gustavo adolfo bécquer
al brillar un relámpago nacemosAl brillar un relámpago nacemos / y aún dura su fulgor cuando morimos; / ¡tan corto es el vivir! / La Gloria y el Amor tras que corremos / sombras de un sueño son q
amor eternoPodrá nublarse el sol eternamente; / Podrá secarse en un instante el mar; / Podrá romperse el eje de la tierra / Como un débil cristal. / ¡todo sucederá! Podrá la m
antes que tu me moriréAntes que tú me moriré: escondido / en las entrañas ya / el hierro llevo con que abrió tu mano / la ancha herida mortal. / Antes que tú me moriré: y mi espíritu, / en
cantiga de «la promesa»I / La niña tiene un amante / que escudero se decía; / el escudero le anuncia / que a la guerra se partía. / -Te vas y acaso no tornes. / -Tornaré por vida mía.- / Mientr
cuando en la nocheCuando en la noche te envuelven / las alas de tul del sueño / y tus tendidas pestañas / semejan arcos de ébano, / por escuchar los latidos / de tu corazón inquieto / y
cuando entre la sombra oscuraCuando entre la sombra oscura / perdida una voz murmura / turbando su triste calma, / si en el fondo de mi alma / la oigo dulce resonar, / Dime: ¿es que el viento en
espíritu sin nombreEspíritu sin nombre, / indefinible esencia, / yo vivo con la vida / sin formas de la idea. / Yo nado en el vacío del sol, / tiemblo en la hoguera, / palpito entre las s
introducción sinfónicaPor los tenebrosos rincones de mi cerebro, acurrucados y desnudos, duermen los extravagantes hijos de mi fantasía, esperando en silencio que el arte los vis
la mujer de piedra(Fragmento) / Yo tengo una particular predilección hacia todo lo que no puede vulgarizar el contacto o el juicio de la multitud indiferente. Si pintara paisaj
la rosa de la pasiónUna tarde de verano, y en un jardín de Toledo, me refirió esta singular historia una muchacha muy buena y muy bonita. / Mientras me explicaba el misterio de s
libro de los gorrionesI / Como se arranca el hierro de una herida / su amor de las entrañas me arranqué, / ¡aunque sentí al hacerlo que la vida / me arrancaba con él! / Del altar que le al
rima 58¿Quieres que de ese néctar delicioso / no te amargue la hez? / Pues aspírale, acércale a tus labios, / y déjale después. / ¿Quieres que conservemos una dulce / memori
rima iYo sé un himno gigante y extraño / que anuncia en la noche del alma una aurora, / y estas páginas son de ese himno / cadencias que el aire dilata en las sombras. /
rima i: yo sé un himno gigante y extrañoYo sé un himno gigante y extraño / que anuncia en la noche del alma una aurora, / y estas páginas son de ese himno / cadencias que el aire dilata en las sombras. /
rima ii: saeta que voladoraSaeta que voladora / cruza, arrojada al azar, / sin adivinarse dónde / temblando se clavará; / hoja que del árbol seca / arrebata el vendaval, / sin que nadie acierte e
rima iiiSacudimiento extraño / que agita las ideas, / como huracán que empuja / las olas en tropel. / Murmullo que en el alma / se eleva y va creciendo / como volcán que sordo /
rima iii: sacudimiento extrañoSacudimiento extraño / que agita las ideas, / como el huracán empuja / las olas en tropel; / murmullo que en el alma / se eleva y va creciendo, / como volcán que sordo /
rima ivNo digáis que, agotado su tesoro, / de asuntos falta, enmudeció la lira; / podrá no haber poetas; pero siempre / habrá poesía. / Mientras las ondas de la luz al bes
rima iv: no digáis que agotado su tesoroNo digáis que agotado su tesoro, / de asuntos falta, enmudeció la lira; / podrá no haber poetas; pero siempre / habrá poesía. / Mientras las ondas de la luz al beso
rima ixBesa el aura que gime blandamente / las leves ondas que jugando riza; / el sol besa a la nube en occidente / y de púrpura y oro la matiza; / la llama en derredor de
rima lLo que el salvaje que con torpe mano / hace de un tronco a su capricho un dios, / y luego ante su obra se arrodilla, / eso hicimos tú y yo. / Dimos formas reales a
