PAIS POEMA

Libros de josé maría fonollosa

Autores

josé maría fonollosa

avenue of the americas
Podemos elegir entre estar juntos / y hacernos mutuamente desgraciados. / O separarnos ahora y ser también / cada uno por su lado desgraciados.
avinguda del marqués de l'argentera
Al verme se apartó de sus amigas / y rodeando mi cuello con sus brazos / les dijo alegremente: -«Quiero a este hombre». / Los demás me miraron con envidia. / Es muy linda en verdad y entró en mi cuarto. / L
beaver street
Para lucirla por la calle, hermosa. / Y para convivir, la razonable / belleza que Lucrecio aconsejaba. / Pero para la cama más bien fea. / La hermosa y casi hermosa se te tienden / en el lecho y esperan muy
bedford street
Ella me dio el cuchillo y dijo: «Clávalo / en el segundo espacio intercostal». / «¿Cuál es?», le pregunté. Se abrió la blusa / y señaló, risueña, un punto: «Aquí». / Algo debía de haber en aquel viaje / que
bowery street
Mi placer te creó. Cuando naciste / te destiné ya un hombre. El apropiado / para que él y tú fuerais muy felices. / Modelé tu figura como un barro / precioso, tiernamente, con esmero. / Y forjé tus costumbr
broadway
El amor es un juego apasionante / y el mejor sustituto del amor. / De aquel amor inmenso, el amor único, / que uno halla varias veces por el tiempo. / El recíproco amor es lo más bello. / Lo sabemos los dos
chatham square
He estado en muchos sitios. Todos ellos / guardaban algo malo para mí, / como guarda la nube su relámpago. / Pasé por las ciudades. Por los pueblos. / Por casas que crecían junto al trigo. / Ninguna voz sin
cleveland place
Sé que por fin has vuelto a la ciudad / en un suntuoso coche de gran lujo… / La gente pensó en mí. Yo la maldigo. / El coche se detuvo ante tu casa, / pero tú no bajaste, no. Vino alguien / a buscarme, mas
destrucción de la mañana (del 1 al 3)
1 / Y de pronto una voz, mirada, un gesto / tropieza con mi idea de mí mismo / y veo aparecer en el espejo / a un ser inesperado, insospechado, / que me mira con ojos que son míos. / Ese desconocido que soy y
destrucción de la mañana (del 11 al 15)
11 / Y ha de ser cada día más difícil. / Ya no se acercará a mí desde el alba. / Su tierna adolescencia detendrían / letreros de «Prohibido», «No», «Ya es tarde». / ¿De dónde llegará? Si en su figura / deslum
destrucción de la mañana (del 16 al 22)
16 / Es falso el entusiasmo de las voces / y todos lo sabemos. Mas se charla / para evitar preguntas que en las sombras / aguardan con temor que se las llame. / Y se beben cervezas cual si fuera / a batirse a
destrucción de la mañana (del 23 al 30)
23 / Me detengo a fijarme en otros cuerpos. / Gordos, delgados, altos, grandes, bajos. / Cuerpos pequeños, ínfimos, enormes, / huesudos, desgarbados y contrahechos. / Vigilo cuando allegan a mi lado / por si
destrucción de la mañana (del 31 al 42)
31 / Me paro ante una iglesia altiva, estática, / emboscada en la noche, como un monstruo / enorme dormitando a la intemperie. / Un día ella fue centro jubiloso / de una palabra mágica, increíble. / Una palab
destrucción de la mañana (del 4 al 6)
4 / Si me dieran más tiempo con mi cuerpo, / con el otro, el antiguo, el que era mío, / iría apresurado a recoger / todo aquello que me correspondía. / Lo que debía ser mío estos años / en que el lino elabora
destrucción de la mañana (del 7 al 10)
7 / Es la angustia, la angustia de existir. / La angustia de pensar todos, cada uno, / que en torno hay enemigos sólo y fuera / del alcance de nuestras manos todo. / Es una muda angustia la que fluye / inagot
doyers street
No vendrá. De verdad. No vendrá nunca. / Mi cuarto es muy modesto para el éxito. / Ni hallaría la casa tan siquiera. / Mi cuarto es muy austero para amigos. / Nadie viene a reunirse entre estos muros. / Mi
east 52nd street
Para hablar no te quiero. Tengo amigos / para tratar de cosas que me inquietan / y ahondar en las ideas que me importan. / Y no nos condiciona nunca el sexo. / Nos lo pasamos bien. Y «Adiós». Y «Hasta otr
eldridge street
Todos tienen derecho a usarla. Todos. / La lluvia no mojó sólo una calle / ni el sol nunca salió para uno solo. / La mujer es para eso, paraíso, / para uso de los hombres. Campo abierto. / Es fácil de enten
elizabeth street
Hoy me ha dicho mi madre: «Ya he tenido / en mis brazos los hijos de mis hijas. / Quizás un día alcance a ver los tuyos». / Yo no la he contestado. No acostumbro / a hacerlo. Rara vez. Sigo comiendo / mient
gracely square
Es un hermoso cuerpo ese que viene / hacia mí. Se detiene. Y me sonríe. / Qué bella esa sonrisa roja y húmeda / que se abre, como un sexo a mí ofrecido, / para preguntar algo que no entiendo. / Miro sus ojo
greenwich avenue
Estoy muy satisfecho de mí mismo. / Yo era un ser seco, huraño y solitario / que envidiaba a los otros su alegría. / Pero rectifiqué. Me costó mucho / adquirir compañía y cara alegre. / Y así he gustado aqu
kennamore street
Yo quiero que tú sufras lo que sufro: / aprenderé a rezar para lograrlo. / Yo quiero que te sientas tan inútil / como un vaso sin whisky entre las manos; / que sientas en el pecho el corazón / como si fuera
