josé maría álvarez
anatronNo existían. He aquí un producto / del siglo XX en sus finales. Genuino: / Esta criatura, / aún ni siquiera adolescente, / vestida y maquillada como puta, / exhibiendo (ignoro si sintiendo) / lumbre de furia
argent vivo¿Lo recuerdas? Tuvimos / la Luna en la palma de la mano. / Nunca otra vez la música / de aquel tambalillo de la playa / volverá a hacernos bailar, / ni, sin que nosotros lo escuchemos, / a crujir el mundo vol
astarnuzSon cosas que suceden / en los hoteles. Cuando un hombre / llega, aburrido, tira / la chaqueta en la cama, se sirve un vodka, y / con rostro impenetrable / conecta el aparato de la televisión. / Es raro que a
aymant…Las viejas playas. A las que siempre / algo / te lleva. Como ningún otro latido / del mundo, esas orillas… / Caminas por el filo de las aguas. El sol que las traspasa, / ese velo cristalino, / y esas conchas
bezaharEl oro de la tarde / sobre el mar de tu cuerpo / El crepúsculo ardiendo en tu mirada / El ulular de sirenas de tus entrañas / Nuestras lenguas enlazándose como pájaros suntuosos / Contemplando tu belleza y
bizediEl otro día, Cintia, me decías / que siempre me quedaba en la puerta, que no / daba el paso «decisivo» decías, del que ya no hay retorno, / y que era cobardía ante la vida, / que me estaba perdiendo no sé
coralEl otro día, hojeando un viejo álbum / de fotografías, / apareciste. En una playa / que ciega el sol (seguramente, / Le Lavandou), orgullosa y alegre / sobre las brasas / de aquel Verano. / Como un pinchazo / esa
hetoraDeliciosa la cena, / señora, / y aún más delicioso / todo lo que la cena ha convocado. / Yo os miraba y pensaba: / Reina Carme Riera / -sobre las copas de excelente vino- / feliz, / dosificando la inteligencia de
maduzEs dichoso vivir en estos climas que permiten / relaciones normales / Montesquieu / Suavemente (si / lo considero / con ecuanimidad, acaso / sin rescoldos de pasión, es más, / sin interés; pero al fin y al cabo
margullComo un desnudo con alhajas / la noche de Verano languidece / en este bar junto a las aguas. / Desazón del calor. Una música ingrata / que impide hablar. Y esos seres / (en los que nada reconoces) / ofrendand
marinaSólo dos cosas, Filis, yo quisiera / decirte, hacer que aniden / en tu desvergonzado corazón: Es la primera / un consejo de Ovidio, cuando escribe: Si a una de vosotras / Venus negó sensual naturaleza, / fi
nubes doradas«La nostalgia que siento no está ni en el pasado ni en el futuro…» / Fernando Pessoa / «-En el coche queda una botella de ginebra. / -Por qué no lo dijo antes, en vez de hacerme perder el tiempo / habland
piedra del sueñoEn medio de tantos desórdenes siempre reinó una alegría / que los hizo menos funestos / Voltaire / Para Hélene y Bobo Ferruzzi / Este pasador… En el oro más fino / cincelado. Cuántas veces / dedos anhelantes
romana(Retrato de una niña con «Vingt mille lieues sous lesmers» / o como alecciona Flaubert: quelle joie ce serait que de voir / ce bon petit être que de voir ce bon petit etre sèpanouir / aux s
yctanizMusafir «Huésped; visitante»- / El que viaja por medio de la reflexión mental (Fikr) sobre los / inteligibles; lo cual es entender las cosas invisibles a través / de la antología de las visibles (I’Tib&
zarocanEs muy propio de nuestra naturaleza ir muy lejos en / la perfección / Lawrence de Arabia / No tengo ninguna objeción grosera que oponer a la / circunnavegación del globo con fines de Arte, de / estudio y de
zebechEse / relamerse, esos labios / brillantes de saliva, ese mohín / entre infantil y disoluto, / esos ojos burlones que cruzan como un rayo / el universo de plástico del aeropuerto… / Su amiga, sin embargo, / aún