rima liDe lo poco de vida que me resta / diera con gusto los mejores años, / por saber lo que a otros / de mí has hablado. / Y esta vida mortal, y de la eterna / lo que me t
rima li: de lo poco de vida que me restaDe lo poco de vida que me resta / diera con gusto los mejores años, / por saber lo que a otros / de mí has hablado. / Y esta vida mortal… y de la eterna / lo que me t
rima liiiVolverán las oscuras golondrinas / en tu balcón sus nidos a colgar, / y otra vez con el ala a sus cristales / jugando llamarán. / Pero aquellas que el vuelo refrena
rima livCuando volvemos las fugaces horas / del pasado a evocar, / temblando brilla en sus pestañas negras / una lágrima pronta a resbalar. / Y, al fin, resbala y cae como
rima lixYo sé cuál el objeto / de tus suspiros es; / yo conozco la causa de tu dulce / secreta languidez. / ¿Te ríes?… Algún día / sabrás, niña, por qué. / Tú acaso lo sospecha
rima lix: yo sé cuál el objetoYo sé cuál el objeto / de tus suspiros es; / yo conozco la causa de tu dulce / secreta languidez. / ¿Te ríes…? Algún día / sabrás, niña, por qué: / tú acaso lo sospecha
rima lvEntre el discorde estruendo de la orgía / acarició mi oído, / como nota de música lejana, / el eco de un suspiro. / El eco de un suspiro que conozco, / formado de un
rima lviHoy como ayer, mañana como hoy, / ¡y siempre igual! / Un cielo gris, un horizonte eterno / y andar… andar. / Moviéndose a compás, como una estúpida / máquina, el cora
rima lvi: hoy como ayer, mañana como hoyHoy como ayer, mañana como hoy, / ¡y siempre igual! / un cielo gris, un horizonte eterno, / ¡y andar… andar! / Moviéndose a compás, como una estúpida / máquina, el co
rima lviiEste armazón de huesos y pellejos, / de pasear una cabeza loca / se halla cansado al fin, y no lo extraño, / pues, aunque es la verdad que no soy viejo, / de la par
rima lviii¿Quieres que de ese néctar delicioso / no te amargue la hez? / Pues aspírale, acércale a tus labios / y déjale después. / ¿Quieres que conservemos una dulce / memoria
rima lxMi vida es un erial, / flor que toco se deshoja; / que en mi camino fatal / alguien va sembrando el mal / para que yo lo recoja.
rima lx: mi vida es un erialMi vida es un erial: / flor que toco se deshoja; / que en mi camino fatal, / alguien va sembrando el mal / para que yo lo recoja.
rima lxiAl ver mis horas de fiebre / e insomnio lentas pasar, / a la orilla de mi lecho, / ¿quién se sentará? / Cuando la trémula mano / tienda, próximo a expirar, / buscando u
rima lxi: al ver mis horas de fiebreAl ver mis horas de fiebre / e insomnio lentas pasar, / a la orilla de mi lecho, / ¿quién se sentará? / Cuando la trémula mano / tienda, próximo a expirar, / buscando u
rima lxiiPrimero es un albor trémulo y vago, / raya de inquieta luz que corta el mar; / luego chispea y crece y se dilata / en ardiente explosión de claridad. / La brillador
rima lxiiiComo enjambre de abejas irritadas, / de un oscuro rincón de la memoria / salen a perseguirme los recuerdos / de las pasadas horas. / Yo los quiero ahuyentar. ¡Esfue
rima lxivComo guarda el avaro su tesoro, / guardaba mi dolor; / quería probar que hay algo eterno / a la que eterno me juró su amor. / Mas hoy le llamo en vano y oigo, al ti
rima lxixAl brillar un relámpago nacemos, / y aún dura su fulgor cuando morimos; / ¡tan corto es el vivir! / La Gloria y el Amor tras que corremos / sombras de un sueño son
rima lxvLlegó la noche y no encontré un asilo; / y tuve sed … ¡mis lágrimas bebí! / ¡Y tuve hambre! ¡Los hinchados ojos / cerré para morir! / ¿Estaba en un desierto? Aunque
rima lxvi¿De dónde vengo?… El más horrible y áspero / de los senderos busca; / las huellas de unos pies ensangrentados / sobre la roca dura; / los despojos de un alma hecha
rima lxvi: ¿de dónde vengo?¿De dónde vengo?… El más horrible y áspero / de los senderos busca: / las huellas de unos pies ensangrentados / sobre la roca dura; / los despojos de un alma hecha
