PAIS POEMA

Libros de javier sicilia

Autores

javier sicilia

agustín pro
Solo, ante el pelotón que lo ejecuta, / Pro se ha puesto a rezar e invoca a Cristo; / no lo alcanza el rencor, duro e imprevisto, / de Calles, ni la befa y la disputa. / Su dolor el via-crucis rememora / cu
albert peyriguere
Para ser el menor entre los hombres / y servir a Jesús, una mañana / abandonó su iglesia y su sotana, / la liturgia, sus fieles y sus nombres. / Sobre tierras paganas fue un errante: / anduvo por Rabat, amó
alegría por el cuerpo
Eres, oh cuerpo oscuro, el siempre amado, / desnudo lecho en que los días fueron / y el placer de las noches donde ardieron / el sueño, la pasión y lo sagrado. / Por ti conoce el alma lo creado: / las forma
charles de foucauld
Sediento de aventuras fue un soldado / de Francia en las colonias africanas; / amó el desierto, el sol, las caravanas, / el goce de las hembras, lo vedado. / Una tarde en los yermos de Marruecos, / bajo la
concha armida
Una mujer piadosa e iletrada; / vivió en un mundo dulce y venturoso, / tuvo un rancho, unos hijos, un esposo, / fue una vida pequeña y ordenada. / Nadie supo que en la aparente calma / de su hogar el Espíri
despedida
(A la manera de Cavafis) / I / Recuerda, cuerpo, cuánto te quisieron: / no sólo las alcobas donde amaste / y los desnudos cuerpos que gozaste, / sino también los ojos que te vieron, / los labios que por ti de
encuentro
Me sedujiste, Amor, y me he dejado / seducir, me forzaste y me pudiste, / allanaste mi alcoba y le prendiste / fuego a mi alto cuerpo amurallado; / violaste con tus labios mi costado, / a tu placer rendida
teresa de lisieux
Sentada en la penumbra del convento, / Teresa observa el muro gris y yerto; / no la turba el silencio, ese desierto / del alma, en la quietud del aposento. / Los sueños y los goces de la vida / que en el du
vigilias
Escuchar el rumor bajo la aurora / del día que se abre a la espesura, / mirar la madrugada aún oscura / adelgazarse lenta en cada ahora; / estar ahí sin tiempo y sin demora / contemplando el espacio en su m
zazen
I / Sentirte, Amor, es contemplar el muro, / el muro blanco, limpio ante el que rezo, / espejo de la luz, desierto yeso, / cerrada claridad, confín más puro. / Sentado ante su luz el día es duro, / duro tiemp