josé agustín goytisolo
alguna nocheAlguna noche -las fogatas eran / de dolor o de júbilo- / la casa te veía desertar. / Te abrías a una vida / distinta, a un mundo / alegre como los ojos de un dios: / voces mayores, fuegos de artificio, / inacab
asíAlgunas veces llego / presuroso, rodeo / tus rodillas, toco / tu pelo. ¡Ay Dios, quisiera / decirte tantas cosas! / Te compraré un pañuelo, / seré buen chico, haremos / un viaje….No sé, / no sé lo que me pasa. / Qu
como la piel de un fruto, suaveComo la piel de un fruto, suave / a la amenaza de los dientes, / iluminada, alegre casi, / ibas camino de la muerte. / La vida estaba en todas partes: / en tu cabello, sobre el césped, / sobre la tierra que a
cuando todo sucedaDigo: comience el sendero a serpear / delante de la casa. Vuelva el día / vivido a transportarme / lejano entre los chopos. / Allí te esperaré. / Me anunciará tu paso el breve salto / de un pájaro en ese inst
donde tú no estuvierasDónde tú no estuvieras, / como en este recinto, cercada por la vida, / en cualquier paradero, conocido o distante, / leería tu nombre. / Aquí, cuando empezaste a vivir para el mármol, / cuando se abrió a la
el aire huele a humoA Gabriel Celaya y a Amparo Gastón, / Que tanto le quiso y le quiere todavía. / J.A.G. / ¿Qué hará con la memoria / de esta noche tan clara / cuando todo termine? / ¿Qué hacer si cae la sed / sabiendo que está
el oficio del poetaContemplar las palabras / sobre el papel escritas, / medirlas, sopesar / su cuerpo en el conjunto / del poema, y después, / igual que un artesano, / separarse a mirar / cómo la luz emerge / de la sutil textura. / A
el que cuenta las campanadasEl amante de medianoche, / el que ansió que ella le siguiera, / el que cuenta las campanadas / como un enfermo desahuciado; / el que pone cara de cárcel / cuando se mira en el espejo: / es el furtivo que no d
érase una vez…Érase una vez / un lobito bueno / al que maltrataban / todos los corderos. / Y había también / un príncipe malo, / una bruja hermosa / y un pirata honrado. / Todas estas cosas / había una vez. / Cuando yo soñaba / un m
es una historia conocida, amigos…Es una historia conocida, amigos, / todos la recordamos, / viento del pueblo se perdió en el pueblo / pero no ha terminado. / Hace tiempo hubo un hombre entre nosotros, / alegre, iluminado, / que
esa flor instantáneaMiedo a perderse ambos, / vivir el uno sin el otro: / miedo a estar alejados / en el viento de la niebla, / en los pasos del día, / en la luz del relámpago, / en cualquier parte. Miedo / que les hace abrazarse,
esos locos furiosos increíblesLlegan apresurados y nunca dicen para qué / ni de dónde proceden / y enseguida te piden dos mil francos / que casi siempre te han de devolver / o te quitan la toalla sin respeto / cuando te estás duchando / s
historia conocidaEs una historia conocida, amigos, / todos la recordamos, / viento del pueblo se perdió en el pueblo / pero no ha terminado. / Hace tiempo hubo un hombre entre nosotros, / alegre, iluminado, / que amó y vivió,
la fuente perdurableSe estremeció al contacto de las manos / y ofrecía su cuerpo al alfarero / que ella siempre anheló: primero el rostro / después el talle luego las rodillas. / ¡Oh sí! Mujer de barro que se vuelve / cántaro
la noche le es propiciaTodo fue muy sencillo: / ocurrió que las manos / que ella amaba, / tomaron por sorpresa / su piel y sus cabellos; / que la lengua / descubrió su deleite. / ¡Ah! detener el tiempo! / Aunque la historia / tan sólo ha
la visitaPasada la hora de las ignominias / los viejos apagaron con tierra las fogatas / las mujeres y niños recogieron las tiendas / los hombres empuñaron el fusil. / La ruta del desierto fue muy dura: / se abriero
las mujeres de antesEn los Paseos junto al mar / en las sillas de mimbre de los bares / reclinadas en suaves chaises-longues de terciopelo / fumando cigarrillos atrevidos y exóticos / vestidas de colores muy decentes / o en lu
