País Poema - Autores

jaime gil de biedma

a través del espejo
Como enanos y monos en la orla / de una tapicería en la que tú campabas / borracho, persiguiendo jovencitas… / O como fieles, asistentes / -mientras nos encantabas-
a una dama muy joven, separada
En un año que has estado / casada, pechos hermosos, / amargas encontraste / las flores del matrimonio. / Y una buena mañana / la dulce libertad / elegiste impaciente, / c
albada
Despiértate. La cama está más fría / y las sábanas sucias en el suelo. / Por los montantes de la galería / llega el amanecer, / con su color de abrigo de entretiemp
amistad a lo largo
Pasan lentos los días / y muchas veces estuvimos solos. / Pero luego hay momentos felices / para dejarse ser en amistad. / Mirad: / somos nosotros. / Un destino condujo
amor más poderoso que la vida
La misma calidad que el sol de tu país, / saliendo entre las nubes: / alegre y delicado matiz en unas hojas, / fulgor de un cristal, modulación / del apagado brillo
arte poética
La nostalgia del sol en los terrados, / en el muro color paloma de cemento / —sin embargo tan vivido— y el frío / repentino que casi sobrecoge. / La dulzura, el cal
aunque sea un instante, deseamos…
Aunque sea un instante, deseamos / descansar. Soñamos con dejarnos. / No sé, pero en cualquier lugar / con tal de que la vida deponga sus espinas. / Un instante, ta
canción de aniversario
Porque son ya seis años desde entonces, / porque no hay en la tierra, todavía, / nada que sea tan dulce como una habitación / para dos, si es tuya y mía; / porque h
canción final
Las rosas de papel no son verdad / y queman / lo mismo que una frente pensativa / o el tacto de una lámina de hielo. / Las rosas de papel son, en verdad, / demasiado
canción para ese día
He aquí que viene el tiempo de soltar palomas / en mitad de las plazas con estatua. / Van a dar nuestra hora. De un momento / a otro, sonarán campanas. / Mirad los
contra jaime gil de biedma
De qué sirve, quisiera saber, cambiar de piso, / dejar atrás un sótano más negro / que mi reputación –y ya es decir-, / poner visillos blancos / y tomar criada, / ren
conversación
Los muertos pocas veces libertad / alcanzáis a tener, pero la noche / que regresáis es vuestra, / vuestra completamente. / Amada mía, remordimiento mío, / la nuit c'e
cuando yo era más joven…
Cuando yo era más joven / (bueno, en realidad, será mejor decir / muy joven) / algunos años antes / de conocernos y / recién llegado a la ciudad, / a menudo pensaba en
de ahora en adelante
Como después de un sueño, / no acertaría / a decir en qué instante sucedió. / Llamaban. / Algo, ya comenzado, no admitía espera. / Me sentí extraño al principio, / lo r
de aquí a la eternidad
Lo primero, sin duda, es este ensanchamiento / de la respiración, casi angustioso. / y la especial sonoridad del aire, / como una gran campana en el vacío, / acercá
de qué sirve, quisiera yo saber, cambiar de piso…
De qué sirve, quisiera yo saber, cambiar de piso, / dejar atrás un sótano más negro / que mi reputación -y ya es decir-, / poner visillos blancos / y tomar criada, /
de vita beata
En un viejo país ineficiente, / algo así como España entre dos guerras / civiles, en un pueblo junto al mar, / poseer una casa y poca hacienda / y memoria ninguna.