rima lxvii¡Qué hermoso es ver el día / coronado de fuego levantarse, / y, a su beso de lumbre, / brillar las olas y encenderse el aire! / ¡Qué hermoso es tras la lluvia / del t
rima lxvii: qué hermoso es ver el día¡Qué hermoso es ver el día / coronado de fuego levantarse / y a su beso de lumbre / brillar las olas y encenderse el aire! / ¡Qué hermoso es, tras la lluvia / del tri
rima lxviiiNo sé lo que he soñado / en la noche pasada. / Triste, muy triste debió ser el sueño, / pues despierto la angustia me duraba. / Noté al incorporarme / húmeda la almoh
rima lxviii: no sé lo que he soñadoNo sé lo que he soñado / en la noche pasada; / triste, muy triste, debió ser el sueño / pues despierto la angustia me duraba. / Noté, al incorporarme, / húmeda la alm
rima lxx¡Cuántas veces, al pie de las musgosas / paredes que la guardan, / oí la esquila que al mediar la noche / a los maitines llama! / ¡Cuántas veces trazó mi silueta / la
rima lxxiNo dormía: vagaba en ese limbo / en que cambian de forma los objetos, / misteriosos espacios que separan / la vigilia del sueño. / Las ideas que en ronda silenciosa
rima lxxi: no dormía; vagaba en ese limboNo dormía; vagaba en ese limbo / en que cambian de forma los objetos, / misteriosos espacios que separan / la vigilia del sueño. / Las ideas, que en ronda silencios
rima lxxiiPRIMERA VOZ / Las ondas tienen vaga armonía, / las violetas suave olor, / brumas de plata la noche fría, / luz y oro el día; / yo algo mejor; / ¡yo tengo Amor! / SEGUNDA
rima lxxii: las ondas tienen vaga armoníaPRIMERA VOZ / Las ondas tienen vaga armonía: / las violetas, suave olor; / brumas de plata, la noche fría; / luz y oro, el día; / yo, algo mejor: / yo tengo Amor. / SEGUN
rima lxxiiiCerraron sus ojos / que aún tenía abiertos, / taparon su cara / con un blanco lienzo, / y unos sollozando, / otros en silencio, / de la triste alcoba / todos se salieron.
rima lxxiii: cerraron sus ojosCerraron sus ojos, / que aun tenía abiertos; / taparon su cara / con un blanco lienzo, / y unos sollozando, / otros en silencio, / de la triste alcoba / todos se salieron
rima lxxivLas ropas desceñidas, / desnudas las espaldas, / en el dintel de oro de la puerta / dos ángeles velaban. / Me aproximé a los hierros / que defienden la entrada, / y de
rima lxxiv: las ropas desceñidasLas ropas desceñidas, / desnudas las espaldas, / en el dintel de oro de la puerta / dos ángeles velaban. / Me aproximé a los hierros / que defienden la entrada / y de l
rima lxxixUna mujer me ha envenenado el alma, / otra mujer me ha envenenado el cuerpo; / ninguna de las dos vino a buscarme, / yo de ninguna de las dos me quejo. / Como el mu
rima lxxv¿Será verdad que, cuando toca el sueño, / con sus dedos de rosa, nuestros ojos, / de la cárcel que habita huye el espíritu / en vuelo presuroso? / ¿Será verdad que,
rima lxxv: ¿será verdad que cuando toca…¿Será verdad que cuando toca el sueño / con sus dedos de rosa nuestros ojos / de la cárcel que habita huye el espíritu / en vuelo presuroso? / ¿Será verdad que, hué
rima lxxviEn la imponente nave / del templo bizantino, / vi la gótica tumba a la indecisa / luz que temblaba en los pintados vidrios. / Las manos sobre el pecho, / y en las man
rima lxxvi: en la imponente naveEn la imponente nave / del templo bizantino / vi la gótica tumba a la indecisa / luz que temblaba en los pintados / Las manos sobre el pecho, / y en las manos un libr
rima lxxviiDices que tienes corazón, y sólo / lo dices porque sientes sus latidos. / Eso no es corazón…; es una máquina, / que, al compás que se mueve, hace ruido.
rima lxxviiiFingiendo realidades / con sombra vana, / delante del Deseo / va la Esperanza. / Y sus mentiras, / como el fénix, renacen / de sus cenizas.
rima lxxviii: fingiendo realidadesFingiendo realidades / con sombra vana, / delante del Deseo / va la Esperanza. / Y sus mentiras / como el Fénix renacen / de sus cenizas.
