PAIS POEMA

Libros de josé martí

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josé martí

a emma
No sientas que te falte / el don de hablar que te arrebata el cielo, / no necesita tu belleza esmalte / ni tu alma pura más extenso vuelo. / No mires, niña mía, / en tu mutismo fuente de dolores, / ni llores
a la palabra
Alma que me transportas: / Voz desatada / Que a las almas ajenas / Llevas mi alma; / Cinta, cinta de fuego / Que pura y rauda / A los sueltos humanos / Alegras y atas; – / Pastora, y pastorcilla / Enamorada, / Que ju
a los espacios
A los espacios entregarme quiero / Donde se vive en paz, y con un manto / De luz, en gozo embriagador henchido, / Sobre las nubes blancas se pasea, ? / Y donde Dante y las estrellas viven. / Yo sé, yo sé, p
a los espacios entregarme quiero
A los espacios entregarme quiero / Donde se vive en paz y con un manto / De luz, en gozo embriagador henchido, / Sobre las nubes blancas se pasea, / Y donde Dante y las estrellas viven. / Yo sé, yo sé, porq
a un joven muerto
¡Vedle! En la seca garganta / Apagada está la nota: / El brazo ya no levanta / La copa de oro, que rota / Por la mística muerte, / En la pálida mano mal huida / Sus myosotis y sus violetas vierte / Mustias al p
al buen pedro
Dicen, buen Pedro, que de mí murmuras / Porque tras mis orejas el cabello / En crespas ondas su caudal levanta: / ¡Diles, bribón, que mientras tú en festines, / En rubios caldos y en fragantes pomas, / Entr
allí despacio te diré mis cuitas
Allí despacio te diré mis cuitas, / ¡Allí en tu boca escribiré mis versos! / ¡Ven, que la soledad será tu escudo! / Ven, blanca oveja, / Pero, si acaso lloras, en tus manos / Esconderé mi rostro, y con mis
árabe
Sin pompa falsa ¡oh árabe! saludo / Tu libertad, tu tienda y tu caballo. / Como se ven desde la mar las cumbres / De la tierra, tal miro en mi memoria / Mis instantes felices: sólo han sido / Aquellos en qu
árbol de mi alma
Como un ave que cruza el aire claro / Siento hacia mí venir tu pensamiento / Y acá en mi corazón hacer su nido. / Ábrese el alma en flor: tiemblan sus ramas / Como los labios frescos de un mancebo / En su p
ayer la vi en el salón
Ayer la vi en el salón / De los pintores, y ayer / Detrás de aquella mujer / Se me saltó el corazón. / Sentada en el suelo rudo / Está en el lienzo: dormido / Al pie, el esposo rendido: / Al seno el niño desnud
baile
Yo miro con un triste / placer, como en la fiesta / Del noble Jerez pálido / la copa llena guían / las blancas manos trémulas / al seco labio rojo: / -Y yo muevo mi mano tristemente / al corazón vacío,- y a la
bosque de rosas
(Allí despacio) / ¡Oh! la sangre del alma, ¿tú la has visto? / Tiene manos y voz, y al que la vierte / Eternamente entre las sombras acusa. / ¡Hay crímenes ocultos, y hay cadáveres / De almas, y hay villano
cese, señora, el duelo
Cese, señora, el duelo en vuestro canto, / ¿Qué fuera nuestra vida sin enojos? / ¡Vivir es padecer! ¡sufrir es santo! / ¿Cómo fueran tan bellos vuestros ojos / Si alguna vez no los mojara el llanto? / Rompe
como taza en que hierve…
Como taza en que hierve / De transparente vino / En doradas burbujas / El generoso espíritu; / Como inquieto mar joven / Del cauce nuevo henchido / Rebosa, y por las playas / Bulle y muere tranquilo; / Como manad
con la primavera
Con la primavera / Viene la canción, / La tristeza dulce / Y el galante amor. / Con la primavera / Viene una ansiedad / De pájaro preso / Que quiere volar. / No hay cetro más noble / Que el de padecer: / Sólo un rey
contra el verso retórico y ornado
Contra el verso retórico y ornado / El verso natural. Acá un torrente: / Aquí una piedra seca. Allá un dorado / Pájaro, que en las ramas verdes brilla, / Como una marañuela entre esmeraldas – / Acá la huell
copa con alas
Una copa con alas: quién la ha visto / antes que yo? Yo ayer la vi. Subía / con lenta majestad, como quien vierte / óleo sagrado: y a sus bordes dulces / mis regalados labios apretaba:? / Ni una gota siquie
crin hirsuta
¿Que como crin hirsuta de espantado / Caballo que en los troncos secos mira / Garras y dientes de tremendo lobo, / Mi destrozado verso se levanta…? / Sí; ¡pero se levanta! ?a la manera / Como cuando el puña
cuando la infame tierra abre su seno…
Cuando la infame Tierra abre su seno / Al árabe, engendrado / De ardiente arena y sol enamorado, / Y el seno, de miserias viles lleno, / Fango sangriento al árabe ha mostrado, / Lo eterno anhela, el árabe s
cuando me puse a pensar
Cuando me puse a pensar / La razón me dio a elegir / Entre ser quien soy, o ir / El ser ajeno a emprestar, / Mas me dije: si el copiar / Fuera ley, no nacería / Hombre alguno, pues haría / Lo que antes de él se
cuba nos une
Cuba nos une en extranjero suelo, / Auras de Cuba nuestro amor desea: / Cuba es tu corazón, Cuba es mi cielo, / Cuba en tu libro mi palabra sea.