definitivamente…
Definitivamente / parece confirmarse que este invierno / que viene, será duro. / Adelantaron / las lluvias, y el Gobierno, / reunido en consejo de ministros, / no se sa
despiértate. la cama está más fría…
Despiértate. La cama está más fría / y las sábanas sucias en el suelo. / Por los montantes de la galería / llega el amanecer, / con su color de abrigo de entretiemp
después de la muerte de jaime gil de biedma
En el jardín, leyendo, / la sombra de la casa me oscurece las páginas / y el frío repentino de final de agosto / hace que piense en ti. / El jardín y la casa cercan
el miedo sobreviene
El miedo sobreviene en oleada / inmóvil. De repente, aquí, / se insinúa: / las construcciones conocidas, las posibles / consecuencias previstas (que no excluyen / lo
elegía y recuerdo de la canción francesa
Os acordáis: Europa estaba en ruinas. / Todo un mundo de imágenes me queda de aquel tiempo / descoloridas, hiriéndome los ojos / con los escombros de los bombarde
en el nombre de hoy, veintiséis…
En el nombre de hoy, veintiséis / de abril y mil novecientos / cincuenta y nueve, domingo / de nubes con sol, a las tres / —según sentencia del tiempo— / de la tarde
epigrama votivo (antología palatina, libro vi, y en imitación de góngora)
Estas con varia suerte ejercitadas / en áspero comercio, en dulce guerra, / armas insidiosas / -oh reina de la tierra, / señora de los dioses y las diosas-, / ya herr
habitaba un país delimitado…
Habitaba un país delimitado / por la cercana costa de la muerte / y el jardín de la infancia, que ella nunca olvidó. / Otro mundo más cándido era el suyo. / Misteri
happy ending
Aunque la noche, conmigo, / no la duermas ya, / sólo el azar nos dirá / si es definitivo. / Que aunque el gusto nunca más / vuelve a ser el mismo, / en la vida los olvi
himno a la juventud
A qué vienes ahora, / juventud, / encanto descarado de la vida? / Qué te trae a la playa? / Estábamos tranquilos los mayores / y tú vienes a herirnos, reviviendo / los
idilio en el café
Ahora me pregunto si es que toda la vida / hemos estado aquí. Pongo, ahora mismo, / la mano ante los ojos -qué latido / de la sangre en los párpados- y el vello / i
imagínate ahora que tú y yo…
Imagínate ahora que tú y yo / muy tarde ya en la noche / hablemos hombre a hombre, finalmente. / Imagínatelo, / en una de esas noches memorables / de rara comunión, c
la calle pandrossou
Bienamadas imágenes de Atenas. / En el barrio de Plaka, / junto a Monastiraki, / una calle vulgar con muchas tiendas. / Si alguno que me quiere / alguna vez va a Grec
la noche, que es siempre ambigua…
La noche, que es siempre ambigua, / te enfurece -color / de ginebra mala, son / tus ojos unas bichas. / Yo sé que vas a romper / en insultos y en lágrimas / histéricas.
lágrima
No veían la lágrima. / Inmóvil / en el centro de la visión, brillando, / demasiado pesada para rodar por mejilla de hombre, / inmensa, / decían que una nube, pretendí
las afueras (i)
La noche se afianza / sin respiro, lo mismo que un esfuerzo. / Más despacio, sin brisa / benévola que en un instante aviva / el dudoso cansancio, precipita / la soluc
las afueras (ii)
Quién? Quién es el dormido? / Si me callo, respira? / Alguien está presente / que duerme en las afueras. / Las afueras son grandes, / abrigadas, profundas. / Lo sé pero
las afueras (iii)
¡Ciudad / ya tan lejana! / Lejana junto al mar: tardes de puerto / y desamparo errante de los muelles. / Se obstinarán crecientes las mareas / por las horas de allá. /
las afueras (iv)
Os acordáis. Los años aurorales / como el tiempo tranquilos, pura infancia / vagamente asistida por el mundo. / La noche aún materna protegía. / Veníamos del sueño,
las afueras (v)
De noche, / cuando desciendas. / Pero es inútil, nunca / he de volver a donde tú / nacías ya con forma de recuerdo. / Quizá súbitamente crece / la sangre. Crece la sang
las afueras (vi)
Como la noche no / quiero que tú desciendas, / no quiero cumplimiento / sino revelación. / Desciende hasta mis ojos / veloz, como la lluvia. / Como el furioso rayo, / irr
las afueras (vii)
Mirad la noche del adolescente. / Atrás quedaron las solicitudes / del día, su familia de temores, / y la distancia pasa en avenida / de memorias o tumbas sin ciuda
loca
