País Poema - Autores

josé carlos cataño

amores ilustres
YO también podría decir algo acerca de eso. Guardaos vuestras estrellas polares, vuestras interminables noches de amor, vuestras damas exquisitas, vuestras
concédenos, oh señor
CONCÉDENOS, oh señor, la medida de nuestro infierno / O, si no, una lucidez para vivir tranquilos. / No esta desazón de la barca sin mar / Ni puerto que la ampare
cuántas veces quedo
CUÁNTAS veces quedo / Cuando todo se levanta. / Y si arriba todo, / Aquí yacen las palabras. / Y si arriba yo, / Guijarros conmigo voy sumando. / Y tú y no yo o yo y no
el aire que planea
EL aire que planea, / Deleite del sentido / En cabaña derruida. / Mi lengua está encendida. / Escala de la nieve / Hasta la cima sola, / La noche luminosa. / (de Muerte s
el amor lejano
INMÓVILES os abandoné / De cara a la desafiante luz de entonces. / Si vuelvo / Sin voz miráis / En el fondo cada vez más lejano / De aquello que envié en mi busca? / Qu
elegía marina
Imperceptible, un sol / Declina por las ramas de la costa / Hasta las ondas de poniente / Que agitan los insectos. / Aquí reposa el cuerpo en la húmeda / Tierra de la
en noviembre
Al fondo de esta tarde de tormenta / Nada huye del sabor a duelo / En las nubes que pasan. / La confianza de que vendrá / Otro amanecer, la cabaña / Entre los sombrío
en zanzíbar no hay trabajo
Carece de importancia cómo dicen que me llamo. / Carece de importancia la reputación que me sostiene. / El primer cuerpo con que tropiece será el primero y el / m
escribir es volver
ESCRIBIR es volver, volver / A la escritura donde / Quien vuelve muere / Y pasa inadvertido / Al mirar de alguien / Que no mira, escribir / Es una espera que dibuja / Y b
fuera de juventud
FUERA de juventud / Nace la vida verdadera. / Infancia sólo es tierra, / Ya sólo tierra lo que beso. / Si yo abro la memoria / El aire allí su tumba encuentra.
la inocencia de la vida
LA inocencia de la vida / Yace en lo que la memoria resta / Para ganancia de espacio. / Pobre, pues, de los acorralados / En las cada vez más sabias / Y deshabitadas
la rosa que se abate
COMO la rosa que se abate / En la noche llagada / El pasado ya nada significa. / La imagen del barco desarbolado / Sobre la playa a oscuras. / Como mancha de sangre s
ligero como el canto
LIGERO como el canto que no acaba / Se ondula tu recuerdo en el verbero. / Regresa y es el mismo. / Despierto y no es un sueño, / A tu vuelta inocente encadenado. / L
mi copa de vino
I / QUIÉN te bebe, vino oscuro, / Quién, en tu borde, / Sus labios duerme... / Riegas la aridez de la noche, / Mas tu hacer se estremece / Al son de la borrasca. / De tu
no sostener nada jamás
¿POR qué amaba aquellos devastadores viajes en tren? / Apenas si abría la boca o aguantaba en el mismo asiento. Miraba por la ventana el paisaje discontinuo y
nos obligaron a olvidar
Nos obligaron a olvidar / Dónde estábamos / Tan sólo dónde estábamos. / ¿Es mi patria la lengua? / ¿Habita / En la ciudad que ya no existe? / En la memoria, / Silencio de
nubes en la noche
Nubes vanas en la noche, / Así pasan las palabras / Por la aurora irreversible de las cosas. / Todo pensar se declina / En el grito oscuro de lo pleno. / Y yo entre l
por salvarte del horizonte
Por salvarte del horizonte / Enterré mi cuerpo una tarde de mar en furia, / Incluso sin vestigio / De isla fatal, / que a ti y a mí / Debió a lo lejos de iluminarnos.
proemio al abrazo
SI fuésemos algo / Seríamos dos abismos, / Nada más que dos abismos? / En el tuyo arrojaría / La sombra vertiginosa de mi ser.
sensación de la distancia
VIENDO el revuelto manojo de las palmas / Acuciadas por las sombras multiformes / Siento en el combate la blancura de tu imagen, / Los suaves y agitados muslos cu
siempre serás para un amor lejano y escondido
A lo mejor uno se enamora para la despedida, para cuando llega la estación seca y los hombres se besan a la luz de Venus. / A lo mejor, para que aquella frase
tu casa ahora
Tu casa ahora es la celeste, / El cielo desplomado bajo el agua, / Casa del padre que apenas ha sido, / Sólo un puñado de reflejos / Traídos y llevados por el aire,