javier alvarado
duelo nacionalSe ha colocado tu nombre junto al asta / en la bandera de lo absurdo y lo real; / no quería recordar entonces la frase esperada, / ni los días encapotados en que solíamos salir / a mendigar unas cuantas p
el fotoálbumMe pongo a mirar las fotos al fondo / Donde se erige el álbum de la nada / Mujeres antiguas con vestimentas / Que hoy se apolillan en baúles de caoba, / Caballeros de sombrero y corbata que van y vienen / A
enterradero de el cipriánEn este enterradero todos tenemos epitafio / Una oscura canción que nos persigue desde el pasado hasta el presente / Como una guirnalda de pobres vegetales, / Estos muertos que me habitan a veces, que t
evocación para entrar en los ojos de emma bovaryToda evocación es posible de relatar, si se tiene en cuenta el poder subversivo de la mente / -cuando no era posible hurgar en tus ojos- / Y llenar de cachivaches o de materias futuristas / La casa que
la muerte y su barcoLa muerte regresa a tientas con su barco / Escupe sus negros esclavos, sus piezas de mercadería / Regresa desde los sueños en forma de galeón o de canoa / Es en nosotros que vive con su llanto sumergido
panamá, ya sea en el pacífico o en el atlánticoPanamá en esta calle y en este tiempo que nos falta, / Antes de mis días y mis noches / (Y del poema) fluctuando entre los lirios como el agua, / Con sus gruesas murallas y sus edificios / Que le dan colo
poemas para caminar bajo un paraguas36 / La mortal lluvia se propaga; no puedo detener el lenguaje sangriento de las aguas, un patriarca muy viejo introduce su bastón en el cuenco del destino; hay asfixia en los boscajes de la roca, u
por ti no pasa nunca el tiempoII / Cierto, no estarás desnuda por ruinas y hospitales, ni dejarás que se lleven al mar tus revelaciones en el espejo de tu carne, mortalmente edificada por arquitectos dantescos o por guerreros y
sonrisa soneteica al gato de cheschireEres la oscuridad de la sonrisa / portando vida con tus siete muertes / siete vidas nos dejas como suertes / llama de humo en la greda de la brisa. / Y no es la soledad, locura pisa; / rabo y magia, las fáb
vuelta a la tstatievaMe cuenta un biógrafo que a través de un resabio de cristal / Pudo visitar Rusia y tertuliar un rato / Con Marina Tstatieva. Ella lo recibió con su rostro de hambre / Y el vestido raído y con el vaso de