La noche, que es siempre ambigua, / te enfurece-color / de ginebra mala, son / tus ojos unas bichas. / Yo sé que va a romper / en insultos y en lágrimas / histéricas. E
los muertos pocas veces libertad…
Los muertos pocas veces libertad / alcanzáis a tener, pero la noche / que regresáis es vuestra, / vuestra completamente. / Amada mía, remordimiento mío, / la nuit c&r
mañana de ayer, de hoy
Es la lluvia sobre el mar. / En la abierta ventana, / contemplándola, descansas / la sien en el cristal. / Imagen de unos segundos, / quieto en el contraluz / tu cuerpo
no volveré a ser joven
Que la vida iba en serio / uno lo empieza a comprender más tarde / -como todos los jóvenes, yo vine / a llevarme la vida por delante. / Dejar huella quería / y marcha
noches del mes de junio
Alguna vez recuerdo / ciertas noches de junio de aquel año, / casi borrosas, de mi adolescencia / (era en mil novecientos me parece / cuarenta y nueve) / porque en es
nos reciben las calles conocidas
Nos reciben las calles conocidas / y la tarde empezada, los cansados / castaños cuyas hojas, obedientes, / ruedan bajo los pies del que regresa, / preceden, acompañ
nostalgie de la boue
Nuevas disposiciones de la noche, / sórdidos ejercicios al dictado, lecciones del deseo / que yo aprendí, pirata, / oh joven pirata de los ojos azules. / En calles
ojos de solitario, muchachito atónito…
Ojos de solitario, muchachito atónito / que sorprendí mirándonos / en aquel pinarcillo, junto a la Facultad de Letras, / hace más de once años, / al ir a separarme,
pandémica y celeste
Imagínate ahora que tú y yo / muy tarde ya en la noche / hablemos hombre a hombre, finalmente. / Imagínatelo, / en una de esas noches memorables / de rara comunión, c
peeping tom
Ojos de solitario, muchachito atónito / que sorprendí mirándonos / en aquel pinarcillo, junto a la Facultad de Letras, / hace más de once años, / al ir a separarme,
píos deseos para empezar el año
Pasada ya la cumbre de la vida, / justo del otro lado, yo contemplo / un paisaje no exento de belleza / en los días de sol, pero en invierno inhóspito. / Aquí sería
por lo visto
Por lo visto es posible declararse hombre. / Por lo visto es posible decir no. / De una vez y en la calle, de una vez, por todos / y por todas las veces en que no
que la vida iba en serio…
Que la vida iba en serio / uno lo empieza a comprender más tarde / -como todos los jóvenes, yo vine / a llevarme la vida por delante. / Dejar huella quería / y marcha
resolución
Resolución de ser feliz / por encima de todo, contra todos / y contra mí, de nuevo / -por encima de todo, ser feliz- / vuelvo a tomar esa resolución. / Pero más que e
ruinas del tercer reich
Todo pasó como él imaginara, / allá en el frente de Smolensk. / Y tú has envejecido -aunque sonrías / wie einst, Lili Marlen. / Nimbado por la niebla, igual que ent
son pláticas de familia
Qué me agradeces, padre, acompañándome / con esta confianza / que entre los dos ha creado tu muerte? / No puedes darme nada. No puedo darte nada, / y por eso me ent
todo pasó como él imaginara…
Todo pasó como él imaginara, / allá en el frente de Smolensk. / Y tú has envejecido -aunque sonrías / wie einst, Lili Marlen. / Nimbado por la niebla, igual que ent
ultimos meses
Eti, Etinini / Habitaba un país delimitado / por la cercana costa de la muerte / y el jardín de la infancia, que ella nunca olvidó. / Otro mundo más cándido era el
un cuerpo es el mejor amigo del hombre
Las horas no han pasado, todavía, / y esta mañana lejos igual a un arrecife / que apenas yo distingo. / Tú no sientes / cómo el tiempo se adensa en esta habitación /
vals de aniversario
Nada hay tan dulce como una habitación / para dos, cuando ya no nos queremos demasiado, / fuera de la ciudad, en un hotel tranquilo, / y parejas dudosas y algún n
volver
Mi recuerdo eran imágenes, / en el instante, de ti: / esa expresión y un matiz / de los ojos, algo suave / en la inflexión de la voz, / y tus bostezos furtivos / de leb
«barcelona ja no es bona»
En los meses de aquella primavera / pasaron por aquí seguramente / más de una vez. / Entonces, los dos eran muy jóvenes / y tenían el Chrysler amarillo y negro. / Los
¿fue posible que yo no te supiera
¿Fue posible que yo no te supiera / cerca de mí, perdido en las miradas? / Los ojos me dolían de esperar. / Pasaste. / Si apareciendo entonces / me hubieras revelado /