PAIS POEMA

Libros de josé juan tablada

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josé juan tablada

abraxa
Como un diamante sobre el terciopelo / de un joyero de ébano sombrío, / abandona tu amor sobre mi hastío / la diamantina claridad de un cielo. / Rugió la tempestad…: muerto de frío, / en ti -jardín en flor-
agua fuerte
Pasas trotando como si huyeras / y se diría / que antros de vicio buscando fueras / con las pupilas ardiendo al día / entre la sombra de las ojeras… / Tu cuerpo trémulo se arrebuja / con turbadores gestos de
bajo de mi ventana, la luna en los tejados…
Bajo de mi ventana, la luna en los tejados / y las sombras chinescas / y la música china de los gatos.
consagro a su memoria este retablo…
1 / Consagro a su memoria este Retablo: / Un lucero nos guía hasta el establo / Donde su numen —Niño Dios de cera— / Junto al asno y al buey del Nacimiento, / Que humildad y potencia diéranle con
cuando sacrificaban en el templo mayor…
Cuando sacrificaban en el Templo Mayor / las alas de los zopilotes / oscurecían el sol… / Y los remeros en sus barcas / no miraban a las alturas / si del lago las aguas zarcas / se tornaban de pronto oscuras.
desde el dios hasta el samurai…
Desde el Dios hasta el samurai, / desde el águila hasta el bambú, / todo lo dibujó Okusai / en la “Mangua” y en el “Guafú”. / Y la planta y el animal / ahora viven sobre el papel, / con el astro y el mineral,
dicen que hay un santuario profanado…
Dicen que hay un santuario profanado / o el desastre final de una batalla / en mi alma estoica que sus penas calla / y en mi trágico ser decepcionado. / Si es mi alma la novicia que desmaya, / y si es mi se
el automóvil en méxico
Ruidoso automóvil, causas risa, / pues en estúpido correr / llevas de un lado a otro, a toda prisa, / a los que no tienen quehacer… / Y del Jockey Club a los socios / y a las “Nanás” de treinta estíos, / esti
el erudito habla del pasado…
El erudito habla del pasado / y la chica loca-de-su-cuerpo…, del futuro. / Un beluario de peces de colores / ansía gozar del instante / de azogue que le escurre entre las manos… / En la más sincopada de las
el figón
¡Alegría, alegría / del jarro de horchata y el vaso de chía! / ¡Alegría de las pechugas / de los pollos, dorados / entre verdes lechugas! / Alegría de los pulques curados / verdes como la savia y almendrados /
el gallo habanero
En el matinal gallinero / con el rendimiento caballero, / en torno a su hembra enreda / el arabesco de su rueda / sin cesar el gallo habanero; / cual blanco albornoz el plumón / envuelve su fiero ademán; / ¡por
el gallo magnánimo
Meditando quizás —“Por mí no queda” / gallo, tan viril eres / que quisieras pisar a las mujeres / y por si acaso…, ¡les haces la rueda! / Tu orgullo de gallo / tenorio y garañón / haría un gallinero del serra
el ídolo en el atrio
Una Piedra del Sol / sobre el cielo de la mañana / asoma en lo alto / el ancho rostro de basalto / a la orilla de un charco de obsidiana / y parece que su boca vierte / un reguero de sangre humana / y zempazúch
el jardín está lleno e supiros de luz
El jardín está lleno / de supiros de luz / Y por sus / frondas escurriendo van / como / lá / gri / mas las últimas gotas / De la / lluvia / lunar. . .
el jardín está lleno…
El jardín está lleno / de suspiros de luz / Y por sus / frondas escurriendo van / como / lá / gri / mas las últimas gotas / De la / lluvia / lunar. . .
el pavorreal
Pavorreal, largo fulgor, / por el gallinero demócrata / pasas como procesión.
el pequeño mono me mira…
El pequeño mono me mira… / ¡Quisiera decirme / algo que se le olvida!
el ruiseñor
Bajo el celeste pavor / delira por la única estrella / el cántico del ruiseñor.
el sauz
Tierno saúz / casi oro, casi ámbar, / casi luz…
en el matinal gallinero…
En el matinal gallinero / con el rendimiento caballero, / en torno a su hembra enreda / el arabesco de su rueda / sin cesar el gallo habanero; / cual blanco albornoz el plumón / envuelve su fiero ademán; / ¡por
en el parque
Un último sonrojo murió sobre tu frente… / Caíste sobre el césped; la tarde sucumbía, / Venus en el brumoso confín aparecía / y rimando tus ansias sollozaba la fuente. / ¿Viste acaso aquel lirio y cómo de
en liliput
Hormigas sobre un / grillo, inerte. Recuerdo / de Gulliver en Liliput…
en otoño
La lluvia obstinada y fría / de aquella tarde brumosa, / ¡desbarató muchos nidos / y deshojó muchas rosas! / Allá en la desierta sala / frente a la ventana gótica, / los dos solos. Él callado; / ella pálida y t
en un parque de watteau…
En un parque de Watteau / que llena de rosas Junio / y que un claro plenilunio / con su luz opalizó, / cambiando el esplín en farsa / y a la Luna por el Sol, / está toda la comparsa / del sainete y del Guignol.
