jeannette lozano
amonitesLa voz se hunde en la voz como la desnudez en la desnudez / *** / Todo principio es blanco. / *** / La poesía es destierro, al origen. / *** / Sola se mueve el alma cuando acompañada. / *** / Breve el tiempo, la
el mundoLa cúpula dorada, / los portones de hierro, / arcángeles, / legiones. / Este intento / de vivir / la historia condenada.
fruto somosVan los hombres y las cosas / hacia la estancia primera. / La travesía es la voz. / Del monzón de arenas / emerge lo olvidado, / el polvo se levanta / en pequeños círculos. / Van a la entrada / del silencio. / A lo
marzo 10, nyI / Silencio blanco, sin pájaros, / y los árboles al soplo (nubes) / del ritmo del paisaje. / Entre lo que surge y lo que se va, / nieve deslíe la roca. Y el sonido del viento: / voces inciertas que lejanas / h
me asomo a la nocheI / Sombra muerta / el corazón del mar / entre giros de viento / hundiéndose al primer asomo. Muerta / la sombra. / II / Vacías barcazas, como si llevaran muertos, / se deslíen / borrosas. Las recuerdo / en las (tran
mina 1004Arder, yo vi a mi abuela arder. / Agosto. Chihuahua, 1956. Ella ardió, / su fuera y su dentro, ardió en la calle Mina 1004. / Vi a mi padre envolverla en una sábana, el colchón ardía; / las cortinas, la a
raízEl viento / desmoronaba el barro, / vértigo, dolor era ese viento / en su descenso: / el encuentro / con la primera voz: / la muerte. / El muro de raíz sedienta / rasga cielos / de aquella hora. / De nuevo brotarán / s
rota espumaUna tierra devota, madre, / un vientre para la miel de lo perdido, / tierra de todos / en el insbrik, cobre esbelto donde la espuma / multiplicaba tu rostro. / Busco la duración y no aparece. / Veo desplegars
signoNo más tu piel, / ni piedra de templo, / ni grano que germina. / Nunca mármol tallado, / ni lápida de héroe; / sólo mosca en el ojo del asno, / ojo del tiempo, / vida en el cielo trazada.
signosDe las piedras profundas / un agua cristalina / refleja el oro y el bronce, / la cara del buey, / las puertas y los nardos / que tu partida / deshacía. / * / Quiero acariciar tus cabellos cansados, / agitar el léga
sobre la fronda y la medidaCada nombre encierra una discordia / en la raíz, sed / que hunde y alza nuestros pensamientos / hacia lo blanco de los nardos. / A veces nos preguntamos si el paisaje / entrega su fronda para resguardar / o p
sustancia del cálizSe rompe en tu regazo la nervadura del sueño, / la noche te cerca, se hunde, / te da, mujer, la tierra. / Hay una ausencia, un hilo gris, / se han borrado los azules, / las aves han partido y la lluvia / ha e