PAIS POEMA

Libros de javier de bengoechea

Autores

javier de bengoechea

a una mejilla blanca
(Madrigal póstumo) / Lento el carmín, cayó de su mejilla. / Ya se apagó ese pétalo de fuego. / Ya no es la sangre más desasosiego / que el de saberse quieta y amarilla. / Aquella de antes, ágil y sencilla, /
ahora, sí
Ejercicios de amor, los que ahora hago, / y los que hacen conmigo. Sacrificios / sin duda, y de dudosos beneficios. / Hoy, mérito es amar. Ayer, halago. / Antes, cuando los cisnes sobre el lago, / amante er
beso
Aquel clavel que abrió tu llamarada… / Aquella inolvidable quemadura… / Aquella doble y única locura, / ¡ay!, maravilla fue, mas será nada. / Recordaré el clamor de tu mirada. / Recordará tu voz mi mordedur
el soneto de la voz más suave
(Madrigal decadente) / Esa garganta en que su voz habita, / adelgazada, amor en lo que cabe, / ni es comparable a nada ni se sabe / con qué vecinos pájaros limita. / Y si, a tal perfección, trino imita, / pod
epitafio
Dos perfiles, son dos, en el inerte / yacer del afilado caballero, / pero un solo perfil, el verdadero, / haciendo la moneda de su muerte. / Moneda del vivir -azar y suerte- / ya jugó su caer triste y auste
estoy
La escalera del viento hacia Tu altura, / se deshace en mis pies, y yo no puedo / subir, oh Dios, y sin subir, me quedo / flotando como pluma a la ventura. / ¿En dónde estoy, oh Dios, o en qué postura / pon
m. e.
Queridísima y diestra profesora / de mi difícil corazón inquieto, / ¿podrías restaurarme este soneto / que, amarillento, tu atención implora? / Mira cómo mi voz se decolora, / cómo se ha oscurecido este cua
mala es mi sombra, mala
Mala es mi sombra, mala. ¿Me convino / nacer? Pero nací. O así lo cuentan. / Y si me busco en mí, mis manos tientan / una pared al fondo de un camino. / Yo soy un ser nacido a contra sino. / Los hombres for
mi edad media
Esos rostros románicos inmóviles, iguales / en sus ojos redondos, ¿sabemos lo que vieron? / Telarañas de siglos hasta que aparecieron / los rostros delicados de cejas ojivales. / Considero mi vida, repaso
muchacha
Esa boca después, esa burbuja / de una sangre que hoy hierve alborotada… / Esos ojos después, esa mirada / que ha incendiado al clavel, y lo dibuja… / Y el corazón después, que hoy late y puja… / La maripos
nada
También en los supuestos de la nada, / el amor se presiente en la querella / de una futura creación: doncella / sabiéndose fecunda, recreada. / Antes de ser mi vida inaugurada, / fui barro enamorado de una
seguramente
Seguramente tú porque tú eres / una nube que pasa, un puro río, / y yo tengo una sed, y un cielo frío, / seguramente como tú prefieres. / Como los quieres tú, como los hieres, / seguramente es cierto que te
seguro otoño
¿Qué será del amor, cuando estas manos / que acariciaron, vivas, la belleza, / no sean más que hierba en la maleza / de la muerte y la nada?… Gestos vanos / con que mi muerte avise a los humanos / que la vi
sesión continua
Volveremos al Roxy y al Astoria, / a los ingenuos nombres del pasado. / En la sesión vermuth está atrapado / el final -no lo cuentes- de mi historia. / Hoy estrena recuerdos la memoria. / De cine es y será
vida
Yo no sé ya si soy, ni sé si era / el hombre que no amaba, ni si he sido / sin amor, como un muerto que ha vivido / esperando nacer cuando se muera. / No sé si estaba en mí, si estaba fuera, / ni de dónde n