epílogo
¿A qué obstinarse en proseguirla en vano…? / Ya terminó la Feria de la Vida, / A la paz y el estudio me convida / Una luz al crepúsculo encendida / En el viejo Convento franciscano… / ¡La plaza está desiert
haikais
Tierno saúz, / Casi otro, casi ámbar, / Casi luz… / Por nada los gansos / Tocan alarma / En sus trompetas de barro. / Pavo real, largo fulgor, / Por el gallinero demócrata / Pasas como una procesión… / Aunque jamás
hojas secas
El jardín está lleno de hojas secas; / nunca vi tantas hojas en sus árboles / verdes, en primavera.
hongo
Parece la sombrilla / este hongo policromo / de un sapo japonista.
identidad
Lágrimas que vertía / la prostituta negra, / blancas…, ¡como las mías…!
jaculatoria teosófica
Rubén Darío, hermano mío, / tu gran alma desencarnada / flota sobre el mundo sombrío / en inmarcesible alborada / hermano mío, Rubén Darío / ruega por / José Juan Tablada.
japón
¡Áureo espejismo, sueño de opio, / fuente de todos mis ideales! / ¡Jardín que un raro kaleidoscopio / borda en mi mente con sus cristales! / Tus teogonías me han exaltado / y amo ferviente tus glorias todas
la araña
Recorriendo su tela / esta luna clarísima / tiene a la araña en vela.
la bailadora
¡Ardores, aromas y ritmos mantienes / en plural encanto y en prestigio vario, / y ardes y perfumas, en lentos vaivenes, / como un incensario!
la bella otero
¡Arcángel, loba, princesa, lumia, súcubo, estrella! / Con el espanto de los abismos y la fragancia de los jardines / pasas devastadora como una plaga; fatal y bella / y en carne urente clavan su huella /
la carta
Busco en vano en la carta / de adiós irremediable, / la huella de una lágrima…
la luna
Es mar la noche negra; / la nube es una concha; / la luna es una perla…
la mujer tatuada
Las huellas de los pies de sus amantes / han cubierto su alcoba / con un tapiz de peregrinaciones. / La arcilla de su seno / está llena de huellas digitales, / y todo su cuerpo de jeroglíficos / de colibríes,
la noche en las vidrieras del monasterio…
I / ‎La noche en las vidrieras del monasterio / tiende velos de sombras y de misterio… / Con amantes abrazos cubre la hiedra / el helado regazo de dura piedra… / el crepúsculo tiembla; la noche umbría / e
la venus china
En su rostro ovalado palidece el marfil, / la granada en sus labios dejó púrpura y miel, / son sus cejas el rasgo de un oblicuo pincel / y sus ojos dos gotas de opio negro y sutil. / Cual las hojas de nác
las mujeres de gestos de madrépora…
Las mujeres de gestos de madrépora / tienen pelos y labios rojo-orquídea. / Los monos del Polo son albinos / ámbar y nieve y saltan / vestidos de aurora boreal. / En el cielo hay un anuncio / de Óleo-margarin
las prostitutas
Las prostitutas / Ángeles de la Guarda / de las tímidas vírgenes; / ellas detienen la embestida / de los demonios y sobre el burdel / se levantan las casas de cristal / donde sueñan las niñas…
lawn-tennis
Toda de blanco, / fmge tu traje / sobre tu flanco / griego ropaje. / De la Victoria / de Samotracia, / mientes la gloria / llena de gracia. / ¡En vano ilusa / fijas el pie!… / Que no eres musa / ni numen, que / sin que d
libélula
Porfía la libélula / por emprender su cruz transparente / en la rama desnuda y trémula
los gansos
Por nada los gansos / tocan alarma / en sus trompetas de barro.
los pijijes
Visten hábitos carmelitas / los ánades veracruzanos; / y como dos frailes hermanos, / en actitudes estilitas, / sueñan lagunas y pantanos… / Así parados en un pie, / con el rojo pico escondido / bajo el ala neg
los sapos
Trozos de barro, / por la senda en penumbra / saltan los sapos.
