isabella valancy crawford
el campamento de las almasEn mi canoa blanca, como el plateado aire / Sobre el Río de la Muerte que oscuro pasa, / Cuando las lunas del mundo son circulares, / Yo remaba volviendo del Campo de las Almas. / Y cuando los deseos del
el ciervo oscuroUn ciervo asustado, bajo el gris azulado de la noche, / Reposa más allá de los oscuros pinos. / Detrás —a la distancia de una lámpara— / La flecha del cazador brilla: / Sus botas están manchadas de rojo, /
el lecho de liriosSu bote de cedro, perfumado, rojizo, / Fluyó hacia abajo en un lecho de lirios; / Envuelto en una pausa de oro yacía, / Entre los brazos de una apacible bahía. / Temblaba solo en su barca de corteza, / Mien
la rosaLa Rosa fue otorgada al hombre para esto: / cuando la contemple en sus últimos años / los besos del recuerdo surgirán del pasado, / y del amor y la pena su llanto prolongado; / o siendo ciego deberá senti