cultivo una rosa blanca
Cultivo una rosa blanca / en junio como en enero / para el amigo sincero / que me da su mano franca. / Y para el cruel que me arranca / el corazón con que vivo, / cardo ni ortiga cultivo; / cultivo la rosa blan
dentro de mí
Dentro de mí hay un león enfrenado: / De mi corazón he labrado sus riendas: / Tú me lo rompiste: cuando lo vi roto / Me pareció bien enfrenar a la fiera. / Antes, cual la llama que en la estera prende, / Mi
domingo triste
Las campanas, el sol, el cielo claro / me llenan de tristeza, y en los ojos / llevo un dolor que el verso compasivo mira, / un rebelde dolor que el verso rompe / ¡y es, oh mar, la gaviota pasajera / que rum
dormida
De sus pestañas al peso / el ancho párpado entorna, / lirio que, al sol que se torna, / se cierra pidiendo un beso. / Y luego como fragante / magnolia que desenvuelve / sus blancas hojas, revuelve / el tenue en
dos patrias
Dos patrias tengo yo: Cuba y la noche. / ¿O son una las dos? No bien retira / su majestad el sol, con largos velos / y un clavel en la mano, silenciosa / Cuba cual viuda triste me aparece. / ¡Yo sé cuál es
el aire está espeso…
El aire está espeso, / La alfombra manchada, / Las luces ardientes, / Revuelta la sala; / Y acá entre divanes / Y allá entre otomanas, / Tropiézase en restos / De tules,- ¡o de alas! / ¡Un baile parece / De copas e
el alfiler de eva loca
El alfiler de Eva loca / Es hecho del oro oscuro / Que le sacó un hombre puro / Del corazón de una roca. / Un pájaro tentador / Le trajo en el pico ayer / Un relumbrante alfiler / De pasta y de similar. / Eva se
el alma trémula y sola
El alma trémula y sola / Padece al anochecer: / Hay baile; vamos a ver / La bailarina española. / Han hecho bien en quitar / El banderón de la acera; / Porque si está la bandera, / No sé, yo no puedo entrar. / Ya
en el bote iba remando…
En el bote iba remando / Por el lago seductor, / Con el sol que era oro puro / Y en el alma más de un sol. / Y a mis pies vi de repente, / Ofendido del hedor / Un pez muerto, un pez hediondo / En el bote remado
en el extraño bazar…
En el extraño bazar / Del amor, junto a la mar, / La perla triste y sin par / Le tocó por suerte a Agar. / Agar de tanto tenerla / Al pecho, de tanto verla / Agar, llegó a aborrecerla; / Majó, tiró al mar la pe
en el negro callejón…
En el negro callejón / Donde en tinieblas paseo, / Alzo los ojos, y veo / La iglesia, erguida, a un rincón. / ¿Será misterio? / ¿Será Revelación y poder? / ¿Será, rodilla, el deber / De postrarse? ¿Qué será? / Ti
en ti pensaba, en tus cabellos
En ti pensaba, en tus cabellos / que el mundo de la sombra envidiaría, / y puse un punto de mi vida en ellos / y quise yo soñar que tú eras mía. / Ando yo por la tierra con los ojos / alzados -¡oh, mi afán!
