PAIS POEMA

Libros de josé antonio cedrón

Autores

josé antonio cedrón

abuelos (1)
Es plateada y violenta, suele apagar las luces / detrás de los que salen de las piezas. / La silla que se inclina y la dama de noche / conversan de presagios / una voz de comadre sentenciosa / sabe darle es
abuelos (2)
No parece que haya vivido en la oscuridad. / Tal vez vivió en las sombras. / Las sombras guardan más temor / que la oscuridad. Misterian.
abuelos (3)
Aquí se estableció con sus manteles de hule / el carmín de aquel tiempo cuando / el furor en los labios. / Sobre una tabla blanca y lisa / cuadriculó domingos en la harina. / Quiso Génova, plantas y lo clar
abuelos (4)
A veces la pensaba como recostada / en un nido salvaje, llevándonos a todos / en tiempos en que el agua era limpia y / corría por las alcantarillas hasta llegar al río. / Fue la última vez que entró a la
abuelos (5)
Envolvieron su cuerpo en la mantilla blanca / manchada con el vino de la frente. / Pronto será de noche sobre esa cruz de viento. / Nadie sabrá qué hacer con tanto polvo.
abuelos (6) (voces)
Aquel fuego encendido con las últimas hojas del otoño, / duró hasta que el carbón extinguió el frío. / Tal vez no conocimos otra estación con ella. / En las habitaciones de estos años / el fuego le regres
abuelos (7)
No quiero que lo traigan -nunca quise. / Era lindo escucharlo conversar y reírse con el vino, / pero ahora no, no quiero que lo traigan / que paren el reloj, que amarren en los techos / a los perros amant
abuelos (8)
Más tarde nos pusieron en la fila del medio / y esperamos el turno en los pañuelos / (a los que no podían le arrimaron la cara). / Quise pensar su piel como una fruta / como el rostro de Ana temblándome e
amantes (1)
La sombra de las torres suele verlos / correr en otra piel, ensuciarse la boca con el viento / esa mancha que busca / empeñada en el aire de una mujer y un hombre / volteados al pasado / abraza soledades de
amantes (2)
Anochecen y tiemblan, balbucean, se entumen / y allí son Dios, porque han dado su cuerpo. / Amanecen desnudos, clavan otros maderos.
amantes (3)
Asoman su silueta preguntan por el tiempo / murmuran entre vidrios palabras manoseadas / en otras frustraciones / bajo una luz de 20 / imagino sus dedos de diciembre / anudando los diarios amarillos / y otras
amantes (4)
Al cerrar el botón del monedero / esa mujer hablando de los otros / tropieza con los nombres / que apretaron el brillo de su vestido rojo. / La interrumpen reproches en voz baja / golpes de la otra vida / pap
carmencita
En el gancho escondido que pende de la noche / deja secar los trapos. / Gotas de sangre dulce le roban las muñecas. / Ella pone su mano de disculpa, obediente / a la regla que baja como una guillotina / y e
carta a casa
Ayer te pensé o soñé que estabas en casa / y te pensé o soñé como eras hace mucho / bajo un cielo que era también como hace mucho / esas cosas de hombre de niño que uno tiene / te soñé como eras cuando yo
con la voz de astrud gilberto y el saxo de stan getz
Siento que hubo de todo en este fuego / a una mano del cielo a una mano del piso / a una mano en la mano. / Abajo la raíz la tierra el fruto. / Arriba de tus labios esa distancia y ésta / más las alas. / Sien
corazón
No los dejes que entren que respiren / que se levanten al aire de tu paso / que ocupen tu lugar / no los dejes voltear a esa ventana / hacia esos ojos que miraron lejos / hacia la sombra por no tener sombra
cuerpo
Te hicieron enemigo del que llevas. / Dos siglos de enseñanzas contra tu voluntad / la mía. Dos mil años. / Ese extraño, mi cuerpo, era la sombra intrusa / que castigan los dioses del cielo y de la tierra
dejemos los anillos
Dejemos los anillos en su sitio / la gotera del baño, el esforzado sueño. / Escondamos la escoba, por favor / los trapos de cocina. / La borrachera diurna del vecino la borro. / Tapo los viejos diarios con
el cumpleaños de la prima ana
Con las mejillas enceradas / los ojos le brillan como si al sol. / Baila para el suspenso de la rueda / su vals número 15. / El gallinero duerme su concierto / entre rubor de niñas / y los tíos empujan por la
el espacio sombreado
Sólo hay un hombre que habla de otras cosas. / Por ejemplo hay un hombre que habla de una calle / de un apellido suyo que llegó en algún barco / de una mujer morena que se perdió en su almohada / de un lí
el lugar de los hechos (i)
En la plaza, con ojos de carnero, tocamos las / mujeres que luego se desnudan para los debutantes / en las piezas del fondo de los conventillos. / Y esa mujer que mira con unos ojos que durarán / por años
el lugar de los hechos (ii)
Llovieron muchos años de este lado / y la humedad signando la suerte de los vientos / que se dejan mecer en la trampa del agua. / Las gotas amanecen sobre el filo del vidrio rajado en / la ventana. Atrás
el lugar de los hechos (iii)
Despego con las llaves la pintura del marco. / Ahora es verde gastado lo que antes humedad / y después amarillo / y puedo ver el gesto cuando convocó / alzando, su mano enredadera. / Imaginarla cargando sob
el otro (i)
