josé luis hidalgo
acércate. más, másAcércate. Más, más, / hasta palpar mis sueños. / No, todavía no… / Aún más y más, sin miedo: / como el agua del mar / a su fondo de cieno, / como se acerca a Dios / todo
algo másNunca he sabido si acaso la muerte / era algo más que tocar una rosa / y sentir que sus pétalos rojos / se ocultaban, de pronto, en la sombra. / Me he perdido de no
amor asíCuando dos cuerpos se unen para amar, / se quema más despacio la soledad de la tierra. / De corazón a corazón, de hueso a hueso, / saltan pájaros ardiendo como pu
atardecer de marzoAtardecer de marzo / en la mar cenicienta. / El crepúsculo, lejos. / ya no se ve, se sueña. / Atardecer de marzo, / tú estás aquí, tan cierta / como esta dicha de ahora
como un pájaro heridoComo un pájaro herido / venía tu tristeza, / sus pobres alas mustias / sosteniéndote el alma. / Había un aire azul / con un cielo sin fondo / para volar… / Y el pájaro / le
después del amorEl zumo de la noche me gotea / con racimos de estrellas en la cara, / y madura mi frente su luz triste, / como una fruta sola sin su rama. / He perdido mi tronco; a
este abrilCómo llegas, abril, con qué delgada / planta de junco pisas en la arena. / Un delirio de luz en cada vena / y una gota de azul en la pisada. / Una gota de azul, la
hoguera de amorEste día que viene a mis labios / esgrimiendo su zumo de oro, / moja el alma en su triste belleza, / y la embriaga de sueños remotos. / Todo acaba en su luz amarill
imposibleNunca la palma blanca del amor / podrá tocar en ti y abrir las fuentes / de un alegre vivir, limpio y desnudo, / que cante como un pájaro en tus sienes. / Nunca, po
los muertosHoy vengo a hablarte, mar, como a mí mismo. / Como me hablo cuando estoy a solas, / cuando alejado de los tristes días / que nos contemplan desde el ojo humano / ac
mar de tus ojosPuerto de amor tus ojos, / aguas claras. / (Brisa que me querías / sobre la mar salada. / Aguas sin corazón / que me llevabais…) / Hacia el mar de tus ojos / navegará mi
nacimientoHa llegado la noche para todos: / yo reclino mi frente en esta piedra, / donde los siglos, ciegamente, pasan, / mientras fulgen, arriba, las estrellas. / Entre duro
noLa noche te derriba para que yo te busque / como un loco en la sombra, en el sueño, en la muerte. / Arde mi corazón como pájaro solo. / Tu ausencia me destruye, l
romance lentoMis manos acarician / el torso de la sombra. / Desnudo por mis dedos / se ha deslizado y tiembla / un palpitar lejano / de luces y de nieblas… / Yo siento por mi cuerpo
si supiera, señorSi supiera, Señor, que Tú me esperas, / en el borde implacable de la muerte, / iría hacia tu luz, como una lanza / que atraviesa la noche y nunca vuelve. / Pero sé
soñaste un día azulSoñaste un día azul / un temblor, / una hoja, / una mano callada tocándote la frente / y los ojos purísimos del poeta encendido / mirando tu mirada perdida en la ribe
te buscoDéjame que, tendido en esta noche, / avance, como un río entre la niebla, / hasta llegar a Ti, Dios de los hombres, / donde las almas de los muertos velan. / Los cu
tristezaTodas las cosas son las mismas / que ayer estaban en mi orilla: / tierra inmutable y poderosa, / cielo sereno y hondo arriba, / piedras heladas donde el tiempo / pasa