rima lxxxi: es el alba una sombraEs el alba una sombra / de tu sonrisa, / y un rayo de tus ojos / la luz del día; / pero tu alma / es la noche de invierno / negra y helada.
rima lxxxiiiSolitario, triste y mudo / hállase aquel cementerio; / sus habitantes no lloran… / ¡Qué felices son los muertos!
rima lxxxiii: negros fantasmasNegros fantasmas, / nubes sombrías, / huyen ante el destello / de luz divina. / Esa luz santa, / niña de los ojos negros, / es la esperanza. / Al calor de sus rayos, / mi f
rima lxxxix: si copia tu frenteSi copia tu frente / del río cercano la pura corriente / y miras tu rostro del amor encendido, / soy yo, que me escondo / del agua en el fondo / y, loco de amores, a
rima lxxxv: a elisaPara que los leas con tus ojos grises, / para que los cantes con tu clara voz, / para que se llenen de emoción tu pecho / hice mis versos yo. / Para que encuentren
rima lxxxviLa gota de rocío que en el cáliz / duerme de la blanquísima azucena, / es el palacio de cristal en donde / vive el genio feliz de la pureza. / Él la da su misterio
rima lxxxvii: ¡quién fuera luna…¡Quién fuera luna, / quién fuera brisa, / quién fuera sol! / ………………………… / ¡Quién del crepúsculo / fuera la hora, / quién el instante / de tu oración! / ¡Quién fuera parte / d
rima vEspíritu sin nombre, / indefinible esencia, / yo vivo con la vida / sin formas de la idea. / Yo nado en el vacío, / del sol tiemblo en la hoguera, / palpito entre las s
rima v: espíritu sin nombreEspíritu sin nombre, / indefinible esencia, / yo vivo con la vida / sin formas de la idea. / Yo nado en el vacío, / del sol tiemblo en la hoguera, / palpito entre las s
rima viComo la brisa que la sangre orea / sobre el oscuro campo de batalla, / cargada de perfumes y armonías / en el silencio de la noche vaga, / Símbolo del dolor y la te
rima vi: como la brisa que la sangre oreaComo la brisa que la sangre orea / sobre el oscuro campo de batalla, / cargada de perfumes y armonías / en el silencio de la noche vaga; / símbolo del dolor y la te
rima viiDel salón en el ángulo oscuro, / de su dueña tal vez olvidada, / silenciosa y cubierta de polvo / veíase el arpa. / ¡Cuánta nota dormía en sus cuerdas / como el pájar
rima vii: del salón en el ángulo oscuroDel salón en el ángulo oscuro, / de su dueño tal vez olvidada, / silenciosa y cubierta de polvo / veíase el arpa. / ¡Cuánta nota dormía en sus cuerdas, / como el pája
rima viiiCuando miro el azul horizonte / perderse a lo lejos, / al través de una gasa de polvo / dorado e inquieto, / me parece posible arrancarme / del mísero suelo / y flotar
rima viii: cuando miro el azul horizonteCuando miro el azul horizonte / perderse a lo lejos, / al través de una gasa de polvo / dorado e inquieto, / me parece posible arrancarme / del mísero suelo / y flotar
rima xLos invisibles átomos del aire / en derredor palpitan y se inflaman, / el cielo se deshace en rayos de oro, / la tierra se estremece alborozada. / Oigo flotando en
rima x: los invisibles átomos del aireLos invisibles átomos del aire / en derredor palpitan y se inflaman; / el cielo se deshace en rayos de oro; / la tierra se estremece alborozada; / oigo flotando en
rima xc: es un sueño la vidaEs un sueño la vida, / pero un sueño febril que dura un punto; / Cuando de él se despierta, / se ve que todo es vanidad y humo… / ¡Ojalá fuera un sueño / muy largo y
rima xcvi: lejos y entre los árbolesLejos y entre los árboles / de la intrincada selva, / ¿no ves algo que brilla / y llora? Es una estrella. / Ya se la ve más próxima, / como a través de un tul / de una
rima xi?Yo soy ardiente, yo soy morena, / yo soy el símbolo de la pasión, / de ansia de goces mi alma está llena. / ¿A mí me buscas? / ?No es a ti, no. / ?Mi frente es pálid
rima xi: yo soy ardiente, yo soy morena-Yo soy ardiente, yo soy morena, / yo soy el símbolo de la pasión; / de ansia de goces mi alma está llena; / ¿a mí me buscas? -No es a ti, no. / -Mi frente es pálid
