jorge zalamea
el gritoUn grito, / un grito, / un grito / más duro que el dentado / cuerno curvado / del dorado escarabajo / mimetizado entre las cañas de oro; / más invasor que el espino / en los jardines de los abuelos / intestados; / má
imprecación del hombre de kenyaY si me da la gana de atravesar a nado el enorme río? / Y si me da la gana de empinarme más que la girafa? / Y si me da la gana de hacerme con la piel del ocelote un escudo y con su cola / un adorno? / Y
la queja del niño negro—Las tortillas de maíz no me saben a nada, madre. / Los níqueles no me sirven de nada, madre. / El traje nuevo no me alegra nada, madre. / Nada me sirve de nada porque soy un niño negro. / —¡Pero si estás
narcisianaÉsta era otra casa. / La de los muchos patios: / el patio de las ceremonias y los grandes; / el patio de los huéspedes bienvenidos; / el patio de los niños; / el patio de las criadas; / el patio de los lavade
ofrenda(Variaciones sobre un texto de Saint-John Perse: MARES: Las Trágicas vinieron…). / Depilamos las largas mechas de nuestras axilas de grandes leonas cautivas. El acre vello negro, rojo o rubio, o col