PAIS POEMA

Libros de javier sologuren

Autores

javier sologuren

árbol que eres un penoso relámpago
Árbol que eres un penoso relámpago, / veinto que arrebatas una ardiente materia, / bosques de rayos entre el agua nocturna; / ¿he de decirles que para mí se está forjando / unapesada joya en mi corazón, u
bajo los ojos del amor
Aún eres tú en medio de una incesante cascada / de esmeraldas y de sombras, como una larga / palabra de amor, como una pérdida total. / Aún eres tú quien me tiene a sus pies / como una blanca cadena de re
corona del otoño
Tal como esta hoja purpúrea / que el agua de la tarde apaga / y ligero y triste arrastra el viento, / son los pasos abiertos, premiosos, / de aquellos que buscan el amable / ruido del calor, los muros / suave
dédalo dormido
Most musical of mourners, weep anew! / Not all to taht bright station dared to climb. / Shelley / Tejido con las llamas de un desastre irresistible, / atrozmente vuelto hacia la destrucción y la música, / g
detenimientos
Hallo la transparencia del aire en la sonrisa; / hallo la flor que se desprende la luz, que cae, / que va cayendo, envolviéndose, / cayendo por las rápidas pendientes del cielo / al lado del blanco y agud
el amor y los cuerpos
(Fragmento) / me acerco / a la oscura / abundancia de las rosas / siento / el lento claro de tu pecho / acariciado / por algo que no son / solo mis manos / ni el mirarte / tampoco suficiente / bulle / en el centro / de mi
el ciego mar
no veo / me transplanto / la boca de una flor / es un volcán hembra / horario y minutero / desfilan tierra adentro / pero yo me hallo en el mar / no veo / bebo / un cielo de revés / un torbellino blanco / estalla entre
el paso de los años
porque cogí la mariposa / no en el jardín / sino en el sueño / porque en mi almohada / oí cantar al río / al crepúsculo orar / porque el cielo breve / de la flor / me llevó lejos / porque el niño aún / (que fui que a
elegía
Amor que apenas hace un rato eras fruto / de resplandeciente interior en los ojos / de irreprochable dulzura, que sólo eras / una gota de agua resbalando entre los senos / apaciblemente diminutos de una j
epitalamio
Cuando nos cubran las altas yerbas / y ellos / los trémulos los dichosos / lleguen hasta nosotros / se calzarán de pronto / se medirán a ciegas / romperán las líneas del paisaje / y habrá deslumbramientos en el
estancias 19
¡Qué sabor en el pan, / qué fáciles los pasos, / qué llevadero todo / sabiéndote a mi lado, / Amistad, cuánto gozo / en tu apretón de manos!
estancias 22
Cuerpo a cuerpo, / Hombre y Mujer, / se irán quemando / en el fuego blanco / del amor. / Mano a mano / levantarán el árbol / de la vida, / y su aire y sus pájaros. / Hombre y Mujer, / descubrirán que el mundo / es comp
eventail
El clima de tus ojos es de otoño / y en su follaje hay huellas / de heridas uvas. / Así / de rojo otoño / y desvelada niebla / está hecho el vino donde tú me llegas.
fuego absorto
Noche que fuiste día, pecho por donde entrara / como una mano de cristal, como un navío blanco / el sol que canta de claridad y canta a oscuras. / En ti está el día, noche, por tu cuerpo ha bajado / en un
gravitación del retrato
Entre el agua y la sombra, a orillas / de una sedosa mirada nocturna / y en la mitad ardiente del abrazo / la lámpara nos une como una caricia, / como una flor espejeante a un hombro perfecto. / (No sé si h
haiku
1. / La tinta en el papel. / El pensamiento / deja su noche. / 2. / ¿Qué canta el agua? / El agua canta el agua / canta el agua canta. / 3. / Cascada de agua seca, / papel de cielo / iluminado / (Buganvilla) / 4. / Bailan, a
la belleza, las nubes
La belleza, las nubes. / ¡Las nubes! / ¿Hay alguien que se detenga a verlas / desordenándose en sus fiestas / lentamente? / ¿Contemplarlas? / (No faltará quién diga ¡está en las nubes! / ¡Ese hombre no se halla
la visita del mar
Soy un cuerpo que huye, sombra que madura / con un murmullo de hojas en tu mirada / igual al mediodía cruel y esplendoroso: / mar, ala perdida, párpados de nieve, / casto sonámbulo entre materias corrompi
memento
Los que caímos más de siete veces / y aun en cada paso, / y, sin embargo, no somos los caídos; / sentimos un extraño dolor por los caídos; / nosotros, tú y yo, los que caemos, / con profunda unción de hijo
noción de la mañana
Voy de tu mano entre los limpios juncos, / entre nubes ligeras, entre espacios / de tierna sombra. Voy en tus ojos. / Voy de tu mano como quien respira / la pausa cálida del viento, / como quien pisa en el
nuevo día
del alba son los pálidos corceles / y el tumulto lejano de los sueños / con trémulas saetas el arquero / los encumbrados aires frescos hiende / mi morosa cabeza que sostienes / en un remanso de tu brazo abi
reloj de sombra
(Entre la tarde nostálgica y la noche) / Con una larga garra de tristeza busco / la pálida altura de una planta femenina; / tal como un viento quejumbroso busco / la intempestiva desnudez, sombra y efigie
toast
La inquieta fronda rubia de tu pelo / hace de mí un raptor; / hace de mí un gorrión / la derramada taza de tu pelo. / La colina irisada de tu pecho / hace de mí un pintor; / hace de mí un alción / la levantada
vida continua
Árbol que eres un penoso relámpago, / viento que arrebatas una ardiente materia, / bosques de rayos entre el agua nocturna: / ¿he de decirles que para mí se está forjando / una pesada joya en mi corazón,