PAIS POEMA

Libros de héctor urruspuru

Autores

héctor urruspuru

a domingo martos (mi maestro)
La muerte del viejo surrealista se logra con un trazo firme / seguro / una línea gruesa que la divide en formas grises / de sólidas filosofías cubistas / y lo desperdiga luego en cientos de hojas ocres / so
almorzando en la fonda de marcelo
… te cuento que he ordenado calamar relleno / con arroz amarillo. / Acompáñalo ahora: un vinito patero / y soda de sifón: “A. Villares e Hijos” / y te preguntas: / “ en estos versos, / donde a fijado residenc
amigo
soy el amigo de la escritora / figuro en 2 de sus poemas / figuro mansamante / convivo con un telar pampeano en uno / con una ventana de madera inglesa / (y estoy a contraluz) en el otro / – todo bien, todo b
amor entre escritores (11 de septiembre)
‘… Sé cebra hoy. Desnuda, una infinidad de rayas blancas / y vaga libre, en rayas negras, sobre el valle rojo de la cama’ / – se lee que es así, como está comenzando este poema – / Y ‘entrecierro los oj
cubilete
y el que escribía como mujer / – se encontraron – / en la esquina del sexo y de la duda / y se prodigaron, sí, que se prodigaron / como si este mundo cruel / acabara mañana / ellos / dados echados / desde un cubi
cuerpos recién amados
Si hay algo que quisiera decir, antes de que la naturaleza me vuelva síntesis (trazos de carbonilla), / es que amo, profundamente, el olor de los cuerpos recién amados; / y la falta de orden en tu pel
el hombre mediático
Quisiera que tu poema me llegara desde lejos, desde los campos. / Voceado por la gente. / En charlas de camioneros al costado de la ruta. / No quisiera jamás verte editado. / Ni que se molestaran por tus
entre el humo de los neumáticos
entre el humo de los neumáticos se veía arder / helicoidal y pequeñito, al espíritu de nuestro beso / nro. 2, dado, sobre el puente duro; duro de los días / tentadísimo de hablar sobre tu palestina, tus
fue a levantar el martillo
fue a levantar el martillo / y no pudo levantar el martillo / fue a clavar el clavo en la pared / y no pudo / no pudo con la ventana / por la que veía al mundo / abrirla / llévenle un té / a este dios de la ubicu
la mujer de 20 la mujer de 26
La mujer de 20 la mujer de 26, / subida sobre las zarzas rojas. / La mujer de 40 (no la de 50) / empecinada, sobre el ajedrez líquido / que implica: el juego del balero. / La mujer de 35 (no la de 18) / fotog
las cartas de las que hablo
las cartas de las que hablo son azules y son lacradas / se guardan en casilleros con llaves de hielo / y no les llega la humana inmisericordia / estas cartas íntimas, son prohibidas / están censuradas ved
mala praxis
La fruta que en tu boca / se vuelve uva / y en tu entrepierna se vuelve alcohol / esas cosas bebo yo. / Hace una semana que están matando gente / y nosotros nos amamos. / ‘…Es cuestión de tiempo’ dijo Costeau
no se doblega el halcón frente a las llamas... (cetrería)
no se doblega el halcón frente a las llamas color petróleo de la noche, / dónde está… díganme: “la rodilla del halcón”? / dónde entonces, un halcón genuflexo? o cuándo? / y qué hacer con él si no vuela?
personajes
… que pasa? / los trenes llegan a la estación Saenz Peña / baja el viajero del maletín de cuero. / No dice nada. / Herminia, baja del cerro / con su majada blanca / llega a las casas, / no dice nada. / Ramón, / sie
puré de papas voy a hacer
Más anaranjadas están las naranjas en el cajón de frutas / bajo la lluvia y la lluvia les dice obscenidades sobre la piel… / seducidas enamoradas entregan sus jugos a las gotas frías. / Los enanos del j
que el hombre del sueño no llegue
Que el hombre del sueño no llegue tsé-tsé, / no me vea abandonado a merced del león y sea tarde / para mutar en masai y lanza, es decir: “La vida! El Africa..!” / y no también: la mamba / que todos mis at
toda una temporada
Toda una temporada bajo la ducha borrando el rastro de tus besos los días interminables el invierno, nosotros cazadores de penumbras. La sangre de lo asesinado la boca de humo los ojos cerrados so
un anciano encerrado entre 4 paredes
Un anciano encerrado entre 4 paredes ha corporizado a un joven apuesto, le ha colocado de pié, en la acera contigua. / Ha dado cuerda al reloj de su alma y ya está el joven en consecuencia, echado a