josé ángel valente
a ustedA usted le doy una flor, / si me permite, / un gato y un micrófono, / un destornillador totalmente en desuso, / una ventana alegre. / Agítelos. / Haga un poema / o cualqu
ahora no tienes, corazón, el vueloAhora no tienes, corazón, el vuelo / que te llevaba a las más altas cumbres. / Lates, reptante, entre las hojas secas / del amarillo otoño. / ¿Y hasta cuándo en la
ahora, amiga míaAhora, amiga mía / que una flor de papel preside el aire, / que el aire se deshace en dulces pétalos / de jadeante miel en tus rodillas, / ahora que no hablamos del
análisis del vientreAquel vientre era para ser observado con lupa, / pues bajo el cristal cada pequeño pliegue, / cada rugosidad se hacía / multiplicado labio. / El amor, demasiado bru
antecomienzoNo detenerse. / Y cuando ya parezca / que has naufragado para siempre en los ciegos meandros / de la luz, beber aún en la desposesión oscura, / en donde sólo nace e
biografíaAhora cuando escribo sin certeza / mi bionotabibliográfica / a petición de alguien que desea excluirme / de favor y por nada / en consabida antología / de la sempiter
cae la nocheCae la noche. / El corazón desciende / infinitos peldaños, / enormes galerías, / hasta encontrar la pena. / Allí descansa, yace, / allí, vencido, / yace su propio ser. / El
canción para franquear la sombraUn día nos veremos / al otro lado de la sombra del sueño. / Vendrán a ti mis ojos y mis manos / y estarás y estaremos / como si siempre hubiéramos estado / al oro lad
cerqué, cercasteCerqué, cercaste, / cercamos tu cuerpo, el mío, el tuyo, / como si fueran sólo un solo cuerpo. / Lo cercamos en la noche. / Alzose al alba la voz / del hombre que rez
cómo se abría el cuerpo del amor heridoCómo se abría el cuerpo del amor herido / como si fuera un pájaro de fuego / que entre las manos ciegas se incendiara. / No supe el límite. / Las aguas / podían desce
consientoDebo morir. Y sin embargo, nada / muere, porque nada / tiene fe suficiente / para poder morir. / No muere el día, / pasa; / ni una rosa, / se apaga; / resbala el sol, no mu
cuando te veo así, mi cuerpo, tan caídoCuando te veo así, mi cuerpo, tan caído / por todos los rincones más oscuros / del alma, en ti me miro, / igual que en un espejo de infinitas imágenes, / sin acerta
el adiósEntró y se inclinó hasta besarla porque de ella recibía la fuerza. / (La mujer lo miraba sin respuesta) / Había un espejo humedecido que imitaba la vida vagamen
el amor está en lo que tendemosEl amor está en lo que tendemos / (puentes, palabras ). / El amor está en todo lo que izamos / (risas, banderas). / Y en lo que combatimos / (noche, vacío) / por verdad
el ángelAl amanecer, / cuando la dureza del día es aún extraña / vuelvo a encontrarte en la precisa línea / desde la que la noche retrocede. / Reconozco tu oscura transpare
el cántaroEl cántaro que tiene la suprema / realidad de la forma, / creado de la tierra / para que el ojo pueda / contemplar la frescura. / El cántaro que existe conteniendo, / h
el círculoEstaba la mujer con sus dos senos, / su única cabeza giratoria, / la longitud de su sonrisa, el aire / de estar y de alejarse sabiamente fingido. / Estaba rodeada d
el crimenHoy he amanecido / como siempre, pero / con un cuchillo / en el pecho. Ignoro / quién ha sido, / y también los posibles / móviles del delito. / Estoy aquí / tendido / y pesa
el deseo era un punto inmóvilLos cuerpos se quedaban del lado solitario del amor / como si uno a otro se negasen sin negar el deseo / y en esa negación un nudo más fuerte que ellos mismos / i
el fulgorXXVI / Con las manos se forman las palabras, / con las manos y en su concavidad / se forman corporales las palabras / que no podíamos decir. / XXXIII / Ya te acercas ot
el pecadoEl pecado nacía / como de negra nieve / y plumas misteriosas que apagaban / el rechinar sombrío / de la ocasión y del lugar. / Goteaba exprimido / con un jadeo triste / e
el sueñoPor una espesa y honda / avenida de árboles que unen / en lo alto su copa y pesadumbre / el sueño avanza. / Abre sus grandes alas, / sus poderosos brazos / de lenta som
el surEl sur como una larga, / lenta demolición. / El naufragio solar de las cornisas / bajo la putrefacta sombra del jazmín. / Rigor oscuro de la luz. / Se desmorona el ai
el temblorLa lluvia / como una lengua de prensiles musgos / parece recorrerme, buscarme la cerviz, bajar, / lamer el eje vertical, / contar el número de vértebras que me sepa
