PAIS POEMA

Libros de javier del granado

Autores

javier del granado

el horno
Combando el cielo en olorosa tierra / alza su nido el laborioso hornero, / que convierte las pajas en lucero, / y en miel, el barro que su pico aferra. / Por eso el hombre que en su ser encierra / todo el s
el lago
Sobre el terso cristal de malaquita / que aprisiona el soberbio panorama, / el carcaj de la aurora se derrama / y el bridón de los Andes se encabrita. / Su ala de nieve la leyenda agita, / muerde las islas
el médico de la aldea
Como el dulce Rabí de Galilea, / con la sonrisa iluminó la infancia, / y derramó de su alma la fragancia / sobre la humilde gente de la aldea. / Su espíritu en el Héspero aletea, / su corazón palpita en nue
el río
Rastreando emerge del cristal de cromo, / un yacaré con ojos de esmeralda, / y serpentea entre la hierba gualda, / bajo el fogoso luminar de plomo. / Relampaguea en su quebrado lomo / el polvo de oro que la
el valle
Embozado en su poncho de alborada, / la lluvia de oro el sembrador apura, / y el cielo escarcha la pupila oscura / del buey que yergue su cerviz lunada. / Bajo el radiante luminar caldeada, / de agua clara,
la casa solariega
Mordiendo la granítica quebrada / se yergue la casona solariega, / alba de sol, con la pupila ciega, / y su techumbre de ala ensangrentada. / Con rumores de espuma la cascada / sus vetustas murallas enjalbe
la leyenda de el dorado
Bajo el ardiente luminar del trópico, / como el hidalgo Caballero Andante, / jinete en ilusorio rocinante, / sueña don Ñuflo con un país utópico. / En la pupila azul de un lago hipnótico, / ve una ciudad de
la montaña
Flagela el rayo la erizada cumbre, / el huracán en sus aristas choca, / y arranca airado con la mano loca / su helada barba de encrespado alumbre. / Rueda irisado de bermeja lumbre / el turbión que en casca
la selva
Con salvaje lujuria de pantera / se enardece la selva en el estío, / y el huracán con ímpetu bravío / destrenza su olorosa cabellera. / Blonda cascada de hojas reverbera / sobre el ramaje trémulo y sombrío,
la vicuña
Esbelta y ágil la gentil vicuña / rauda atraviesa por la hirsuta loma, / y en su nervioso remo de paloma, / las graníticas rocas apezuña. / El sol de gemas, en su disco acuña, / la testa erguida que al abis
romance del héroe
Oh, General don Esteban / honor y prez de la Historia, / canción de huayño serrano / que en los charangos retoña. / Tu nombre llegó a nosotros / cuajado en sangre de coplas / y floreció en la garganta / silvest