PAIS POEMA

Libros de jon juaristi

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jon juaristi

aliud et alibi
Como nada gloriosos combatientes / de una guerra perdida, regresáis, / imágenes de mi sesenta y ocho. / Praga pillaba lejos, / no muy cerca París. / La vida me arrastraba de la mano / hacia un verano gris. / Re
as man grows older
Por mi edad turbulenta / -o sea, de los veinte a los cuarenta-, / mejor pasar como si sobre ascuas. / Bebí, amé (es un decir) / y gasté por encima / de lo que la prudencia aconsejaba. / Tú, que me envidias, d
bárbara
Vuelvo a leer tus cartas de hace un siglo, / de cuando estaba en el cuartel, ¿recuerdas?, / o en la trena, mi amor, no exactamente / en la Cárcel de Amor, o en las terribles / provincias que he olvidado.
baztán
Cazador entre los pinos, / al acecho de torcaces. / Otoñada. / Tus recuerdos son caminos / que regresan pertinaces / a la nada. / De mozo te conocí, / en este puesto secreto / vigilante, / como un ávido neblí, / por
cambra de la tardor
Aquí llega el otoño, con su voz de ceniza, / desalentando sueños, cubriendo de hojarasca / las imágenes rotas que el coraz6n conoce. / Ante mi casa lloran las cañas azotadas / por el viento nocturno, y as
canción para recoger el agua solsticial
En la lluvia de junio / cómo me eres extraña. / Cómo llenas el mundo / con tu voz inaudible. / Cómo tiendes las manos / en la bruma anegada, / grial de tibia penumbra, / cauce de húmeda luz. / Déjalo, no se entur
cera votiva en westminster abbey
Al marchitarse la rosa de la memoria / se adueñaron del jardín la ortiga y la cizaña. / Se vino abajo la pared. La verja / se me quedó en las manos, quebradiza, / y se volvió en el pozo fango fétido / el ag
de visita
Cuando llegue la hora, no hagas ruido. / La casa bulliciosa / olvidará tu paso al poco de irte / como se olvida un sueño desabrido. / No te valdrá el amor ni la paciente / entrega a su cuidado. / Márchate sil
elegías a ciegas
A Javier Egea, / que me regaló una rima. / Las dos hermanas ciegas de tu abuelo, / Pepita juntamente y Victoriana, / a contraluz las ves: sombras chinescas / entre el biombo de seda y la ventana. / Huye el añ
il compagno
(Para Antonio Martínez Sarrión) / Yo, o lo que fuera entonces, navegaba / por el plácido mar materno, / cuando, un día de agosto, / doscientos antes de mi nacimiento, / y contando la misma / edad que ahora yo
katábasis
Decid ¿cómo zafarse / de estas tristes anémonas, / arrastrado a la vasta / oscuridad del fondo? / Vidrio abisal ¿qué es esa / luminaria imprecisa? / Llama malva no extinta / desciende con nosotros. / Arriba, las
la casada infiel
Un día de Aberri Eguna / me puso en un compromiso. / Después vivimos una historia / de amor, maría y luna llena / frente a la playa de Zarauz / que habría matado de envidia / a cualquier arábigo-andaluz. / Yo m
las ollas de egipto
Qué inútil el recurso a los recuerdos / o al consuelo banal de otras caricias, / porque has perdido para siempre a aquélla / que devastó tu carne enamorada. / (Sólo el remordimiento prevalece).
lauretta
Ya cesaron las lluvias. / Ya perdieron su flor los jacarandáes. / Pronto me iré de aquí. / No hice muchos amigos. / No bajé a los infiernos como Lowry, / y nada me importabas / cuando te conocí. / Ojalá no te h
lemures
Desde las tumbas cándidas / contemplamos con sorna su destino. / Ved cómo se empecinan / sus sexos miserables contra vientres hostiles. / Y la mise-en-abîme de sus conciencias / cuando abrazan l
maestu
Río del tiempo / que cruza el alma / fluyendo siempre / desde el mañana. / Orillas mustias / por donde pasa / lánguida y lenta / su lengua el agua. / Juncal del sueño / junto a la mansa / corriente. Lecho / de piedras
muchacha en la ventana
Fumas. La tarde lenta / de julio va cayendo / sobre el cercano mar. / En esta larga huida / de la luz, solamente / la brasa del cigarro / y la brisa que mueve / los dos geranios mustios / parecen desasirse / de la
o dark dark dark
Let’s ask for the bill, decías. No / querías quedarte. Decidimos, no obstante, / pedir un último café. / Nerviosa y aburrida, llamaste al camarero: / … and one tea for me, with milk. Please. / Fuera estaba
palinodia
(A Martín) / No te roce siquiera la piedad / si, al hojear el álbum de guardas desvaídas, / un colegial de floja cazadora, / cuyos ojos presagian el alcohol / de los años inhóspitos que estaban al acecho, / t
póntica
Al otro pertenecen / Las escenas que guarda tu memoria: / Imágenes confusas / Que el óxido del tiempo deteriora. / Otro es el que las sueña / Desde un ayer de rabia silenciosa. / Muere con ellas una lengua ex
reloj de melancólicos
A Regaña Candina / Como una mala comedia de enredo, / así tus años mozos, por fortuna ya idos. / Querrías, sin embargo, que la frágil ternura / que todavía asocias a ciertas remembranzas / no fuera solament
requiem aeternam donet tibi
Tú, que de toda carne has tomado el camino, / solidario en la culpa de hermanos taciturnos, / ¿esperabas acaso encontrar otra cosa / ques esta oquedad batida por élitros y valvas? / Que el corazón del hom
rosario
Yo la quería mucho, pero entonces / amar y destruir sonaban parecido, / como en los más confusos poemas de Aleixandre. / Nos casamos con otros. Tal vez así perdimos / lo mejor de la vida. Quién sabe. Hubo
sátira primera (a rufo)
Te has decidido, Rufo, a probar suerte / en un certamen de provincias donde / ejerzo casualmente de jurado, / y encuentro razonable que me llames, / al cabo de diez años de silencio, / preguntando qué pasa
spoon river, euskadi
¿Te preguntas, viajero, por qué hemos muerto jóvenes, / y por qué hemos matado tan estúpidamente? / Nuestros padres mintieron: eso es todo.
tonton macoute
Afirmas que he matado lo mejor que en mí había / y que por eso sueño con crímenes, y aciertas. / En mi interior acecha un asesino, / tonton macoute de negros anteojos, / avezado a tirar contra las emocion
tríbada falsaria
Que torpemente, Lesbia, / ofenderme procuras. / Considera, por caso, el venenoso infundio / que sobre mí propala tu tierna sobrinilla, / esa nauseabunda literata en vernáculo / que languidece -es obvio- por
última erectio
(Oración gnóstica para las postrimerías) / Sólo roza mis labios el extremo del ala / de aquél ángel terrible que fue mi compañero. / Privilegio del légamo: ahora sé lo que espero / de la rosa que muere, d
vers l'ennui
but who is that on the other side of you? / Entonces era el mundo. Qué grande parecía. / En el límite mismo del verano, qué dulce / el tiempo que se abría, la luz indeclinable. / Entre el pinar y el río s