josé moreno villa
coloquio paternalLa luna reina como pocas noches. / Camináis lentamente. / Llevas a tu mujer como si fuera / un ánfora sutil que el tacto rompe. / —¿Cómo será?… ¿Será niñito el hijo? / ¿Sus ojos serán grandes y expresivos? /
después de todo eras tú lo que yo buscabaEn las letras de un cantoral, / entre la retama y el jacinto serrano, / en el ancho mar, en la taberna inquieta, / en el fondo de la copa verde, / después de todo eras tú lo que yo buscaba. / Preguné muchas
la verdadUn renglón hay en el cielo para mí. Lo veo, lo estoy mirando; / no lo puedo traducir, / es cifrado. / Lo entiendo con todo el cuerpo; / no sé hablarlo.
separación (i)Ya no tocan los ángeles sus clarines / y los demonios de la carne se acurrucan medrosos. / Una gran sordera / recorre las galerías de mi alma sin ti. / Vanidosamente, pienso que mis gemidos alcanzan altur
separación (ii)Esta felicidad fugitiva, / esto que se me va de las manos, / esto que me devora los días / esto que se llama boca, ojos, pecho, piernas amadas, / corazón alígero, mente como la brisa del amanecer, / pretend
vivo y sueñoHunde la rama del sauce / en la alberca su fatiga; / levanta el ciprés su lanza / infatigable a los cielos. / Con el sauce, vivo. / Con el ciprés, sueño. / Lánguida rama de sauce / me cuelga entenebrecida. / Lanz
yo detestoYo detesto las rosas; / una rosa me encanta. / Yo detesto los árboles; / pero un álamo, un chopo, / un níspero, un olivo / son como gente mía. / Yo detesto las piedras, / pero el agua-marina, / la esmeralda, el t