PAIS POEMA

Libros de josefina plá

Autores

josefina plá

amanecer
A Gastón Figueira / La mañana irisada, como fino cristal / se curvó sobre el ancho campo reverdeciente. / A la abismal succión del azul transparente, / agriétase la carne de un ansia germinal. / Y a la blon
cómo
Ay, cómo abrirte este dolor de llaves, / en soledad de pulso amurallado. / Lo que ya se llevaron, cómo darte, / sueño, renunciación, ausencia, olvido. / Cómo franquear a tu claror las puertas / tras las cua
concepción
Me tendrás a tu lado. Me besarás. Y luego, / como al moreno cántaro que espera al fin del surco, / a mi sumiso cuerpo se alargarán tus brazos. / Se saciará tu sed: la exigua sed de un hombre. / De mi lech
déjame ser
Deja llevarme mi última aventura. / Déjame ser mi propio testimonio, / y dar fe de mi propia / desmemoria. / Déjame diseñar mi último rostro, / apretar en mi oído los pasos de la lluvia / borrándome el adiós
desde cuándo
…¿Desde cuándo marchabas a mi lado, / desde cuándo…? Tus pasos / ¿desde cuándo, en la noche, aproximándose, / ocultos tras de cada latido…? ¿Desde cuándo…? / ¿Desde cuándo, en la noche, por los valles sin
desnudo día
En el paisaje nuevo / En el paisaje nuevo en que estarás conmigo / reposará la tarde como una flor caída. / Nos habremos deseado / tanto, que el beso habrá muerto. / Yo lo veré en tus ojos, maduros de otra
el amor realizado
XII / El amor realizado es un sorbo de muerte / que nos pasa los labios, que se filtra en las venas. / El alma que nos cambia es más ancha y vacía: / más triste y más sedienta, la boca que nos deja. / Dentr
el soneto de tu voz
Blanda en mi entraña, como tibia lluvia, / beso aplastado corazón a vena; / tiembla en mis ojos, como sol en río / tañe en mis pulsos dolorida plata. / Pincel que te dibuja estremecida / rama en el agua azu
el viajero
…Y, de pronto, el viajero / surgió. Sobre el sendero / sus pies dejaban pálido, / fosforente reguero. / Vio mi mano en oferta, / y dijo: -¿Es para mí?- / (Yo no sé si despierta / o en ensueños le oí). / …Extasiad
imposible
Vaciarme de paisajes, olvidarme caminos, / reedificar el arco de tu desnudo día. / Borrar tus ojos, sendas de mi llagado sueño, / y engriar en mi sangre tus dos terribles manos. / (…La estatua que he vaci
invención de la muerte
Esa sombra / La veréis alargarse cada vez como un agua vertida / sin remedio / como un manto cayendo despacio de sus hombros / como si fuese él mismo arrepentido que quisiera / volver sobre sus pasos / -repti
las puertas
…Un cerrarse de puertas, / a derecha e izquierda; / un cerrarse de puertas silenciosas, / siempre a destiempo, / siempre un poco antes / o un momento demasiado tarde; / hasta que solo queda abierta una, / la ún
nadie le empuja
Nadie le empuja Nadie lo retiene / nadie le advierte nadie le cede el paso ni le espera / Indiferentes / le ven pasar con su sentencia / oculta como un zorro robado en la cintura / royéndole hasta el hueco
soy
Carne transida, opaco ventanal de tristeza, / agua que huye del cielo en perpetuo temblor; / vaso que no ha sabido colmarse de pureza / ni abrirse ancho a los negros raudales del horror. / ¡Ojos que no si
sueño
XV / A María Delgado Rodas / …Sueño que fuiste impulso de mi latido, / y alas en mi anhelar: / Te mata la vida que nutriste, / como la flor el fruto nacido de sus galas. / Afán que me hechizaste de tan triste
sueño de sueños
Secreta noche herida de menguante / cae donde no hay agua ni tierra. / Marcha a cortar el filo de la luna, / mis raíces, que están donde no estuve. / …Traerán mi corazón, negra violeta / que se durmió en la
tan sólo
…Tan sólo una mirada, / una pupila sólo para todas las cosas. / Para la aurora y el ocaso, / para el amor y el odio, / para el amante y el verdugo, / la paloma y la víbora, / la estrella y la luciérnaga. / Sola
todo comenzó en el espejo
Todo comenzó en el espejo. / En la palma indiferente del agua / la nube fingió islas, cimientos el arco iris. / Todo comenzó en el espejo. / En el cielo engañifa de la charca / la rama empolló el huevo de l
trópico
Amargas lunas mates de estero hechizan, muertas, / noches de frutos altos y de tácitos vuelos. / Ríos de cocodrilos y de tortugas lentas / descaman las estrellas de un calcinado cielo. / En urgencia arter
tus manos
De las más hondas raíces se me alargan tus manos, / y ascienden por mis venas como cegadas lunas / a desangrar mis sienes hacia el blancor postrero / y tejer en mis ojos su ramazón desnuda. / En mi carne