en un dulce estupor soñando estaba
En un dulce estupor soñando estaba / Con las bellezas de la tierra mía: / Fuera, el invierno lívido gemía, / Y en mi cuarto sin luz el sol brillaba. / La sombra sobre mí centelleaba / Como un diamante negro
es rubia: el cabello suelto
Es rubia: el cabello suelto / Da más luz al ojo moro: / Voy, desde entonces, envuelto / En un torbellino de oro. / La abeja estival que zumba / Más ágil por la flor nueva, / No dice, como antes, «tumba»: / «Eva
estoy en el baile extraño
Estoy en el baile extraño / De polaina y casaquín / Que dan, del año hacia el fin, / Los cazadores del año. / Una duquesa violeta / Va con un frac colorado: / Marca un vizconde pintado / El tiempo en la pandere
estrofa nueva
Cuando, oh Poesía, / ¡Cuando en tu seno reposar me es dado!? / Ancha es y hermosa y fúlgida la vida: / ¡Que éste o aquél o yo vivamos tristes, / Culpa de éste o aquél será, o mi culpa! / Nace el corcel, del
fuera del mundo
Fuera del mundo que batalla y luce / Sin recordar a su infeliz cautivo, / A un trabajo servil sujeto vivo / Que a la muerte temprano me conduce. / Mas hay junto a mi mesa una ventana / Por donde entra la lu
hierro
Ganado tengo el pan: hágase el verso,? / Y en su comercio dulce se ejercite / La mano, que cual prófugo perdido / Entre oscuras malezas, o quien lleva / A rastra enorme peso, andaba ha poco / Sumas hilando
hijo del alma
Tú flotas sobre todo, / Hijo del alma! / De la revuelta noche / Las oleadas, / En mi seno desnudo / Déjante el alba; / Y del día la espuma / Turbia y amarga, / De la noche revueltas / Te echan las aguas. / Guardancil
hijo, en tu busca…
Hijo, en tu busca / Cruzo los mares: / Las olas buenas / A ti me traen: / Los aires frescos / Limpian mis carnes / De los gusanos / De las ciudades; / Pero voy triste / Porque en los mares / Por nadie puedo / Verter mi
homagno
Homagno sin ventura / La hirsuta y retostada cabellera / Con sus pálidas manos se mesaba. / «Máscara soy, mentira soy, decía; / estas carnes y formas, estas barbas / y rostro, estas memorias de la bestia, / q
isla famosa
Aquí estoy, solo estoy, despedazado. / Ruge el cielo: las nubes se aglomeran, / Y aprietan, y ennegrecen, y desgajan: / Los vapores del mar la roca ciñen: / Sacra angustia y horror mis ojos comen: / A qué,
ismaelillo: prólogo
Hijo: / Espantado de todo, me refugio en ti. / Tengo fe en el mejoramiento humano, en la vida futura, en la utilidad de la virtud, y en ti. / Si alguien te dice que estas páginas se parecen a otras pági
josé martí
Y te busqué por pueblos, / Y te busqué en las nubes, / Y para hallar tu alma / Muchos lirios abrí, lirios azules. / Y los tristes llorando me dijeron: / ?¡Oh, qué dolor tan vivo! / ¡Que tu alma ha mucho tiemp
la copa envenenada
¡Desque toqué, señora, vuestra mano / Blanca y desnuda en la brillante fiesta, / En el fiel corazón intento en vano / Los ecos apagar de aquella orquesta! / Del vals asolador la nota impura / Que en sus bra
la niña de guatemala
Quiero, a la sombra de un ala, / contar este cuento en flor: / la niña de Guatemala, / la que se murió de amor. / Eran de lirios los ramos; / y las orlas de reseda / y de jazmín; la enterramos / en una caja de
la perla de la mora
Una mora de Trípoli tenía / Una perla rosada, una gran perla: / Y la echó con desdén al mar un día: / ?«¡Siempre la misma! ¡ya me cansa verla!» / Pocos años después, junto a la roca / De Trípoli… ¡la gente
los zapaticos de rosa
Hay sol bueno y mar de espuma, / Y arena fina, y Pilar / Quiere salir a estrenar / Su sombrerito de pluma. / ?«¡Vaya la niña divina!» / Dice el padre y le da un beso: / ?«¡Vaya mi pájaro preso / A buscarme aren
madre de mi alma
Madre del alma, madre querida / son tus natales; quiero cantar / porque mi alma de amor henchida, / aunque muy joven, nunca se olvida / que la vida me hubo de dar. / Pasan los años, vuelan las horas / que yo
mi amor del aire se azora
Mi amor del aire se azora; / Eva es rubia, falsa es Eva: / Viene una nube, y se lleva / Mi amor que gime y que llora. / Se lleva mi amor que llora / Esa nube que se va: / Eva me ha sido traidora: / ¡Eva me cons
mi caballero
Por las mañanas / Mi pequeñuelo / Me despertaba / Con un gran beso. / Puesto a horcajadas / Sobre mi pecho, / Bridas forjaba / Con mis cabellos. / Ebrio él de gozo, / De gozo yo ebrio, / Me espoleaba / Mi caballero: / ¡Q
mi despensero
Yo no lo quiero: / Ni rey de bolsa / Ni posaderos / Tienen del vino / Que yo deseo; / Ni es de cristales / De cristaleros / La dulce copa / En que lo bebo. / Mas está ausente / Mi despensero, / Y de otro vino / Yo nunca
mi reyecillo
Mi reyecillo / Los persas tienen / Un rey sombrío; / Los hunos foscos / Un rey altivo; / Un rey ameno / Tienen los íberos; / Rey tiene el hombre, / Rey amarillo: / ¡Mal van los hombres / Con su dominio! / Mas yo vasall
mucho, señora, daría
Mucho, señora, daría / Por tender sobre tu espalda / Tu cabellera bravía, / Tu cabellera de gualda: / Despacio la tendería, / Callado la besaría. / Por sobre la oreja fina / Baja lujoso el cabello, / Los mismo qu
mujeres
I / Ésta es rubia; ésta, oscura; aquélla, extraña / Mujer de ojos de mar y cejas negras: / Y una cual palma egipcia alta y solemne / Y otra como un canario gorjeadora. / Pasan, y muerden: los cabellos lueng
no me quites las canas
No me quites las canas / Que son mi nobleza: / Cada cana es la huella de un rayo / Que pasó, sin doblar mi cabeza. / Dame un beso en las canas, mi niña: / ¡Que son mi nobleza!