le obliga a que la mireEs fruto agraz al paladar / y sedoso para los labios / que han conocido su contorno / y percibieron la afluencia. / Ella jugaba aquella noche / cautivada por la ternura / de una voz que a su decisión / sólo dij
llegan apresurados y nunca dicen para qué…Llegan apresurados y nunca dicen para qué / ni de dónde proceden / y enseguida te piden dos mil francos / que casi siempre te han de devolver / o te quitan la toalla sin respeto / cuando te estás duchando / s
llora conmigo, hermanoLlora conmigo, hermano. / Era mujer y bella. No tenía / nieve sobre los años. / De ella, de mí, de todo / te separaron. Pero el tiempo / te ha devuelto a su abrazo. / A ella y a ti os pregunto / si es posible q
me asomo al miedo escucho…Me asomo al miedo escucho / las voces que aún resuenan / que suben de la tierra / gritando nombres fechas / lugares de traición / crímenes sordos / y sin querer lo temo / por mi vida por mí / pedazo de bandera / po
miedo a perderse ambos…Miedo a perderse ambos / vivir uno sin otro: / miedo a estar alejados / en el viento en la niebla / en los pasos del día / en la luz del relámpago / en cualquier parte. Miedo / que les hace abrazarse / unirse en
nadie está soloEn este mismo instante / hay un hombre que sufre, / un hombre torturado / tan sólo por amar / la libertad. Ignoro / dónde vive, qué lengua / habla, de qué color / tiene la piel, cómo / se llama, pero / en este mism
palabras nunca dichasNo sabía decirlas, no podía; / porque jamás las pronunciará antes, / juntas así. / La angustia la mataba, / imposible aguantar aquel anhelo / que era dolor cruel / de tan agudo. / Y las palabras nunca dichas / fu
palabras para juliaTú no puedes volver atrás / porque la vida ya te empuja / como un aullido interminable. / Hija mía es mejor vivir / con la alegría de los hombres / que llorar ante el muro ciego. / Te sentirás acorralada / te s
pared contra pared la soledad más fea y amarilla…Pared contra pared la soledad más fea y amarilla te encerró te apartó de todo lo que amabas o era tuyo y con pasos de zorra se metió en el reloj y empezó a trastocar todas las horas para que no su
por rincones de ayerEn lugares perdidos / contra toda esperanza / te buscaba. / En ciudades sin nombre / por rincones de ayer / te busqué. / En horas miserables / entre la sombra amarga / te buscaba. / Y cuando el desaliento / me pedía
se oyen los pájarosEl alba. Se oyen los pájaros / como perdidos en la niebla; / el silencio sube sus cantos / a la penumbra de la estancia. / El percibe un temblor muy tenue / que estremece la piel que ama / dulce en su ensueño
secretoAntes yo no sabía / por qué debemos todos / -día tras día- / seguir siempre adelante / hasta como se dice / que el cuerpo aguante. / Ahora lo sé. / Si te vienes conmigo / te lo diré.
sus horas son engañoTriste es el territorio de la ausencia. / Sus horas son engaño / desfiguran / ruidos olores y contornos / y en sus fronteras deben entenderse / las cosas al revés. / Así el sonido / del timbre de la entrada sig
tacto y aire finoToda la noche comenzaba todo, / toda la noche amor. / Toda la noche claridad y vehemencia, / toda la noche amor. / Toda la noche llama contra llama, / toda la noche amor. / Toda la noche fiesta en el espejo, /
y saluda a su ausenciaNoche de los amantes: la seducen / los momentos que vive. Ahora se mira, / acaricia su cuerpo muy despacio / mientras piensa por Dios que aún es hermosa. / Noche de los amantes; él se acerca, / la abraza po
¿qué hará con la memoria?…¿Qué hará con la memoria / de esta noche tan clara / cuando todo termine? / ¿Qué hacer si cae la sed / sabiendo que está lejos / la fuente en que bebía? / ¿Qué hará de este deseo / de terminar mil veces / por vol