hilarión cabrisas
a safoPorque eres canallesca, porque eres exquisita, / y porque eres perversa, y porque eres fatal, / mi carne pecadora tu carne necesita / para libar las mieles de las flores del Mal. / Porque tiene tu vientre
de profundis¡Te perdí para siempre! El torbellino / de la ciudad, te arrebató inclemente. / Ya nunca volveré a besar tu frente / ni beberemos juntos nuestro vino. / La vida bifurcó nuestro camino; / ya no vamos del bra
la lágrima infinita¡Esa!… La que en el alma llevo oculta; / la que no salta afuera ni se expande / en la pupila; la que a nadie insulta / en un alarde de dolor: la grande, / la infinita, la muda, la sombría, / la terca, la tr
mar sin orillasUn dolor se me va y otro me arredra; / ola que se marchó y ola que viene / a batirme, y apenas se detiene / sobre mi viejo corazón de piedra. / Ola que llega, y rompe, y salta y medra / del dolor de la roca
sed de ti¡Qué sed tengo de ti! Eres la fuente / que corre cristalina ante mis ojos, / y son inútiles mis brazos flojos / para hacer que se tuerza la corriente. / Inútilmente domo mis antojos, / y trato de olvidarte
síntesisVive tu vida y ámala, sea buena / o mala para ti: ese es tu sino. / Si te punzan las zarzas del camino / haz un yambo votivo de tu pena. / Ten tu copa de amor bullente y llena, / y embriágate de amores y de
¡sólo entonces sabrás cuánto de quise!Cuando yo muera… -ha de llegarme el día / antes que a ti- al cerrar mis ojos yertos, / piensa que si aún hay vida entre los muertos, / te seguiré queriendo todavía. / En mi ansiedad suprema de agonía, / mis