PAIS POEMA

Libros de josé carlos becerra

Autores

josé carlos becerra

adiestramiento
La voz de aquellos que asumen la noche, / marinería de labios oscuros; / la voz de aquellos cuyas palabras corresponden a esa luz donde el amanecer levanta / la primera imagen vencida de la noche. / Ahora
apariciones
Sometimes these cogitations still amaze / The troubled midnight and the noon's repose. / T.S. Elliot
basta cerrar los labios
Basta morir como una lámpara desde la madrugada, / como el rescoldo de una brisa tersa; / para morir, para suministrarnos / la mano venidera del olvido; / basta decirle no al día de mañana, / basta ensayar
batman
Recomenzando siempre el mismo discurso, / el escurrimiento sesgado del discurso, el lenguaje para distraer al silencio; / la persecución, la prosecución y el desenlace esperado por todos. / Aguardando s
blues
No era necesaria una nueva acometida de la soledad / para que lo supiera. / Navegaba la mar por un rumbo desconocido para mis manos. / Donde el amor moró y tuvo reino / queda ya sólo un muro que avasalla
ejecuciones (iii)
Alguien dice algo que sólo puede escuchar a través de sí mismo. / Alguien apaga la luz de esa habitación vacía pero antes de cerrar la puerta vuelve a encenderla al alejarse por el pasillo, / mirando
el ahogado
un gancho de hierro / y se jala, / su expansión lo desmiente al subir / el agua que lo chorrea / lo / mueve / de / los / hilos / de su salida al escenario / en el muelle los curiosos / miraban ese bulto / donde los ojos
el azar de las perforaciones
Puse las manos donde mis guantes querían, / puse el rostro donde mi antifaz podía revelármelo; / mi única hazaña ha sido no ser verdadero, mentir con la conciencia de que digo la verdad, / mirar sin asp
el deseo concluido
Las imágenes que emergen de tu cuerpo desembocan en esta noche que no eres tú ni soy yo quienes conversan en el cuarto de al lado y a quienes escucho completamente solo. / Concibiendo esta noche com
el otoño recorre las islas
A veces tu ausencia forma parte de mi mirada, / mis manos contienen la lejanía de las tuyas / y el otoño es la única postura que mi frente puede tomar para pensar en ti. / A veces te descubro en el rost
épica
Me duele esta ciudad, / me duele esta ciudad cuyo progreso se me viene encima / como un muerto invencible, / como las espaldas de la eternidad dormida sobre cada una de mis preguntas. / Me duelen todos us
esta noche yo te siento apoyada en la luz
Esta noche yo te siento apoyada en la luz de mi lámpara, / yo te siento acodada en mi corazón; / un ligero temblor del lado de la noche, / un silencio traído sin esfuerzo al despertar de los labios. / Sie
la bella durmiente
Aunque vengas mañana / en tu ausencia de hoy perdí algún reino / Carlos Pellicer / Tal vez retornan aquellas imágenes, / abrimos la caja de cristal y tomamos nuestra antigua cabeza, nuestros / primeros espe
la mujer del cuadro
Lo empiezas a saber, / tu amor va enseñando sus sales de baño, sus fiestas de guardar, sus cenas sin nadie; / a veces, el esqueleto de tu ángel de la guarda / baila en tus ojos, / ciertas avecillas silves
las reglas del juego
Cada uno debe entrar en su propio degüello, cada uno retocando su respiración, cultivando sus excepciones a la regla, sus moluscos solares, / haciendo sus abstinencias más inclementes y más diá
memoria
He vuelto al sitio señalado, a tu rastro de aguas amargas; / el atardecer ha caído al fondo del mar como un pecho muerto / y una campana da la hora cubriéndome de espuma. / Vuelvo a ti, / el otoño y el gr
movimientos para fijar el escenario (i, iii, v, vii)
I / Para que el Paraíso Perdido pueda salir del sombrero, / y la Historia se desprenda como una máscara de los rostros de los muertos, / es necesario tomar este escenario por asalto. / Consideremos, por p
por el tiempo pasas
Por el tiempo pasas, lo cruzas, sales de él, / rozas la superficie de la muerte / y distraída sigues hacia donde no sé si sigues. / Eres tú la que cruzas el tiempo, / la que aparta a la muerte como si se
relación de los hechos
Esta vez volvíamos de noche, / los horarios del mar habían guardado sus pájaros y sus anuncios de vidrio, / las estaciones cerradas por día libre o día de silencio, / los colores que aún pudimos llamar
ritmo de viaje
Este cuerpo que yo acaricio lentamente extendiendo la noche, / este cuerpo donde yo he penetrado en mi propia distancia, / en mi sofocamiento de sombra. / Este vientre donde el amor abarca a la noche, / e
temblorosa avanza siempre
Porque tú eres puente, porque tú eres el rumor de las aguas; / ansiada buscadora de aquello que el deseo avanza, / eres el refuerzo con que amanece, / eres la luz del mar entregada a su propia creación,
ulises regresa
La frase que no hemos dicho, / cierta respiración de la boca en el apetito del sueño, / el silencio que comienza como una bandada de pájaros; / yo he depositado esa frase en el plato donde nos sirven la