no, música tenaz, me hables del cielo
No, música tenaz, me hables del cielo! / Es morir, es temblar, es desgarrarme / Sin compasión el pecho! Si no vivo / Donde como una flor al aire puro / Abre su cáliz verde la palmera, / Si del día penoso a
noche de baile
¡Magníficos espejos / Que vieron mozos los que copian viejos! – / ¡Espléndidos tapices / Hechos de antaño a proteger deslices! – / ¡Doradas cornucopias – / Del salón secular al tapar propias! / ¡Severos sitia
odio el mar
Odio el mar, sólo hermoso cuando gime / Del barco domador bajo la hendente / Quilla, y como fantástico demonio, / De un manto negro colosal tapado, / Encórvase a los vientos de la noche / Ante el sublime ve
odio la máscara y vicio…
Odio la máscara y vicio / Del corredor de mi hotel: / Me vuelvo al manso bullicio / De mi monte de laurel. / Con los pobres de la tierra / Quiero yo mi suerte echar: / El arroyo de la sierra / Me complace más q
oh, margarita
Una cita a la sombra de tu oscuro / Portal donde el friecillo nos convida / A apretarnos los dos, de tan estrecho / Modo, que un solo cuerpo los dos sean: / Deja que el aire zumbador resbale, / Cargado de s
oh, nave, oh pobre nave
¡Oh, nave, oh pobre nave: / Pusiste al cielo el rumbo, engaño grave! – / ¡Y andando por mar seco / Con estrépito horrendo, diste en hueco! / Castiga así la tierra a quien la olvida / Y a quien la vida burla
para cecilia gutiérrez nájera y maillefert
En la cuna sin par nació la airosa / Niña de honda mirada y paso leve, / Que el padre le tejió de milagrosa / Música azul y clavellín de nieve. / Del sol voraz y de la cumbre andina, / Con mirra nueva el sé
para un príncipe enano…
Para un príncipe enano / Se hace esta fiesta. / Tiene guedejas rubias, / Blandas guedejas; / Por sobre el hombro blanco / Luengas le cuelgan. / Sus dos ojos parecen / Estrellas negras: / ¡Vuelan, brillan, palpita
pinta mi amigo el pintor…
Pinta mi amigo el pintor / Sus angelones dorados, / En nubes arrodillados, / Con soles alrededor. / Pínteme con sus pinceles / Los angelitos medrosos / Que me trajeron, piadosos, / Sus dos ramos de claveles.
poética
La verdad quiere cetro. El verso mío / Puede, cual paje amable, ir por lujosas / Salas, de aroma vario y luces ricas, / Temblando enamorado en el cortejo / De una ilustre princesa o gratas nieves / Repartie
pollice verso
Si, yo también, desnuda la cabeza / de tocado y cabellos, y al tobillo / una cadena burda, heme arrastrado / entre un montón de sierpes, que revueltas / sobre sus vicios negros, parecían / esos gusanos de p
pomona
¡Oh ritmo de la carne, oh melodía, / oh licor vigorante, oh filtro dulce / de la hechicera forma! ¡No hay milagro / en el cuento de Lázaro, si Ceisto / llevó a su tumba una mujer hermosa! / ¿Qué soy, quién
por donde abunda la malva
Por donde abunda la malva / y da el camino un rodeo, / iba un ángel de paseo / con una cabeza calva. / Del castañar por la zona / la pareja se perdía: / la calva resplandecía / lo mismo que una corona. / Sonaba e
por los mañanas…
Por los mañanas / Mi pequeñuelo / Me despertaba / Con un gran beso. / Puesto a horcajadas / Sobre mi pecho, / Bridas forjaba / Con mis cabellos. / Ebrio él de gozo, / De gozo yo ebrio, / Me espoleaba / Mi caballero: / ¡Q
por tus ojos encendidos
Por tus ojos encendidos / Y lo mal puesto de un broche. / Pensé que estuviste anoche / Jugando a juegos prohibidos. / Te odié por vil y alevosa: / Te odié con odio de muerte: / Náusea me daba de verte / Tan vil
qué importa que tu puñal
¿Qué importa que tu puñal / Se me clave en el riñón? / ¡Tengo mis versos, que son / Más fuertes que tu puñal! / ¿Qué importa que este dolor / Seque el mar, y nuble el cielo? / El verso, dulce consuelo, / Nace a
quiero, a la sombra de un ala
Quiero, a la sombra de un ala, / Contar este cuento en flor: / La niña de Guatemala, / La que se murió de amor. / Eran de lirios los ramos, / Y las orlas de reseda / Y de jazmín: la enterramos / En una caja de
rosario
Rosario, / En ti pensaba, en tus cabellos / Que el mundo de la sombra envidiaría, / Y puse un punto de mi vida en ellos / Y quise yo soñar que tú eras mía. / Ando yo por la tierra con los ojos, / Alzados ?¡oh
sé de brazos robustos…