Tuvo un corbatín rojo para estar en las aulas. / Un overol de tarde para el taller que usaba / de sus manos. / Tuvo el asombro azul de aquel cielo obligado / hasta llegar la noche de madre inexpugnable re
el otro (ii) (viendo vivir)
Esperarás aquí y aprenderás -le dijo / de los hombres que se mueven de un lado para el otro suben forzados bajan de un sótano a otro sótano como cojos ligeros ¡uuupa! gritan al paso de sus manchas d
el otro (iii)
Doblado entre sus ramas / los miedos se deshojan unos a otros. / El oscuro silencio le humedece los huesos. / Y pedirá perdón, si regresan de nuevo / a revisar la cama con un golpe / mojado por la noche. / El
el vecino domingo
El vecino Domingo ha desollado un cerdo / adentro de su cuarto. / La sangre salpicó el marco de la puerta. / Unas gotas quedaron suspendidas en el mosquitero / hasta que se secaron con el viento. / Comimos
en esta casa
En esta casa alguien vivió antes. / Dejó clavos de punta en las paredes / la forma de sus manos en un viejo jabón / olores a tabaco, el lavadero sucio. / Huellas poco confiables. / Vivió esperando un ruido
en una vieja foto
En una vieja foto está escrita una fecha / y por detrás los nombres de nosotros / (sobrenombres y apodos en paréntesis). / Los que pudimos ser / de haber nacido antes o después / de esta historia / si los hij
entre los jeroglíficos
Entre los jeroglíficos hallados en tu almohada / enfrentarás la mueca de los días. / La distancia idealiza. / El sueño solamente demora esa costumbre. / Las miradas de entonces no quieren saber nada. / La m
esos fantasmas
Esos fantasmas llegan a casa / recogen en la puerta la soledad y pasan / pasan dentro de mí como esos trenes / contra barreras bajas / esos fantasmas pasan van sin rumbo. / Esos fantasmas llegan / se instalan
la adivina del barrio
La que leyó la vida de vecinos y amigos / la que predijo novios con fortuna / cartas de amor y bodas en futuro / esa adivina nunca tuvo tiempo / para alejar los dedos de la mesa / y viajó por las líneas de
la mujer de los pájaros
Ella le daba alpiste a su pasión más fiel / le daba agua en el pico / le daba de su almohada los algodones blancos / mientras los ‘pobrecitos’ esperaban silbando / que vuelva hablando sola. / Poco a poco no
los amantes del pueblo
Se dice que llegaron hasta aquí en un tren nocturno, con las lluvias de agosto que cubren las sequías. Su amor dio que fumar que beber que decir. Fue la cosa más grande después de la mujer araña e
mcmlxxxiii/5
En esta casa alguien vivió antes, y antes. / Dejó clavos de punta en las paredes / la forma de sus manos en un viejo jabón / olores a tabaco, en el lavadero sucio. / Huellas poco confiables. / Vivió esperan
mcmlxxxiii/7
Y le pido de nuevo que no me deje solo / que todavía siento miedo a la oscuridad / a las voces que indagan el pasado / que no me deje solo / que otros duendes resuelven / lo que cuesta subir desarmado las a
memorias de inmigrantes
Esa mujer tenía ojos azules / cuando entró lastimando con su carga el revoque. / Valijas de cartón, jaulas de alambre. / Si no fuera que un día le dejara pintarse / los labios a sus hijas, sería un pestañ
mujer con murmullo
Ese buen amor de manos transparentes / y ese gusto tan especial que tenía / ese buen amor / por robar vino blanco en los supermercados / si una planta escapada de la reja / o un trofeo de losas cascadas atr
pequeña cosa
Si no tuviera alas como tiene / si no hablara y cantara / si no fuera de fiesta de velorio / si no amara tus piernas como ramas de un niño / si no tuviera acaso componentes políticos / estaría diciendo que
quién sabe
Quién sabe cuál sería la solución buscada / o si fue algún atajo una salida huyendo / de los perros del tiempo / que no entienden dialectos / ni gestos de esos hombres / que un buen día llegaron en un barco
retrato de familia
Domingo y Juana al frente del ‘vapor’ Asimina. / Faustino y su tabaco y el mismo delantal / de su trabajo. Doña María y Carmen con sus cabellos / jóvenes (que cuesta recordar) tomadas de la mano. / Mi abu
séptimo día
Huele a lombriz la tierra. / Gusanos se disputan el tallo del rosal. / Las manos que me llevan separarán las flores / con papeles mojados. / Regarán la costumbre con los ojos ausentes / y una lata de Silvo
sin referencias
El ave sobre el borde de la fuente / baja el pico y me mira / recoge su alimento vuelve a bajar el pico / y me vuelve a mirar / meneando la cabeza / alrededor hoteles de altísimo aluminio / vidrios rubios det
tener que ver (i)
Dios mío, todos los días han sido / ¿No nos ha quedado siquiera un / día nuevo? / MARIN SORESCU / Cuando el cuerpo no podía / quedaba horizontal y la carga ignorada. / Aún pasado el invierno no había cómo qui
tener que ver (ii)
En la puerta cancel del antiguo vestíbulo / brilla un vitral que sirve para tapar el gris con sus colores, hoy ya desatendidos, y sus vidrios rajados / por donde pasa el viento trepidando / como un viej
y cuando algunos barcos
Y cuando algunos barcos se perdieron / en tierra para siempre / (la colección de El Tony, el miedo a las gitanas…) / los alcancé de nuevo con el perfil del ojo. / Los rumores sitiaron otra esquina / y desea