joan maragall
canto espiritualSi el mundo es ya tan bello y se refleja, / oh, Señor, con tu paz en nuestros ojos, / ¿qué más nos puedes dar en otra vida? / Así estoy tan celoso de estos ojos y rostro, / y del cuerpo que me diste, Seño
escoliumCual dos que hablando juntos van, / andando por un sendero partido, / uno por el veril soleado; / otro abajo, en la umbría, / Adelaida y el poeta se han hablado, / cuerpo y espíritu él; tan sólo espíritu, e
insoladaEn una casa campesina había / una doncella que tenía / los diecisiete años de amor, y era tan bella / que decían de ella: / «Es una moza como un sol.» / Ella bien sabía / el parentesco que con él tenía: / porqu
la vaca ciegaEn los troncos topando de cabeza, / hacia el agua avanzando vagorosa, / del todo sola va la vaca. Es ciega. / De una pedrada harto certera un ojo / le ha deshecho el boyero, y en el otro / se le ha puesto u
las joyasQuiero cubrir de joyas tu cabello, / tu garganta y tu pecho, brazos, manos, / en memoria de todas las caricias / que te haga ahora y que te hice antes. / Como lluvia, las joyas en tus miembros, / como lluvi
miércoles de ceniza¡Miércoles de Ceniza, oh tú que extiendes / tus nubes rosadas / sobre la ciudad de mis pensamientos, / igual que en la otra de calles pobladas! / Es en ésta que algún sonriente rayo / del sol de febrero / dej
nutre al amor de recuerdos y ausenciasNutre al amor de recuerdos y ausencias; / brotará así maravillosa flor; / desprecia cualquier complacencia / que no llegue por medio del dolor. / No guardes otro don que tus lágrimas / ni otro consuelo quie
oda a españaEscucha, España, la voz de un hijo / que te habla en lengua no castellana; / hablo en la lengua que me ha legado / la tierra áspera; / en esta lengua pocos te hablaron; / en la otra, demasiado. / Demasiado de