jorge guillén
advenimiento¡Oh luna, cuánto abril, / qué vasto y dulce el aire! / Todo lo que perdí / volverá con las aves. / Sí, con las avecillas / que en coro de alborada / pían y pían, pían / s
amor a una mañanaMañana, mañana clara: / ¡si fuese yo quien te amara! / Paso a paso en tu ribera, / yo seré quien más te quiera. / Hacia toda tu hermosura / mi palabra se apresura. / He
amor dormidoDormías, los brazos me tendiste y por sorpresa / rodeaste mi insomnio. ¿Apartabas así / la noche desvelada, bajo la luna presa? / tu soñar me envolvía, soñado me
anilloYa es secreto el calor, ya es un retiro / de gozosa penumbra compartida. / Ondea la penumbra. No hay suspiro / flotante. Lo mejor soñado es vida. / El vaivén de un
aquellos veranosLentos veranos de niñez / Con monte y mar, con horas tersas, / Horas tendidas sobre playas / Entre los juegos de la arena, / Cuando el aire más ancho y libre / Nunca
ars viviendiPresentes sucesiones de difuntos / QUEVEDO / Pasa el tiempo y suspiro porque paso, / aunque yo quede en mí, que sabe y cuenta, / y no con el reloj, su marcha lenta /
bajo lluvia de fuegoJamás cesó ni ha de cesar la lluvia / que es fuego material para martirio / del alma y de la carne rediviva. / Los pies del condenado nunca cesan / de avanzar por s
beato sillón¡Beato sillón! La casa / corrobora su presencia / con la vaga intermitencia / de su invocación en masa / a la memoria. No pasa / nada. Los ojos no ven, / saben. El mund
cima de la delicia¡Cima de la delicia! / Todo en el aire es pájaro. / Se cierne lo inmediato / Resuelto en lejanía. / ¡Hueste de esbeltas fuerzas! / ¡Qué alacridad de mozo / En el espaci
del transcursoMiro hacia atrás, hacia los años, lejos, / Y se me ahonda tanta perspectiva / Que del confín apenas sigue viva / La vaga imagen sobre mis espejos. / Aun vuelan, sin
desnudoBlancos, rosas… Azules casi en veta, / retraídos, mentales. / Puntos de luz latente dan señales / de una sombra secreta. / Pero el color, infiel a la penumbra, / se c
dominio del recuerdoUn recuerdo -pasado deleitoso- / me ataca y se apodera / tanto de mí que interna primavera / me somete a su acoso. / Aquel amor aun vibra / bajo el impulso de una ima
duermes. mi mano toca sueño. duermesDuermes. Mi mano toca sueño. Duermes. / Gozo de tu inocencia confiada, / de tu implícita forma en esa noche / que hace tan suya con amor la mano. / Te siento dormir
el engaño a los ojosCon qué nobleza se revuelven / Todos juntos esos muchachos / Y claman por una justicia / Perturbando, vociferando, / Tan inocentes los carrillos, / Tan fieros el port
el hondo sueñoEste soñar a solas… ¡Si tu vida / de pronto amaneciese ante mi espera! / ¿Por dónde voy cayendo? Primavera, / mientras, en tomo mío dilapida / su olor y se me escap
el mar es un olvidoEl mar es un olvido, / una canción, un labio; / el mar es un amante, / fiel respuesta al deseo. / Es como un ruiseñor, / y sus aguas son plumas, / impulsos que levantan
el pan nuestroHacia un posible mas allá del caos / van los días del hombre valeroso, / y emergiendo de brumas y de vahos / sueñan, inventan en tensión de coso. / El tiempo se enr
en plenitudDespués de aquella ventura / Gozada, y no por suerte / Ni error mi sino es quererte, / Ventura, como madura / Realidad que me satura / Si de veras soy después / De la r
estatua ecuestrePermanece el trote aquí, / Entre su arranque y mi mano. / Bien ceñida queda así / Su intención de ser lejano. / Porque voy en un corcel / A la maravilla fiel: / Inmóvil
fuera del mundo6 / Cuanto nosotros somos y tenemos / Forma un curso que va a su desenlace: / La pérdida total. / No es un fracaso. / Es el término justo de una Historia, / Historia sa
hacia el finalLlegamos al final, / A la etapa final de una existencia. / ¿Habrá un fin a mi amor, a mis afectos? / Sólo concluirán / Bajo el tajante golpe decisivo. / ¿Habrá un fin
infernoMa tu perché ritorni a tanta noia? / Dice Virgilio a Dante, «Inferno», I, 76. / Los destructores siempre van delante, / Cada día con más poder y saña, / Sin enemigo
la caricia adormeceLa caricia adormece, / y a una región conduce / más cercana a la tierra, / a su silencio y sueño, / bien tendidos, dichosos. / Y tu cuerpo está ahí, remoto y mío, / inm
la sangre al ríoLlegó la sangre al río. / Todos los ríos eran una sangre, / Y por las carreteras / De soleado polvo / O de luna olivácea / Corría en río sangre ya fangosa / Y en las al
las doce en el relojDije: Todo ya pleno. / Un álamo vibró. / Las hojas plateadas / Sonaron con amor. / Los verdes eran grises, / El amor era sol. / Entonces, mediodía, / Un pájaro sumió / Su c
los aires¡Damas altas, calandrias! / Junten su elevación / algazara y montaña, / todavía crecientes / gracias a la mañana / trémula del rocío, / tan cándida y sin tasa, / bajo el
los fieles amantesNoche mucho más noche: el amor ya es un hecho. / Feliz nivel de paz extiende el sueño / como una perfección todavía amorosa. / Bulto adorable, lejos / ya, se adorme
los jardinesTiempo en profundidad: está en jardines. / Mira cómo se posa. Ya se ahonda. / Ya es tuyo su interior. ¡Qué trasparencia / de muchas tardes, para siempre juntas! / S
los nombresAlbor. El horizonte / entreabre sus pestañas, / y empieza a ver. ¿Qué? Nombres. / Están sobre la pátina / de las cosas. La rosa / se llama todavía / hoy rosa, y la memo
más verdadSí, más verdad, / Objeto de mi gana. / Jamás, jamás engaños escogidos. / ¿Yo escojo? Yo recojo / La verdad impaciente, / Esa verdad que espera a mi palabra. / ¿Cumbre?