Sé de brazos robustos, / Blandos, fragantes; / Y sé que cuando envuelven / El cuello frágil, / Mi cuerpo, como rosa / Besada, se abre, / Y en su propio perfume / Lánguido exhalase. / Ricas en sangre nueva / Las sie
sé de un pintor atrevido
Sé de un pintor atrevido / Que sale a pintar contento / Sobre la tela del viento / Y la espuma del olvido. / Yo sé de un pintor gigante, / El de divinos colores, / Puesto a pintarle las flores / A una corbeta m
sé, mujer, para mí, como paloma
Sé, mujer, para mí, como paloma / Sin ala negra: / Bajo tus alas mi existencia amparo: / ¡No la ennegrezcas! / Cuando tus pardos ojos, claros senos / De natural grandeza, / En otro que no en mí sus rayos posa
sed de belleza
Solo, estoy solo: viene el verso amigo, / Como el esposo diligente acude / De la erizada tórtola al reclamo. / Cual de los altos montes en deshielo / Por breñas y por valles en copiosos / Hilos las nieves d
si quieren que de este mundo
Si quieren que de este mundo / Lleve una memoria grata, / Llevaré, padre profundo, / Tu cabellera de plata. / Si quieren, por gran favor, / Que lleve más, llevaré / La copia que hizo el pintor / De la hermana q
si ves un monte de espumas
Si ves un monte de espumas, / Es mi verso lo que ves: / Mi verso es un monte, y es / Un abanico de plumas. / Mi verso es como un puñal / Que por el puño echa flor: / Mi verso es un surtidor / Que da un agua de
siempre que hundo la mente en libros graves
Siempre que hundo la mente en libros graves / La saco con un haz de luz de aurora: / Yo percibo los hilos, la juntura, / La flor del Universo: yo pronuncio / Pronta a nacer una inmortal poesía. / No de dios
sobre mi hombro
Ved: sentado lo llevo / Sobre mi hombro: / Oculto va, y visible / Para mí solo! / Él me ciñe las sienes / Con su redondo / Brazo, cuando a las fieras / Penas me postro:? / Cuando el cabello hirsuto / Yérguese y hos
sueño despierto
Yo sueño con los ojos / Abiertos, y de día / Y noche siempre sueño. / Y sobre las espumas / Del ancho mar revuelto, / Y por entre las crespas / Arenas del desierto / Y del león pujante, / Monarca de mi pecho, / Mon
tábanos fieros
¡Venid, tábanos fieros, / Venid, chacales, / Y muevan trompa y diente / Y en horda ataquen / Y cual tigre a bisonte / Sítienme y salten! / ¡Por aquí verde envidia! / Tú, bella carne, / En los dos labios muérdeme:
tengo un huésped
Tengo un huésped muy inquieto / Del lado del corazón.? / ¡Muy celoso, muy celoso!? / Dormir no sabe mi huésped: no.? / Como una sierpe se enrosca / Mas no como sierpe, no:? / Como hoguera que consume / El lado
tengo un huésped muy inquieto…
Tengo un huésped muy inquieto / Del lado del corazón. / ¡Muy celoso, muy celoso! / Dormir no sabe mi huésped: no. / Como una sierpe se enrosca / Mas no como sierpe, no. / ¡Como hoguera que consume / El lado don
tiene el alma del poeta
Tiene el alma del poeta / Extrañeza singular: / Si en su paso encuentra al hombre / El poeta da en llorar. / Con la voz de un niño tiembla, / Es de amor, y al amor va– / Un amor que no se estrecha / En un límit
tiene el leopardo un abrigo…
Tiene el leopardo un abrigo / En su monte seco y pardo: / Yo tengo más que el leopardo / Porque tengo un buen amigo. / Duerme, como en un juguete, / La mushma en su cojinete / De arte del Japón yo digo: / “No h
una virgen espléndida
Una virgen espléndida -morada / de un sol de amor que por sus negros ojos brota- / pregunta, abraza y acaricia, / versos me pide, versos de mujeres. / ¡Arrullos de paloma, murmullos de sunsunes, / suspiros
valle lozano
Dígame mi labriego / ¿Cómo es que ha andado / En esta noche lóbrega / Este hondo campo? / Dígame ¿de qué flores / Untó el arado, / Que la tierra olorosa / Trasciende a nardos? / Dígame ¿de qué ríos / Regó ese prado
ved: sentado lo llevo…
Ved: sentado lo llevo / Sobre mi hombro: / ¡Oculto va, y visible / Para mí solo! / El me ciñe las sienes / Con su redondo / Brazo, cuando a las fieras / Penas me postro: — / Cuando el cabello hirsuto / Yérguese y h
versos sencillos 01
Yo soy un hombre sincero / De donde crece la palma. / Y antes de morirme quiero / Echar mis versos del alma. / Yo vengo de todas partes, / Y hacia todas partes voy: / Arte soy entre las artes, / En los montes,
versos sencillos 02
Yo sé de Egipto y Nigricia, / Y de Persia y Xenophonte; / Y prefiero la caricia / Del aire fresco del monte. / Yo sé de las historias viejas / Del hombre y de sus rencillas; / Y prefiero las abejas / Volando en
