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Libros de homero aridjis

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homero aridjis

a betty
Y Dios creó las grandes ballenas / allá en Laguna San Ignacio, / y cada criatura que se mueve / en los muslos sombreados del agua. / Y creó al delfín y al lobo marino, / a la garza azul y a la tortuga verde
a veces uno toca el cuerpo
A veces uno toca un cuerpo y lo despierta / por él pasamos la noche que se abre / la pulsación sensible de los brazos marinos / y como al mar lo amamos / como a un canto desnudo / como al solo verano / Le dec
abril es ella quien habla por tus labios
Abril es ella quien habla por tus labios / como un joven sonido desnudo por el aire / En la noche ha volado con tu vuelo más alto / con risa de muchacha / como el fuego nocturno de los frutos del viento / d
al hablarte me escuchas
Al hablarte me escuchas / desnuda de conceptos / renuncias a ti misma / para volverte aire / y al vuelo de mis pájaros verbales / concibes la palabra / siempre virgen y madre / vas perdurando los instantes / en t
antes del reino
I / Es tu nombre y es también octubre / es el diván y tus ungüentos / es ella tú la joven de las turbaciones / y son las palomas en vuelos secretos / y el último escalón de la torre / y es la amada acech
anverso
No veo tu sonrisa entre mis labios / apurar la prolongada espera / en tu abandono de luciérnaga a la noche; / sólo tengo asida entre mis brazos / la inexpresable lucha / de penetrar en el bosque sin fondo d
asombro del tiempo
(Estela para la muerte de mi madre Josefina Fuentes de Aridjis) / Ella la dijo: Todo sucede en sábado: / el nacimiento, la muerte, / la boda en el aire de los hijos. / Tu piel, mi piel llegó en sábado. / So
ayer y hoy
Tu paso, como una sombra, / era difícil de seguir, / y al perderte en una esquina / sólo quedaba en mí, como en la calle, / un vago sentimiento de vacío. / Tu cimbreo, tu cintura / me estremecían / y el jardín
cae la lluvia sobre junio
Cae la lluvia sobre junio / El espíritu de la mujer que ama / corre en tu cuerpo… / se desnuda en las calles / La vida en los rincones / sostiene el equilibrio del mundo / con un algo de Dios que asciende de
cirabel
I / Cirabel / llego siempre a tu aposento / con una confusión de bocas / y una zozobra de hombre / a traerte la ofrenda cotidiana / de mis manos huecas / Más o menos / cuando la ceniza de la noche / se derrama sobr
cuando la sombra duerme
Cuando la sombra duerme su cuerpo se ilumina / su rostro reflejado atraviesa cristales / y finalmente se instala en todo brillo / Sus dedos trenzan en el aire / los bellos frutos de los días de mayo / Muda
déjame
Déjame / estoy lleno de ti, / no te perderé, / llevo conmigo tu esperanza invicta / y los diluvios de tu claustro; / he visto levantarse de tus pupilas / el sentimiento inaugural del hombre, / pero todavía no t
déjame entrar a tu íntimo alfabeto
Déjame entrar a tu íntimo alfabeto / para saber lo tuyo por su nombre / y a través de tus letras / hablar de lo que permanece / y también de auroras y de nieblas. / Déjame entrar para aprenderte / y girar en
donde el ensoñado y el soñado
Donde el ensoñado y el soñado / van por un solo camino / se levanta un cuerpo / Por ese adentro de mujeres que hablan / de pasadas contiendas en las que no estuvimos / otro cuerpo se abre / y todo aquello que
el aliento es el dios
I / El aliento es el dios que la penetra / e insuflada da a luz / habla un instante / y su voz queda en el aire / aun cuando ha partido / II / Por el día que se mueve / la sabiduría erige templos / quien ama el sol
ella violenta y pública
Ella violenta y pública / en el peregrinaje lento de las horas / que resbalan coloreándose hacia el alba / ella / exterminada y recobrada / por batallones en su misma mano / faz que se dobla en el arco / hacién
erótica
Globos / El deseo perfora / en la clara dureza de su cuerpo, / delgadeces empujan en su vientre / un temblor que si se agita salta, / ritmos balancean bajo su pecho / viva abundancia que el deseo persigue / con
es tu nombre y es también octubre
Es tu nombre y es también octubre / es el diván y tus ungüentos / es ella tú la joven de las turbaciones / y son las palomas en vuelos secretos / y el último escalón de la torre / y es la amada acechan
gambito de caballo en troya
Ad aeternam un hombre y un perro semejante a un caballo de oro; dos guerreros como esculpidos por el polvo; un rey y un yelmo donde el sol reverbera; una reina blonda cautiva tras un muro que rode
he de perseguir tu cuerpo
He de perseguir tu cuerpo / hasta donde dos cuerpos pelean / tu callejón oscuro / y peligrosamente el día / tiene contacto con una luz que no le corresponde / para sentirse propio y poseído / hasta donde la d
imágenes sobre una escalera
1 / Si pusiéramos un espejo / debajo de la escalera / se prolongaría en otra escalera, / o nadaría en su nada. / 2 / Si cortas una escalera de humo, continuará subiendo. / Si rompes una de madera, se hará dos e
la difícil ceremonia
