humberto díaz casanueva
doto mi vida de una esperanza agónicaÚntenme manos traspasadas por un / clavo de oro macizo / manos cuelgan del hombre / manos pinchadas / Tengo hambre / hambre del sueño que afluye en la / mínima sal / Todo mi cuerpo pegajoso / de moscas sucias y d
la intolerable unión de los despojosTodo se ha consumado de / golpe / Como una trompeta / te has partido en dos / y sale un chirrido / no sale de ti / sino de la sorda conclusión / del tiempo / Sale el fantasma / que porfiaba en las / conversaciones / Re
la visiónYacía obscuro, los párpados caídos hacia lo terrible / acaso con el fin del mundo, con estas dos manos insomnes / entre el viento que me cruzaba con sus restos de cielo. / Entonces ninguna idea tuve, en