versos sencillos 04
Yo visitaré anhelante / Los rincones donde a solas / Estuvimos yo y mi amante / Retozando con las olas. / Solos los dos estuvimos, / Solos, con la compañía / De dos pájaros que vimos / Meterse en la gruta umbrí
versos sencillos 05
Si ves un monte de espumas / Es mi verso lo que ves: / Mi verso es un monte, y es / Un abanico de plumas. / Mi verso es como un puñal / Que por el puño echa flor: / Mi verso es un surtidor / Que da un agua de c
versos sencillos 06
Si quieren que de este mundo / Lleve una memoria grata, / Llevaré, padre profundo / Tu cabellera de plata. / Si quieren por gran favor, / Que lleve más, llevaré / La copia que hizo el pintor / De la hermana que
versos sencillos 07
Para Aragón, en España / Tengo yo en mi corazón / Un lugar todo Aragón, / Franco, fiero, fiel, sin saña. / Si quiere un tonto saber / Por qué lo tengo, le digo / Que allí tuve un buen amigo, / Que allí quise a
versos sencillos 09
Quiero, a la sombra de un ala, / Contar este cuento en flor: / La niña de Guatemala, / La que se murió de amor. / Eran de lirios los ramos, / Y las orlas de reseda / Y de jazmín: la enterramos / En una caja de
versos sencillos 10
El alma trémula y sola / Padece al anochecer: / Hay baile; vamos a ver / La bailarina española. / Han hecho bien en quitar / El banderón de la acera; / Porque si está la bandera, / No sé, yo no puedo entrar. / Ya
versos sencillos 11
Yo tengo un paje muy fiel / Que me cuida y que me gruñe, / Y al salir, me limpia y bruñe / Mi corona de laurel. / Yo tengo un paje ejemplar / Que no come, que no duerme, / Y que se acurruca a verme / Trabajar,
versos sencillos 13
Por donde abunda la malva / Y da el camino un rodeo, / Iba un ángel de paseo / Con una cabeza calva. / Del castañar por la zona / La pareja se perdía; / La calva resplandecía / Lo mismo que una corona. / Sonaba e
versos sencillos 14
Yo no puedo olvidar nunca / La mañanita de otoño / En que le salió un retoño / A la pobre rama trunca. / La mañanita en que, en vano, / Junto a la estufa apagada, / Una niña enamorada / Le tendió al viejo la ma
versos sencillos 16
En el alféizar calado / De la ventana moruna, / Pálido como la luna, / Medita un enamorado. / Pálida, en su canapé / De seda tórtola y roja, / Eva, callada, deshoja / Una violeta en el té.
versos sencillos 17
Es rubia: el cabello suelto / Da más luz al ojo moro: / Voy, desde entonces, envuelto / En un torbellino de oro. / La abeja estival que zumba / Más ágil por la flor nueva, / No dice, como antes, “tumba”; / “Eva
versos sencillos 18
El alfiler de Eva loca / Es hecho del oro oscuro / Que lo sacó un hombre puro / Del corazón de una roca. / Un pájaro tentador / Le trajo en el pico ayer / Un relumbrante alfiler / De pasta y de similor. / Eva se
versos sencillos 19
Por tus ojos encendidos / Y lo mal puesto de un broche, / Pensé que estuviste anoche / Jugando a juegos prohibidos. / Te odié por vil y alevosa; / Te odié con odio de muerte; / Náusea me daba de verte / Tan vil
versos sencillos 20
Mi amor del aire se azora; / Eva es rubia, falsa es Eva; / Viene una nube, y se lleva / Mi amor que gime y que llora. / Se lleva mi amor que llora / Esa nube que se va; / Eva me ha sido traidora; / ¡Eva me cons
versos sencillos 21
Ayer la vi en el salón / De los pintores, y ayer / Detrás de aquella mujer / Se me saltó el corazón. / Sentada en el suelo rudo / Está en el lienzo dormido / Al pie, el esposo rendido; / Al seno el niño desnudo
versos sencillos 22
Estoy en el baile extraño / De polaina y casaquín / Que dan, del año hacia el fin, / Los cazadores del año. / Una duquesa violeta / Va con un frac colorado; / Marca un vizconde pintado / El tiempo en la pandere
versos sencillos 23
Yo quiero salir del mundo / Por la puerta natural: / En un carro de hojas verdes / A morir me han de llevar. / No me pongan en lo oscuro / A morir como un traidor; / Yo soy bueno, y como bueno / Moriré de cara
versos sencillos 24
Sé de un pintor atrevido / Que sale a pintar contento / Sobre la tela del viento / Y la espuma del olvido. / Yo sé de un pintor gigante, / El de divinos colores, / Puesto a pintarle las flores / A una corbeta m
versos sencillos 26