lafayette street
Esta es la mujer mía. Pueden verla, / no tengan pena, de perfil, de frente. / Pueden acariciarla con los ojos. / Está desnuda bajo su vestido. / Es hermosa, ¿verdad? Todos lo dicen. / Ella también lo sabe.
leroy street
Dirígete al Oeste, hasta que el Este / sea el Oeste también, fin y principio / Y entonces ve hacia el Norte, hasta que el Sur / sea el Norte también, fin y principio. / En su confluencia exacta tal vez ha
mercer street
Yo sé que a ti te gusta aunque lo niegues. / Lo sabemos los dos. Tú te complaces / sumisa obedeciendo mi deseo. / Aparentas desgana, mas te agrada. / Quiere ser dominada la mujer. / Le gusta ser forzada. Op
mulberry street
Dicen que arrodillarse es humillante. / Que es esta posición la del vencido, / del sumiso, del vil, del que renuncia / a la última esperanza de salvarse. / Que estar arrodillado en una calle, / en un templo
park street
Ama a quien quieras con el corazón, / pero ámame, a mí solo, con tu cuerpo. / Nadie ama solamente un corazón: / un corazón no sirve sin un cuerpo.
pla de palau
Tú mi protagonista, mi heroína. / Me impacta tu caricia en mis sentidos / y me siento feliz contigo, a solas. / Toda tú, mía. Yo en ti realizándome. / Mas me dejas y sufro con tu ausencia. / Y desespero. Y
prince street
Debiera liberarse la mujer / de la opresión en que la tiene el hombre. / Bien es verdad que algunas son verdugos / que sin piedad castigan a sus machos. / Mas, por lo general, es la oprimida. / No cuenta co
spring street
No me vengan con cuentos. Que la vida / es algo espiritual y, por lo tanto, / superiores los bienes del espíritu. / Que el ser útil, cuidar a los enfermos, / el teatro, la pintura, libros, música, / los dep
sullivan street
Tener hijos es cosa de mediocres, / ineptos sensualmente, analfabetos / sexuales o de gente irresponsable. / O es un pobre y mezquino agarradero / para dejar constancia de su paso / por el tiempo de la vida
times square ii
Contemplo como salen del local / parejas enlazadas de las manos. / Cuánta mujer hermosa en todas partes. / El vestíbulo exhibe con orgullo / su muestrario de chicas estupendas. / Un amigo a mi lado me salud
water street
El mundo nos resulta ajeno, inhóspito. / Debiera ser destruido por completo. / Construir un mundo nuevo sin sus ruinas. / Y estrenar una vida diferente. / Pero al pasar el tiempo el nuevo mundo / tampoco ha
waverly place 1
Tu cuerpo que deseo y que rechazo / mi voluntad domina. Como el vino / mi mente turba, excita y reconforta. / Después, saciado, siento oscuramente / vergüenza del placer así logrado. / Mas al cabo de u
waverly place 2
Hacemos el amor de una manera / imperfecta, mezquina y temerosa. / Nunca profundizamos. Nos quedamos / en la simple epidermis del instinto. / Y el placer obtenido se nos mezcla / con una sensación de desagr
west 10th street
La esperé mucho tiempo. No sé cuánto. / No conté el sol, ni el viento, ni la nieve. / No contaba los días. Eran largos. / Supe que volvería. Y la esperé / para echarla de casa como a un perro. / Ahora la ol
west 32nd street
No quiso comprender que había acabado. / Se cansa hasta la rosa de ser rosa. / Se cansa la botella de su vino. / Esperaba en la calle cada noche / que saliese al balcón y la llamase. / Entonces traje a casa
west 33rd street
La pareja perfecta es uno solo / haciéndose el amor. Ninguna chica / conoce el cuerpo mío cual yo mismo / y, por tanto, es más sabia mi destreza. / Qué suave recorrido placentero / por las zonas sensibles d
west 35th street
¿Por qué sigo empeñado en encontrar / la mujer que imagina uno en su mente? / Y, además, ¿es que existe esa mujer? / Muchos ya descubrieron al principio / que esa mujer no existe. Al darse cuenta / buscaron
west broadway
Puede hacerlo cualquiera. Comprobado. / Si en ti hay la aberración, rara e inútil, / de querer ser un nombre que trascienda, / no estudies ni te esfuerces. Simplemente / aprende a manejar una pistola. / Y p
west houston street
No sé qué es lo que ocurre. Los mayores / como a un igual me tratan y los jóvenes / me miran desconfiados, como si algo / les hiciera de golpe distanciarse. / Me siento como el viento al penetrar / en algun
whitehall street
Yo le tenía miedo. No sabía / que un delgado cuchillo entra en la carne / sin despertar la piel. Como entra el frío. / Como una piedra agujerea el agua. / Pensaba que su grito subiría, / como una lagartija,
william street
Las mujeres que quiero van con otros. / Cuando pasan prendidas de otros brazos / miro a la que se apoya en mí y compruebo / que yo me he equivocado de mujer. / La gracia enrojecida de una risa, / el rumor t
wooster street
No reparaste en mí, sino en los otros / cuando nos conocimos. Me miraste / fríamente, indiferente y enseguida / conversaste animada con los otros. / Las casas no conocen la piqueta / que roerá sus cimientos
worth street
Un hombre muerto es nada. Sólo un bulto / pequeño, ahí tirado sobre el suelo. / Su incómoda postura en la calzada, / molesta de aquel peso tan inmóvil, / más bien causa aversión que no respeto. / No hay gra