en muchos tiemposEn muchos tiempos / tu cabeza clara. / En muchas luces / tu cintura tibia. / En muchos siempres / tu respuesta súbita. / Tu cuerpo se prolonga sumergido / hasta esta noch
eneas, hijo de anquisesOscuros, / en la desierta noche por la sombra, / habíamos llegado hasta el umbral. / La mujer era un haz de súbitas serpientes / que arrebataba el dios. / Oh virgen,
esta imagen de tiEstabas a mi lado / y más próxima a mí que mis sentidos. / Hablabas desde dentro del amor, / armada de su luz. / Nunca palabras / de amor más puras respirara. / Estaba
estabas desleída en la dulzuraEstabas desleída en la dulzura / de los secretos jugos de tu cuerpo / y te llevaba el agua / como a una larga cabellera verde / engendrada en los limas / obstinados d
estás oscura en tu concavidad…Estás oscura en tu concavidad / y en tu secreta sombra contenida, / inscrita en ti. / Acaricié tu sangre. / Me entraste al fondo de tu noche ebrio / de claridad.
exordioY ahora danos / una muerte honorable, / vieja / madre prostituida, / Musa.
formóFORMÓ / de tierra y de saliva un hueco, el único / que pudo al cabo contener la luz. / (Materia)
graalRespiración oscura de la vulva. / En su latir latía el pez del légamo / y yo latía en ti. / Me respiraste / en tu vacío lleno / y yo latía en ti y en ti latían / la vul
hay una leve luz caídaHay una leve luz caída / entre las hojas de la tarde. / Dame / tu mano y cruza / de puntillas conmigo / para nunca pisarla, / para no arder tan tenue / en sus dormidas br
hoy andaba debajo de mí mismoHoy andaba debajo de mí mismo / sin saber lo que hacía. / Hoy andaba debajo de la pena / con risa inexplicable. / Hoy andaba debajo de la risa / con todo el llanto a
iluminaciónCómo podría aquí cuando la tarde baja / con fina piel de leopardo hacia / tu demorado cuerpo / no ver tu transparencia. / Enciende sobre el aire / mortal que nos rode
la adolescenteYa baja mucha luz por tus orillas, / nadie recuerda la invasión del frío. / Ya los sueños no bastan para darle / razón de ser a todos los suspiros. / Tú cantas por
la blanca anatomía de tu cuelloLa blanca anatomía de tu cuello. / Subí a la transparencia. / Tallo de soberana luz, tu cuello. / Podría estar exento, / ser sólo así en la naturaleza, / tallo de una
la mujer estaba desnudaLa mujer estaba desnuda. / Llegó un hombre, / descendió a su sexo. / Desde allí la llamaba / a voces cóncavas, / a empozados lamentos. / Pero ella / no podía bajar / y asom
la poesíaHomenaje a Rosalía de Castro / Se fue en el viento, / volvió en el aire. / Le abrí en mi casa / la puerta grande. / Se fue en el viento. / Quedé anhelante. / Se fue en el
la vísperaEl hombre despojóse de sí mismo, / también del cinturón, del brazo izquierdo, / de su propia estatura. / Resbaló la mujer sus largas medias, / largas como los ríos
latitudNo quiero más que estar sobre tu cuerpo / como lagarto al sol los días de tristeza. / Se disuelve en el aire el llanto roto, / al pie de las estatuas / recupera la
luego del despertarLuego del despertar / y mientras aún estabas / en las lindes del día / yo escribía palabras / sobre todo tu cuerpo. / Luego vino la noche y las borró. / Tú me reconocis
materiaConvertir la palabra en la materia / donde lo que quisiéramos decir no pueda / penetrar más allá / de lo que la materia nos diría / si a ella, como un vientre, / deli
material, memoria, iiiEl encuentro fugaz de los amantes / en las furtivas camas del atardecer / y ya el adiós como de antes casi / de empezar el amor / y el jadeante amor / bebiendo entre
melancolía del destierroLo peor es creer / que se tiene razón por haberla tenido / o esperar que la historia devane los relojes / y nos devuelva intactos / al tiempo en que quisiéramos que
muerte y resurrecciónNo estabas tú, estaban tus despojos. / Luego y después de tanto / morir no estaba el cuerpo / de la muerte. / Morir / no tiene cuerpo. / Estaba / traslúcido el lugar / dond
no amanece el cantorEl cuerpo del amor se vuelve transparente, usado como fuera por las manos. Tiene capas de tiempo y húmedos, / demorados depósitos de luz. Su espejo es la memo
no me dejes vivirNo me dejes vivir. / Ahógame en lo alto. / Sobre tu cuerpo enfurecido. / No me dejes vivir… / Hay navíos que abaten en el largo descenso / su arboladura amarga.