Yo que vivo, / aunque me he muerto, / Soy un gran descubridor, / Porque anoche he descubierto / La medicina de amor. / Cuando al peso de la cruz / El hombre morir resuelve, / Sale a hacer bien, / lo hace, y vuelv
versos sencillos 27
El enemigo brutal / Nos pone fuego a la casa; / El sable la calle arrasa, / A la luna tropical. / Pocos salieron ilesos / Del sable del español; / La calle, al salir el sol, / Era un reguero de sesos. / Pasa, ent
versos sencillos 28
Por la tumba del cortijo / Donde está el padre enterrado, / Pasa el hijo, de soldado / Del invasor; pasa el hijo. / El padre, un bravo en la guerra, / Envuelto en su pabellón / Alzase; y de un bofetón / lo tien
versos sencillos 29
La imagen del rey, por ley / Lleva el papel del Estado; / El niño fue fusilado / Por los fusiles del rey. / Festejar el santo es ley / Del rey; en la fiesta santa / ¡La hermana del niño canta / Ante la imagen d
versos sencillos 30
El rayo surca, sangriento, / El lóbrego nubarrón: / Echa el barco, ciento a ciento, / Los negros por el portón. / El viento, fiero, quebraba / Los almácigos copudos; / Andaba la hilera, andaba, / De los esclavo
versos sencillos 31
Para modelo de un dios / El pintor lo envió a pedir: / ¡Para eso no! ¡para ir, / Patria, a servirse los dos! / Bien estará en la pintura / El hijo que amo y bendigo: / ¡Mejor en la ceja oscura, / Cara a cara al
versos sencillos 33
De mi desdicha espantosa / Siento, ¡oh estrellas!, que muero; / Yo quiero vivir, yo quiero / Ver a una mujer hermosa. / El cabello, como un casco, / Le corona el rostro bello: / Brilla su negro cabello / Como u
versos sencillos 34
¡Penas! ¿Quién osa decir / Que tengo yo penas? / Luego, Después del rayo, y del fuego, / Tendré tiempo de sufrir. / Yo sé de un pesar profundo / Entre las penas sin nombres: / ¡La esclavitud de los hombres / Es
versos sencillos 35
¿Qué importa que tu puñal / Se me clave en el riñón? / ¡Tengo mis versos, que son / Más fuertes que tu puñal! / ¿Qué importa que este dolor / Seque el mar y nuble el cielo? / El verso, dulce consuelo, / Nace al
versos sencillos 36
Ya sé: de carne se puede / Hacer una flor; se puede, / Con el poder del cariño, / Hacer un cielo, ¡y un niño! / De carne se hace también / El alacrán; y también / El gusano de la rosa, / Y la lechuza espantosa.
versos sencillos 37
Aquí está el pecho, mujer, / Que ya sé que lo herirás; / ¡Más grande debiera ser, / Para que lo hirieses más! / Porque noto, alma torcida, / Que en mi pecho milagroso, / Mientras más honda la herida, / Es mi ca
versos sencillos 38
¿Del tirano? Del tirano / Di todo, ¡di más!; y clava / Con furia de mano esclava / Sobre su oprobio al tirano. / ¿Del error? Pues del error / Di el antro, di las veredas / Oscuras: di cuanto puedas / Del tirano
versos sencillos 39
Cultivo una rosa blanca / En julio como enero, / Para el amigo sincero / Que me da su mano franca. / Y para el cruel que me arranca / El corazón con que vivo, / Cardo ni ortiga cultivo; / Cultivo la rosa blanca
versos sencillos 41
Cuando me vino el honor / De la tierra generosa, / No pensé en Blanca ni en Rosa / Ni en lo grande del favor. / Pensé en el pobre artillero / Que está en la tumba, callado; / Pensé en mi padre, el soldado; / Pe
versos sencillos 43
Mucho, señora, daría / Por tender sobre tu espalda / Tu cabellera bravía, / Tu cabellera de gualda: / Despacio la tendería, / Callado la besaría. / Por sobre la oreja fina / Baja lustroso el cabello, / Lo mismo q
versos sencillos 45
Sueño con claustros de mármol / Donde en silencio divino / Los héroes, de pie, reposan: / ¡De noche, a la luz del alma, / Hablo con ellos; de noche! / Están en fila: paseo / Entre las filas: las manos / De pied
versos sencillos 46
Vierte, corazón, tu pena / Donde no te llegue a ver, / Por soberbia, y por no ser / Motivo de pena ajena. / Yo te quiero, verso amigo, / Porque cuando siento el pecho / Ya muy cargado y deshecho, / Parto la car
vierte, corazón, tu pena
Vierte, corazón, tu pena / Donde no se llegue a ver, / Por soberbia, y por no ser / Motivo de pena ajena. / Yo te quiero, verso amigo, / Porque cuando siento el pecho / Ya muy cargado y deshecho, / Parto la car
vino el amor mental: ese enfermizo
Vino el amor mental: ese enfermizo / Febril, informe, falso amor primero, / ¡Ansia de amar que se consagra a un rizo, / Como, si a tiempo pasa, al bravo acero! / Vino el amor social: ese alevoso / Puñal de
