PAIS POEMA

Libros de jorge enrique adoum

Autores

jorge enrique adoum

el desenterrado
Si dijeras, si preguntaras de dónde / viene, quién es, en dónde vive, no podría / hablar sino de muertos, de substancias hace / tiempo descompuestas y de las que sólo / quedan los retratos; si preguntas d
el perseguido
¿Es posible que esto sea toda / la historia, solo un día? ¿Una noticia / de ayer, perdida en la penúltima / página, la cotización caída ? / Te cobran por la fuerza, los arriendos / vencidos de la tierra, te
entonces ¿no hay olvido?
y no podré jamás confundirme de puerta / y a nunca equivocarme de rostro de tranvía / comenzar el destino en la otra mano / con una llave o un sombrero diferentes / sin recorrer la misma duda y a la misma
fugaz retorno
La cocina estaba todavía salpicada / de harina y oraciones; la nodriza / arropaba al fantasma de la noche, / buscaba el itinerario de las naves / que trajeran de regreso a un vagabundo. / Habían enmohecido
home sweet home
de qué carajo sirvió todo el amor sobre todo / si después de todo llegaron las explicaciones / esa excrecencia que le nace al destino / cuando ya se han gastado por el uso los cuerpos / entonces me voy ye
it was the lark, bichito, no nightingale
No es fácil injertarse en ti, ísima mía. / Me doy cuenta de que fue risa y no tos / lo que te dije, y debo despensar las cosas / que puse en tu silencio, y salir de tus bocas de / y dejarte, mitad sola, g
la muchacha de tokio
«I’ am not a professional, I work / in an office of the American Army.» / Sus pies dentro del charco de su enagua. / «I’am always short of money / but I do this very seldom.» / Mi sombra era demasiado grand
la visita
(Capítulo de novela) / Llamo a la puerta. / -Quién es, pregunto. / -Yo, contesto. / -Adelante, digo. / Yo entro. / Me veo al que fui hace tiempo. / Me espera el que soy ahora. / No se cuál de los dos está más vie
las ocupaciones nocturnas
Prólogo: Fundación de la ciudad / Y ahora en dónde sobre qué vínculo en qué / botín he de apoyar el alma / en qué piedra por favor en qué / ayer. Nadie me dijo que comenzarían / hoy los siglos de la noche.
otra vez el verano
El verano pone su color tranquilo / sobre todas las cosas y las hojas; / de nuevo alborota el viento / a las muchachas, cierra / los cuadernos y junta la tarde / perezosa a las naranjas. / Arena de luz la pla
poética a dos voces
Aves corola que deshoja sin preguntar el viento / » -… vinieron en la noche, derribaron la puerta…» / por sus propios colores perseguidas / » -… hirieron al hermano y quemaron los libros…» / con las alas
pont st. michel
los jóvenes han invadido la tierra por parejas / un pescado abrazado a otro pescado / y en todos los rincones del desierto / el doble animal el montón único / ciegos que se reconocen oliéndose la oreja / o
regreso cuando llovía
Del agua, como de la sangre, y al agua / vengo, entrando a tierra por el agua: / por su ángeles turbios derramados / de costado, agua y aguacero errante, / porque lluvia también cuando volvía, / como una mi
resumen de la infancia
Ante todo, es preciso ordenar la infancia / como un país disperso, hallar las fechas / de su límite: la dulce iniciación / en la desobediencia, la cerradura / que por necesidad puse a mi alcoba / o la prime
surrealismo al aire libre
El insólito encuentro de una máquina de coser / y un paraguas en un mesa de operaciones / o relojes con ojos. / De modo que pensabais / que había que inventar los increíbles. / Pero, entonces, ¿no habéis es