lucen del ocaso los pálidos cobres…
Lucen del Ocaso los pálidos cobres / y del mar que duerme, los blancos estaños, / y van derramando perfumes salobres / las olas que cantan con tonos extraños. / De pronto, el mar glauco se ve cristalino, /
luciérnagas
La luz / de las / Luciérnagas / es un / blando suspiro / Alternado / con pausas de oscuridad / Pensamientos / sombríos que se disuelven / en gotas / instantáneas de claridad
manón, la ebúrnea frente…
Manón, la ebúrnea frente, / la de cabello empolvado / y vestidura crujiente, / ¡tus ojos me han cautivado! / Eco de mi amor ardiente, / el clavicordio ha cantado / la serenata doliente / y el rondel enamorado… /
mariposa nocturna
Devuelve a la desnuda rama, / mariposa nocturna, / las hojas secas de tus alas.
misa negra
¡Noche de sábado! Callada / está la tierra y negro el cielo; / late en mi pecho una balada / de doloroso ritornelo / El corazón desangra herido / bajo el cilicio de las penas / y corre el plomo derretido / de l
mujer hecha pedazos
En la morgue del ensueño / pertinaz ilusión refrigera / entre prismas de hielo, / bocas pintadas, / palabras pintadas, / ojos azules, / miradas celestiales / de mujeres telescopiadas / en catástrofes de recuerdos
neoyorquina noche dorada…
Neoyorquina noche dorada / Fríos muros de cal moruna / Rector’s champaña foxtrot / Casas mudas y fuertes rejas / Y volviendo la mirada / Sobre las silenciosas tejas / El alma petrificada / Los gatos blanc
noche del trópico
En la fúnebre bóveda no brillan las estrellas, / y sin embargo estriado de tenebrosas huellas / sobre el profundo abismo la luz es móvil nata / do apenas un Erebo de sombra se desliza, / y en esa tembloro
nocturno alterno
Neoyorquina noche dorada / Fríos muros de cal moruna / Rector’s champaña foxtrot / Casas mudas y fuertes rejas / Y volviendo la mirada / Sobre las silenciosas tejas / El alma petrificada / Los gatos blancos de
nocturno invierno
Mi inconsolable soledad se asombra, / pues no sé en la ansiedad con que deliro / si no te puedo ver por tanta sombra / o si es de noche porque no te miro… / ¡Pues siempre que tú llegas, la tiniebla / disipa
peces voladores
Al golpe del oro solar / estalla en astillas el vidrio del mar.
porfía la libélula
Porfía la libélula / Por prender su cruz transparente / En la rama desnuda y trémula… / Juntos, en la tarde tranquila / Vuelan notas de Angelus, / Murciélagos y golondrinas. / El pequeño mono me mira… / ¡Quisie
quinta avenida
¡Mujeres que pasáis por la Quinta Avenida / tan cerca de mis ojos, tan lejos de mi vida!… / ¿Soñáis desnudas que en el baño os cae / áureo Jove pluvial, como a Danae, / o por ser impregnadas de un tesoro,
retablo a la memoria de ramón lópez velarde
1 / Consagro a su memoria este Retablo: / Un lucero nos guía hasta el establo / Donde su numen Niño Dios de cera / Junto al asno y al buey del Nacimiento, / Que humildad y potencia diéranle con su aliento, /
sandía
¡Del verano, roja y fría / carcajada, / rebanada / de sandía!
soneto watteau
¡Manón, la de ebúrnea frente, / la de cabello empolvado / y vestidura crujiente, / tus ojos me han cautivado! / Eco de mi amor ardiente, / el clavicordio ha cantado / la serenata doliente / y el rondel enamorad
torvo fraile del templo solitario…
Torvo fraile del templo solitario / que al fulgor de nocturno lampadario / o a la pálida luz de las auroras / desgranas de tus culpas el rosario… / ¡Yo quisiera llorar como tú lloras! / Porque la fe en mi p
tríptico sentimental
Loro idéntico al de mi abuela, / funambulesca voz de la cocina / del corredor y de la azotehuela. / No bien el sol ilumina, / lanza el loro su grito / y su áspera canción / con el asombro del gorrión / que sólo
vuelos
Juntos, en la tarde tranquila / vuelan notas de Ángelus, / murciélagos y golondrinas.
¡oh fausto! yo he sentido que se agita…
¡Oh Fausto! Yo he sentido que se agita / en mi ser la tiniebla de tu hastío; / ¿dónde está el Mefistófeles sombrío, / que me acerque a mi blanca Margarita?… / Sin que le arredre el sacrificio impío / por in
¡yo adoro el diamante de luces reales!…
¡Yo adoro el diamante de luces reales! / El que desbarata diáfanos cristales / en el rizo rubio y en la trenza umbría; / príncipe nimbado de auroras triunfales / ¡augusto monarca de la pedrería! / Yo adoro