vino el médico amarillo…
Vino el médico amarillo / A darme su medicina, / Con una mano cetrina / Y la otra mano al bolsillo: / ¡Yo tengo allá en un rincón / Un médico que no manca / Con una mano muy blanca / Y otra mano al corazón! / Vie
y te busqué por pueblos
Y te busqué por pueblos, / Y te busqué en las nubes, / Y para hallar tu alma, / Muchos lirios abrí, lirios azules. / Y los tristes llorando me dijeron: / ¡Oh, qué dolor tan vivo! / ¡Que tu alma ha mucho tiemp
yo miro con un triste…
Yo miro con un triste / Placer, como en la fiesta — / Del noble Jerez pálido / La copa llena guían / Las blancas manos trémulas / Al seco labio rojo: — / Y yo muevo mi mano tristemente / Al corazón vacío,— y a
yo soy un hombre sincero
Yo soy un hombre sincero / De donde crece la palma, / Y antes de morirme quiero / Echar mis versos del alma. / Yo vengo de todas partes, / Y hacia todas partes voy: / Arte soy entre las artes, / En los montes,
yo sueño con los ojos…
Yo sueño con los ojos / Abiertos, y de día / Y noche siempre sueño. / Y sobre las espumas / Del ancho mar revuelto, / Y por entre las crespas / Arenas del desierto, / Y del león pujante, / Monarca de mi pecho, / Mo
yo tengo un alnigo muerto
Yo tengo un alnigo muerto / que suele venirme a ver: / Ini alnigo se sienta y canta; / canta en voz que ha de doler: / «En un ave de dos alas / bogo por el cielo azul: / un ala del ave es negra, / otra de oro C
yo tengo un amigo muerto…
Yo tengo un amigo muerto / Que suele venirme a ver: / Mi amigo se sienta, y canta; / Canta en voz que ha de doler. / “En un ave de dos alas / “Bogo por el cielo azul: / “Un ala del ave es negra / “Otra de oro C
yo tengo un paje muy fiel
Yo tengo un paje muy fiel / que me cuida y que me gruñe, / y al salir, me limpia y bruñe / mi corona de laurel. / Yo tengo un paje ejemplar / que no come, que no duerme / y que se acurruca a verme / trabajar y
yo visitaré anhelante
Yo visitaré anhelante / Los rincones donde a solas / Estuvimos yo y mi amante / Retozando con las olas. / Solos los dos estuvimos, / Solos, con la compañía / De dos pájaros que vimos / Meterse en la gruta umbrí
yugo y estrella
Cuando nací, sin sol, mi madre dijo: / ?Flor de mi seno, Homagno generoso / De mí y del mundo copia suma, / Pez que en ave y corcel y hombre se torna, / Mira estas dos, que con dolor te brindo, / Insignias
¡dolor! ¡dolor! eterna vida mía
¡Dolor! ¡Dolor! eterna vida mía, / Ser de mi ser, sin cuyo aliento muero! / * * * / Goce en buen hora espíritu mezquino / Al son del baile animador, y prenda / Su alma en las flores que el flotante lino / De
¡traidor! con qué arma de oro…
¡Traidor! Con qué arma de oro / me has cautivado? / Pues yo tengo coraza / De hierro áspero. / Hiela el dolor: el pecho / Trueca en peñasco. / Y así como la nieve, / Del sol al blando / Rayo, suelta el magnífico /
¡tú flotas sobre todo!…
¡Tú flotas sobre todo, / Hijo del alma! / De la revuelta noche / Las oleadas, / En mi seno desnudo / Déjante al alba; / Y del día la espuma / Turbia y amarga, / De la noche revuelta / Te echa en las aguas. / Guardian
¡vivir en sí, qué espanto!
¡Vivir en sí, qué espanto! / Salir de sí desea / El hombre, que en su seno no halla modo / De reposar, de renovar su vida, / En roerse a sí propia entretenida.- / La soledad ¡qué yugo! / Del aire viene al árb
¡yo pienso cuando me alegro!…
¡Yo pienso cuando me alegro / Como un escolar sencillo, / En el canario amarillo, / Que tiene el ojo tan negro! / ¡Yo quiero, cuando me muera / Sin patria, pero sin amo, / Tener en mi losa un ramo / De flores,
¿mi musa? es un diablillo…
¿Mi musa? Es un diablillo / Con alas de ángel. / ¡Ah, musilla traviesa, / Qué vuelo trae! / Yo suelo, caballero / En sueños graves, / Cabalgar horas luengas / Sobre los aires. / Me entro en nubes rosadas / Bajo a h
¿por qué os secáis, violetas generosas?…
¿Por qué os secáis, violetas generosas, / Que me dio en hora amarga mano pía? / Pues patria al alma dais, flores medrosas, / ¡No os secaréis en la memoria mía!
¿qué me das? ¿chipre?…
¿Qué me das? ¿Chipre? / Yo no lo quiero: / Ni rey de bolsa / Ni posaderos / Tienen del vino / Que yo deseo; / Ni es de cristales / De cristaleros / La dulce copa / En que lo bebo. / Mas está ausente / Mi despensero, / Y