jorge hübner bezanilla
antiguo amorAntiguo amor, / te has levantado en mis recuerdos con un murmullo de dolor. / Me hablas de aquella / de quien el viento de la vida ha destruido toda huella. / Dices que inquiera / dónde se ha ido, que es la
de otra vidaLa presentida, la que lleva, / nimbada toda de fluídos, / mi derecho a una vida nueva / y el estupor de los sentidos; / la que me arroja en lo velado / de otra existencia con su roce, / viene temblando y se h
el árbolÁrbol que, como el hombre, te alimentas del lodo, / pero que alzas al cielo los brazos retorcidos / y, apretado a tus ramas, mantienes alto todo / lo que amas: hojas nuevas, botones, flores, nidos, / quie
in memoriamEstaba blanca, estaba pura, / más que en el tiempo en que vivía; / la envolvió con su gran dulzura / la castidad de su agonía. / Sus ojos fijos en el techo, / ahondados en la gran visión, / las manos puestas
la luzLa luz tendió en la tarde ligeros gobelinos, / se hizo pronto un incendio en que el mundo iba a arder, / cayó después en lluvia de azul por los caminos: / yo la he visto variar como alma de mujer. / La lu
la venganzaNunca ciñó tu pecho mi acechanza de niño, / acosté mi deseo como a una bestia herida, / y el ir a ti invisible te pareció un cariño: / salvando tus purezas, creí salvar tu vida… / Desde ese hondo pasado v
plegariaVirgen, tus ojos místicos y ausentes / rezan, como las llamas de los cirios. / Virgen, tus manos pálidas y trémulas / piensan, como las manos de los ciegos. / Por tu fervor, mi beso se hizo hostia / y llevó
remordimientoYo pensé que en tus senos hallaría el olvido, / y eché a dormir sobre ellos mi triste pensamiento: / surgía, como aroma tenue, el anochecido, / y la pasión movía tus trenzas como un viento. / La dulzura s
voz lejanaDesde que se perdió en el horizonte, / llevando, como un manto, mis miradas, / no he dado un paso más en el sendero. / Si vuelve a estos caminos otoñales, / conocerá que, como en una fosa, / yo me he echado
yo no séA mi hijo / Yo no sé si existen los ángeles, / pero sueño bajo sus alas transparentes. / Yo no sé si se vive después de la muerte, / pero mi madre sonríe en mis ensueños. / Yo no sé si la justicia se hará u