noche primeraEmpuja el corazón, / quiébralo, ciégalo, / hasta que nazca en él / el poderoso vacío / de lo que nunca podrás nombrar. / Sé, al menos, / su inminencia / y quebrantado hue
octubreHay una leve luz caída / entre las hojas de la tarde. / Dame / tu mano y cruza / de puntillas conmigo / para nunca pisarla, / para no arder tan tenue / en sus dormidas br
oda a la soledadAh soledad, / Mi vieja y sola compañera, / Salud. / Escúchame tú ahora / Cuando el amor / Como por negra magia de la mano izquierda / Cayó desde su cielo, / Cada vez más
pájaro del olvidoPájaro del olvido / jamás te tuve más cierto en mi memoria. / Vuelvo ahora / desde no sé qué sombra / al día helado del otoño en esta / ciudad no mía, pero al fin tan
pato de inviernoPor encima del agua helada / el patito se resbalaba. / Por encima del agua dura, / el patito de la laguna. / Por encima del agua fría, / el patito silba que silba. / Si
pero tú, únicaSoledad, sí / pero tú nunca. / Ausencia, / pero tú nunca: / inmóvil luz sin término / bajo la luna fría / de la falta de amor.
poemaSentí real el pálpito / de tu oscura impresencia. / Supe que estabas. / Te busqué. / Ardía lento el fuego en los rincones / más secretos del ciego laberinto. / No busqu
poeta en tiempo de miseriaHablaba de prisa. / Hablaba sin oír ni ver ni hablar. / Hablaba como el que huye, / emboscado de pronto entre falsos follajes / de simpatía e irrealidad. / Hablaba si
por debajo del aguaPor debajo del agua / te busco el pelo, / por debajo del agua, / pero no llego. / Por debajo del agua / de tu cintura: / tú me llamas arriba / para que suba. / Para que sub
prohibición del incestoPiedra cuadrangular. / El búho reposa / en la lubricidad del pensamiento. / Igual en el secreto envoltorio del vientre. / El cuerpo de la mujer se quiebra así / en do
quedarSingbarer rest / PAUL CELAN / QUEDAR / en lo que queda / después del fuego, / residuo, sola / raíz de lo cantable. / (Fénix)
se fue en el viento…Se fue en el viento, / volvió en el aire. / Le abrí en mi casa / la puerta grande. / Se fue en el viento. / Quedé anhelante. / Se fue en el viento, / volvió en el aire. / M
sé tú mi límiteTu cuerpo puede / llenar mi vida, / como puede tu risa / volar el muro opaco de la tristeza. / Una sola palabra tuya quiebra / la ciega soledad en mil pedazos. / Si tu
serán cenizaCruzo un desierto y su secreta / desolación sin nombre. / El corazón / tiene la sequedad de la piedra / y los estallidos nocturnos / de su materia o de su nada. / Hay u
siete cantigas del más alláI / Amarillea amargo el tiempo / y no hay tiempo / para más desdecir la muerte. / Marinero que llevas / la barca del pasar, / el pájaro en la jarcia / dice aún su cantar.
solo el amorCuando el amor es gesto del amor y queda / vacío un signo solo. / Cuando está el leño en el hogar, / mas no la llama viva. / Cuando es el rito más que el hombre. / Cu
toda la noche me alumbresToda la noche me alumbres / redonda en el silencio. / Toda la noche, luna, / alúmbresme en el cielo. / Toda la noche me alumbres, / escudo de mi pecho, / escudo de verd
un cantoQuisiera un canto / que hiciera estallar en cien palabras ciegas / la palabra intocable. / Un canto. / Mas nunca la palabra como ídolo obeso, / alimentado / de ideas qu
ventanaLa ventana / con vistas al desnudo / donde aún sobrenada un seno solitario, / se prolonga imposible la tristísima / longitud de una media abandonada, / y los gatos er
xxxvLa aparición del pájaro que vuela / y vuelve y que se posa / sobre tu pecho y te reduce a grano, / a grumo, a gota cereal, el pájaro / que vuela dentro / de ti, mient