País Poema - Autores

josé antonio labordeta

acuérdate
Acuérdate de cuando fuimos niños / los turbios niños / de cuando fuimos vivos / por pura complacencia del destino. / Mudos. / Turbios niños / Callados / cuando fuimos niñ
belchite
El árbol se levanta sobre la tapia hundida. / El viejo campanario -la paloma que había / huyó bajo la guerra- está desierto: / Todo es la sombra. / El monte desolad
canfranc
Es la piedra y el reino de la piedra / lo que sobre los hombres permanece -de niño / escondí en esta tierra mi inocencia- después / de que la lluvia haya cesado.
cesaraugusta dos
Cuando el cierzo desciende y se alza la niebla, / toda la ciudad -mi Zaragoza amada- se cubre de palabras / que surgen del silencio hacia la nada. / Es entonces -
domingo decembrino
Se apuesta en el café / las últimas partidas de baraja. / Din, dan. Din, dan: / Las campanas domingo en la ciudad / tarde que avienta el viento / hasta la orilla. / Y l
el tiempo difícil (i)
A nadie golpeamos / y fuimos, al contrario, empujados, / hasta caer de bruces en la yerba. / A nadie hicimos daño / y fuimos juzgados, / silenciados, hundidos, una y
el tiempo difícil (v)
Cantamos. / Cantamos por las calles -avenidas a medias- / con nuestro amor -¿amor aquello?- sobre / la espalda recién cicatrizada aún. / Y tardes enteras / en las ves
esto fue
Apenas un recuerdo, un vago sueño / de pasados domingos sin iluminarias / donde los camareros se aburrían / en establecimientos de segunda categoría. / Todo lo demá
hablo, por hablar
Hablo, por hablar, / hoy que está desierto el mar / y una paz agreste invade / estas turolenses llamaradas / de fuego y de dolor. / Hablo del día a día que sucede, / de
hoy quisiera
Hoy quisiera olvidarme del mar, / del mar en las ventanas, / del dígale usted a todos buenos días, / seguimos por aquí, / así como siempre, muy buenos de salud / y de
nadie en las puertas
Nadie en las puertas. / Nadie en los largos corredores / que conducen directos / hacia las antiguas plazas y viejos campanarios: / Sólo el viento, / testigo del naufr
nos haces una falta sin fondo
¡Hermano, hoy estoy en el poyo de casa, / donde nos haces una falta sin fondo! / ………………………………………………………. / Oye, hermano, no tardes / en salir. ¿Bueno? Puede inquieta
primer recuerdo
de mi padre / Hoy marzo y siete. ¿Recuerdas? Yo recuerdo. / Soy vivo y te recuerdo: Íntegramente puro, / siempre igual. Diste la mano a quien te dio la mano / y arr
se han marchado
Se han marchado todos / y nadie ha vuelto / para cerrar la puerta. / Esta, vieja y desguazada, / golpea contra el viento / en las noches de asombro / como si nadie la q
sexto recuerdo
de Vicente Cazcarra / Hoy he visto a tus padres, cuando volvía a casa. / Él me miró en silencio, / con los ojos perdidos del hombre que trabaja, / día y noche, en l
sucede el pensamiento
Este tiempo. La lluvia. / Nadie venía a verme por la tarde / y el corazón / opuesto a las palabras, / rendía su homenaje silencioso. / Lejos hablaba el mar, la noche.
te he visto envejecer
Te he visto envejecer entre mis manos, / mis caricias -tus manos me abrazaban / un día y otro día- sin poder detenerte, / detenernos. / Tus ojos querían para mí / las
tercer recuerdo
de Emilio Gastón / Hoy me he dado de bruces / con tu ángel, / borracho en una tasca: / Olivitas rellenas, chorizo riojano, / tinto de Cariñena. / Burocráticamente habla
teruel
Javalambre con nieve. Sobre el pecho, / como una inmensa herida, / los Mansuetos se abren: Carne joven / en la vieja tierra. Gira el cielo. / Pasan, camino de la ma
todos los santos en albarracín
Silenciosa la anciana / reza en tu cementerio. Corre la niña. / El cielo está pendiente de la roca. / Aire sobre la muralla, / detenido, / como un lamento, / como una l
tribulatorio (f)
Cuando vuelvas / cuando cansado te sientes al borde del camino / y contemples el mar / como una luz vencida / y el otoño te traiga / el amargo sabor de los días agres
último paso entre las tumbas
a Pepe Sanchis y Magüi, que conmigo / conocieron Belchite. / Hemos ido otra vez, entre las piedras, / a través del partido panorama de la adoba / y el cierzo v