ingeborg bachmann
cantos durante la huidaI / La hoja de palma se parte con la nieve, / las escaleras se derrumban, / la ciudad yace tiesa y brilla / en el extraño resplandor de invierno. / Los niños gritan y suben / a la colina del hambre, / comen de
currículum vitaeLarga es la noche, / larga para el hombre / que no puede morir, largamente / se tambalea bajo farolas / su ojo desnudo y su ojo / cegado por el aliento de aguardiente, y el olor / a carne mojada bajo sus uñas
el tiempo postergadoVienen días más duros. / El tiempo postergado hasta nuevo aviso / asoma por el horizonte. / Pronto tendrás que atarte los zapatos / y correr los perros de vuelta a las granjas marismeñas. / Pues las víscera
en la penumbraDe nuevo metemos los dos las manos en el fuego, / tú, para el vino de la noche largamente embodegada, / yo, para la fuente de la mañana, que desconoce los lagares. / Aguarda el fuelle del maestro, en qu
explícame, amorTu sombrero se levanta despacio, saluda, y vuela al viento, / tu cabeza desnuda enamora a las nubes, / tu corazón tiene que hacer en otra parte, / tu boca asimila lenguas nuevas, / la hierba tembladera me
invocación a la osa mayorOsa Mayor, baja, hirsuta noche, / animal de piel de nubes con ojos viejos, / ojos de estrellas, / por la espesura irrumpen relucientes / tus patas con las garras, / garras de estrellas, / mantenemos despierto
nuevaSale del atrio celestial templado de cadáveres el sol. / No están allí los inmortales, / sino los caídos en batalla, oímos. / Y el esplendor no repara en la putrefacción. Nuestra deidad, / la Historia, no
publicidadPero adónde vamos / no te preocupes no te preocupes / cuando oscurece y cuando viene el frío / no te preocupes / pero / con música / qué debemos hacer / alegre y con música / y pensar / alegre / cara a un final / con m
salmo1 / ¡Callad conmigo, como callan todas las campanas! / En la placenta de los horrores / buscan las sabandijas alimento nuevo. / Públicamente, cuelga los Viernes Santo una mano / en el firmamento, le faltan
sólo cosas sombríasComo Orfeo, toco / en las cuerdas de la vida la muerte, / y ante la belleza de la tierra / y de tus ojos, que administran el cielo, / sólo sé decir cosas sombrías. / No olvides que también tú, de pronto, / aq
sombra rosas sombraBajo un cielo extraño / sombra rosas / sombra / sobre una tierra extraña / entre rosas y sombra / dentro de un agua extraña / mi sombra
temprano mediodíaSilencioso verde a el tilo en el verano inaugurado, / muy apartada de las ciudades tiembla / el brillo opaco de la luna diurna. Ya es mediodía, / ya se agita en la fuente el chorro, / ya se alza bajo el d
todos los díasYa no se declara la guerra, / se prosigue. Lo inconcebible / se ha hecho cotidiano. El héroe / permanece alejado de los combatientes. El débil / ha avanzado hasta las zonas de fuego. / El uniforme de diario
toma de tierraLlegué a las dehesas / cuando ya era de noche, / olfateando en los prados la hierba / y el viento antes de levantarse. / Ya no pastaba el amor, / las campanas se habían extinguido / y los haces de hierba endu
una especie de pérdidaUsados en común: estaciones del año, libros y una música. / Las llaves, los boles de té, la panera, sábanas y una / cama. / Un ajuar de palabras, de gestos, traídos, empleados, / gastados. / Un reglamento d
vuelo nocturnoNuestro campo es el cielo, / arado con el sudor de los motores, / frente a la noche, / bajo la intervención del sueño. / Soñado sobre calvarios y piras, / bajo el tejado del mundo, cuyas tejas / se ha llevado