melenas¡Oh melenas, ondeadas / a lo príncipe en la augusta / vida triunfante: nos gusta / ver amanecer -¡doradas / surgen!- estas alboradas / de virginidad que apenas / tú, Pr
mis manos y mis labios y mis ojosMis manos y mis labios y mis ojos / rehacen / con creciente embeleso / próximo al éxtasis, / activo sin embargo, / un incesante viaje / de reconocimiento que a la vez d
muerte a lo lejosJe soutenais l’éclat de la mort toute pure. / VALÉRY / Alguna vez me angustia una certeza, / Y ante mí se estremece mi futuro. / Acechándolo está de pronto un muro /
muerte de unos zapatos¡Se me mueren! Han vivido / con fidelidad: cristianos / servidores que se honran / y disfrutan ayudando, / complaciendo a su señor, / un caminante cansado, / a punto de
pasa el tiempo y suspiro porque pasoPasa el tiempo y suspiro porque paso, / aunque yo quede en mí, que sabe y cuenta, / y no con el reloj, su marcha lenta / nunca es la mía bajo el cielo raso. / Calcu
perfecciónQueda curvo el firmamento, / Compacto azul, sobre el día. / Es el redondeamiento / Del esplendor: mediodía. / Todo es cúpula. Reposa, / Central sin querer, la rosa, / A
pleno amor¿Amor envuelve en las formas / de un viento? Se transfigura / bajo un viento nuestro abrazo: / concentrándose está en lucha. / Triunfo habrá para los dos, / gocémonos
primavera delgadaCuando el espacio, sin perfil, resume / con una nube / su vasta indecisión a la deriva… / ¿Dónde la orilla? / Mientras el río con el rumbo en curva / se perpetúa / busc
salvación de la primaveraAjustada a la sola / desnudez de tu cuerpo, / entre el aire y la luz / eres puro elemento. / ¡Eres! Y tan desnuda, / tan continua, tan simple / que el mundo vuelve a se
susana y los viejosFurtivos, silenciosos, tensos, avizorantes, / se deslizan, escrutan y apartando la rama / alargan sus miradas hasta el lugar del drama: / el choque de un desnudo
tarde mayorLibre nací y en libertad me fundo. / CERVANTES / Tostada cima de una madurez, / Esplendiendo la tarde con su espíritu / Visible nos envuelve en mocedad. / Así te yerg
trébolesCada vez que me despierto / mi boca vuelve a tu nombre / como el marino a su puerto. / * / Este volver a empezar / cada jornada sin ti, / esta sensación de mar / que nave
tú, tú, tú, mi incesante¡Tú, tú, tú, mi incesante / primavera profunda / mi río de verdor / agudo y aventura! / ¡Tú, ventana a lo diáfano: / desenlace de aurora, / modelación del día: / mediodía
unos cabellosPelados, tristemente naturales, / en inmovilidad de largas crines / desgarbadas, sumisos a confines / abalanzados por los herbazales, / unos caballos hay. No dan se
vida cotidiana¡Vida sin cesar cotidiana! / Así lo eres por fortuna, / y entre un renacer y un morir / día a día te das y alumbras / lunes, martes, miércoles, jueves / y viernes y… /
virtudTendré que ser mejor: me invade la mañana. / Tránsito de ventura no, no pesa en el aire. / Gozoso a toda luz, ¿adónde me alzaré? / Tránsito de más alma no, no pes
y los ojos prometenY los ojos prometen / mientras la boca aguarda. / Favorables, sonríen. / ¡Cómo íntima, callada! / Henos aquí. Tan próximos. / ¡Qué oscura es nuestra voz! / La carne exp
ya se alargan las tardes, ya se dejaYa se alargan las tardes, ya se deja / despacio acompañar el sol postrero / mientras él, desde el cielo de febrero, / retira al río la ciudad refleja / de la corrie