País Poema - Autores

hồ xuân hương

ay, compartir a un esposo con otra…
Ay, compartir a un esposo con otra, / ¡qué destino de perra! / Una duerme bajo bien enguatadas / mantas mientras la otra se congela. / Al azar, le reserva él un enc
blanco es mi cuerpo, de formas redondeadas…
Blanco es mi cuerpo, de formas redondeadas. / A ratos, sobrenadando; otros me hundo en el agua. / Dura o blanda, no importa qué mano me ha amasado / porque conser
desafío a chieu ho
DESAFÍO A CHIEU HO / Hace mucho que no dejas de avisarme / avisarme de que piensas ensartarme, / ensartarme, pero no te atreves nunca, / no te atreves porque tú ere
el columpio
¡Bravo! para los que plantaron / hábilmente cuatro pilares. / Unos suben para mecerse / y otros miran el balanceo. / Arquea el muchacho sus rodillas / de grulla, y ha
el miembro viril
Al nacer nos lo dieron nuestros padres, ¿qué vergüenza hay en ello? / De noche, aunque sin ojos, luce más que una lámpara. / En la cabeza lleva un sombrero
el pozo
Hồ Xuân Hương La callejuela que conduce a él es húmeda y profunda. / ¡Oh, qué pozo excelente, de agua clara que es una maravilla! / Centel
elegía por el jefe del cantón coc
¡Ay, pobre esposo mío! ¡Pobre esposo mío, ay! / Solo ha durado esto la unión entre tú y yo. / El renacuajo ahora ha perdido su cola. / Ni diez mil piezas de oro d
hermanas, ¿saben cómo funciona esto?…
Hermanas, ¿saben cómo funciona esto? / Por un lado el crío desgañitándose; por el otro, / el marido deslizándose sobre tu vientre, / el hijito todavía chillando j
la callejuela que conduce a él es húmeda y profunda…
La callejuela que conduce a él es húmeda y profunda. / ¡Oh, qué pozo excelente, de agua clara que es una maravilla! / Centellea la pasarela con sus dos tablas b
la montaña de la pagoda del maestro
¡Gloria al Creador, que tantas veces se muestra ingenioso! / Una pared rocosa exhibe en su superficie multitud de agujeros / se aferran a su piel las plantas tr
la que nació sin sexo
¿Qué conflicto entre las doce hadas de los nacimientos / la privó de su joya primaveral para plantarla no se sabe adónde? / ¿Qué más da que sus grititos sean de
llanto por el prefecto de vin tuong
Ya viviste lo tuyo, prefecto de Vinh Tuong; / nuestra deuda de amor está ya liquidada. / Tus dotes literarias yacen ahora enterradas a tres pies bajo tierra, / tu
mi cuerpo es como el fruto que da el árbol del pan…
Mi cuerpo es como el fruto que da el árbol del pan, / de corteza rugosa, de pulpa muy espesa; / amigo, si te gusta, hunde en él tu punzón / pero, ojo, si lo palpa
no es ni chino…
No es ni chino / ni uno de nosotros: / pelado, sus ropas descosidas, / se sienta detrás de las filas de ofrendas de tortas de arroz / y delante de seis o siete monj
por complaciente, ahora me encuentro embarazada…
Por complaciente, ahora me encuentro embarazada / ¿Sientes, amado mío, la pena que yo siento? / Aún no ha podido el cielo unir nuestros destinos / cuando un hijo
reproche a chieu ho
REPROCHE A CHIEU HO / ¿Por qué hablaste de cinco si solo han sido tres? / Tú, el hombre de palabra, faltaste a tu promesa. / Cuando tus ocios te permitan venir a
su barco solitario destinado a flotar sin rumbo
Su barco solitario destinado a flotar sin rumbo / en medio de la corriente, cansado, triste, a la deriva. / Su dominio abrumado de deber y sentimientos / el bote
una broma a chieu ho
UNA BROMA A CHIEU HO / ¿El maestro está resacoso? ¿Alteró al maestro el alcohol? / ¿Por qué se mete en la luna el maestro a pleno sol? / Ojo, ojo, que para que se
¿son diecisiete o dieciocho?…
¿Son diecisiete o dieciocho? / ¿Cuál es el número exacto? / No se lo sabe, pero se te ama / y no se quiere separar de ti. / Se te ama cuando en fina delgadez / abres