I / Ánfora para la fluidez implacable del origen / para la libertad de los cuerpos / yo te escribo sin nombre / así abro mi jaula de pájaros siniestros / así prefiguro la seguridad de las manos / así comprome
la forma de tu ausencia
Ni un momento / he dejado de ver en este cuerpo / la forma de tu ausencia, / como una esfera que ya no te contiene. / Pero dos cosas constantes te revelan, / te tienen de cuerpo entero en el instante, / y son
la noche muere sobre una manzana rota
La noche muere sobre una manzana rota / La creación recomienza / El alba crece insuperable / compacta en sus disturbios / El hombre pulsa la memoria / abre el instante nuevo / con manos transparentes / Por toda
la perfecta dormida
En el hálito ardiente de su propio sonido quema / y en su ámpula germina la crisálida / La libélula transcurre bajo el sol / Rompe la quieta corriente del instante / el río que ha pasado comparece / al golp
llamaré
hasta que las puertas de tu ciudad / fortificada con estatutos inviolables / me acojan como habitante / de la vida que en ti se desenvuelve / igual que la lluvia de silencio / sobre tu cabeza / Gradualmente m
los espacios azules
I / Hay frutos que suben intensamente por la luz que los toca / y en el aire se encienden cayendo hacia el arriba / hay que maduros se derraman a izquierda y a derecha / en un borbotear ardiente de brillo
mirándola dormir (fragmento)
Cálida ahí donde te toco. / Grupa vaporosa. / Radiante en cualquiera de sus poros. / Cabalgando. / Y sobre lo espléndido va lo irrepetible. / Y reproduciremos toda vida, y toda melancolía será / ahogada con z
mitla
Señoras del presente y del olvido / las hormigas recorren / los espacios del silencio / arrastrando grumos de vida / hacia el mundo de las sombras / Como vampiros con las alas abiertas / en el horizonte borro
pero tú no te reconoces como mía
Pero tú no te reconoces como mía / Luces dispersas te saludan como suya / Siempre igual en todas partes / siempre primero a ti mujeres apagadas / A pesar de ciudades y ciudades / de rostros y rostros de sem
perséfone (fragmento)
Las piezas de ajedrez están sobre el tablero, esperando no sé qué próximo y exacto movimiento, fijas y creadas para impersonales ceremonias, suspendidas en la vigésima jugada ante el inminente der
poema
Pensabas / que el amor era bueno / y que volabas / en dos cuerpos / que eran el tuyo / y no eran el tuyo / al mismo tiempo / que la tierra era aérea / llena de camas y de puertas / llena de llaves y de ceros / y que
poema de amor en la ciudad de méxico
En este valle rodeado de montañas había un lago, / y en medio del lago una ciudad, / donde un águila desgarraba una serpiente / sobre una planta espinosa de la tierra. / Una mañana llegaron hombres barbad
polvo de ti en el suelo ensimismado
Polvo de ti en el suelo ensimismado / cuencos de ti hasta el fondo y por arriba / agua de ti me baña las palabras / Cópula de vulnerables y prosigue / números sin salida te denuncian / el sol la tarde el gr
por el silencio sigues
Por el silencio sigues / embriagada y sonámbula / Detrás de los espejos / se desnuda tu nombre / Difusa entre las lámparas / es mortal tu pupila / Naciendo con el día / llevas un luto largo / de vasijas y cuerpos
sé que piensas en mí
Sé que piensas en mí / porque los ojos se te van para adentro / y tienes detenida en los labios / una sonrisa que sangra largamente / Pero estás lejos / y lo que piensas / no puede penetrarme / yo te grito Ven /
te amo ahí contra el muro destruido
Te amo ahí contra el muro destruido / contra la ciudad y contra el sol y contra el viento / contra lo otro que yo amo y se ha quedado / como un guerrero entrampado en los recuerdos / Te amo contra tus ojo
tercer poema de ausencia
Tú has escondido la luz en alguna parte / y me niegas el retorno, / sé que esta oscuridad no es cierta / porque antes de mis manos volaban las luciérnagas, / y yo te buscaba / y tú eras tú / y éramos unos ojo
tiene la medida de mi sueño
‘Elle a la forme de mes mains / elle a la couleur de mes yeux…’ / PAUL ELUARD / Tiene la medida de mi sueño / los ojos de mi infancia / ama lo que yo amo / lo que no retorna / lo que no llega todavía / se levanta
un poema de amor
Cuando hable con el silencio / cuando sólo tenga una cadena / de domingos grises para darte / cuando sólo tenga un lecho vacío / para compartir contigo un deseo / que no se satisface ya con los cuerpos de e
vas creciendo sombra a sombra
Vas creciendo sombra a sombra / abril se desvanece en tus cabellos / papeles sin sueño habitan en los parques / el día negro es una estrella acuática / La iluminación tiene alas del camino / en los muros no
y todas las cosas que a mi amor contemplaban
Y todas las cosas que a mi amor contemplaban / el sonido y la lluvia los parques y la imagen / se asomaron en ella / Y todos los seres que en el tiempo eran árboles / abrieron sus pestañas a los frutos de
y tu amor se denuncia por el canto de un pájaro
Tu nombre repetido por las calles / Tu boca / Tu paso que no es nocturno ni de aurora / Tu voz / Sólo tu ser creciendo en las esquinas / Tu tiempo… tus alianzas / Ahora sentada en espiral / Después el humo.