rima xiiPorque son, niña, tus ojos / verdes como el mar, te quejas; / verdes los tienen las náyades, / verdes los tuvo Minerva, / y verdes son las pupilas / de las hourís del
rima xii: porque son, niña, tus ojosPorque son, niña, tus ojos / verdes como el mar te quejas: / verdes los tienen las náyades, / verdes los tuvo Minerva / y verdes son las pupilas / de las hurís del pr
rima xiiiTu pupila es azul y, cuando ríes, / su claridad süave me recuerda / el trémulo fulgor de la mañana / que en el mar se refleja. / Tu pupila es azul y, cuando ll
rima xivTe vi un punto y, flotando ante mis ojos, / la imagen de tus ojos se quedó, / como la mancha oscura orlada en fuego / que flota y ciega si se mira al sol. / Adondeq
rima xixCuando sobre el pecho inclinas / la melancólica frente, / una azucena tronchada / me pareces. / Porque al darte la pureza / de que es símbolo celeste, / como a ella te
rima xlSu mano entre mis manos, / sus ojos en mis ojos, / la amorosa cabeza / apoyada en mi hombro, / Dios sabe cuántas veces / con paso perezoso / hemos vagado juntos / bajo lo
rima xl: su mano entre mis manosSu mano entre mis manos, / sus ojos en mis ojos, / la amorosa cabeza / apoyada en mi hombro. / ¡Dios sabe cuántas veces, / con paso perezoso, / hemos vagado juntos, / baj
rima xliTú eras el huracán, y yo la alta / torre que desafía su poder. / ¡Tenías que estrellarte o que abatirme…! / ¡No pudo ser! / Tú eras el océano; y yo la enhiesta / roca
rima xli: tú eras el huracán y yo la altaTú eras el huracán y yo la alta / torre que desafía su poder: / ¡tenías que estrellarte o abatirme!… / ¡No pudo ser! / Tú eras el Océano y yo la enhiesta / roca que f
rima xliiCuando me lo contaron sentí el frío / de una hoja de acero en las entrañas; / me apoyé contra el muro, y un instante / la conciencia perdí de dónde estaba. / Cayó s
rima xliii: dejé la luz a un ladoDejé la luz a un lado, y en el borde / de la revuelta cama me senté, / mudo, sombrío, la pupila inmóvil / clavada en la pared. / ¿Qué tiempo estuve así? No sé; al d
rima xlivComo en un libro abierto / leo de tus pupilas en el fondo. / ¿A qué fingir el labio / risas que se desmienten con los ojos? / ¡Llora! No te avergüences / de conf
rima xliv: como en un libro abiertoComo en un libro abierto / leo de tus pupilas en el fondo; / ¿a qué fingir el labio / risas que se desmienten con los ojos? / ¡Llora! No te avergüences / de conf
rima xlixAlguna vez la encuentro por el mundo, / y pasa junto a mí; / y pasa sonriéndose, y yo digo: / ?¿Cómo puede reír? / Luego asoma a mi labio otra sonrisa, / máscara del
rima xlvEn la clave del arco ruinoso / cuyas piedras el tiempo enrojeció, / obra de cincel rudo campeaba / el gótico blasón. / Penacho de su yelmo de granito, / la yedra que
rima xlv: en la clave del arco mal seguroEn la clave del arco mal seguro, / cuyas piedras el tiempo enrojeció, / obra del cincel rudo, campeaba / el gótico blasón. / Penacho de su yelmo de granito, / la hied
rima xlviMe ha herido recatándose en las sombras, / sellando con un beso su traición. / Los brazos me echó al cuello y por la espalda / partióme a sangre fría el corazón. /
rima xlviiYo me he asomado a las profundas simas / de la tierra y del cielo, / y les he visto el fin o con los ojos / o con el pensamiento. / Mas ¡ay!, de un corazón llegué a
rima xlviiiComo se arranca el hierro de una herida / su amor de las entrañas me arranqué; / aunque sentí al hacerlo que la vida / ¡me arrancaba con él! / Del altar que le alcé
rima xvCendal flotante de leve bruma, / rizada cinta de blanca espuma, / rumor sonoro / de arpa de oro, / beso del aura, onda de luz: / eso eres tú. / Tú, sombra aérea, que cu
rima xv: cendal flotante de leve brumaCendal flotante de leve bruma, / rizada cinta de blanca espuma, / rumor sonoro / de arpa de oro, / beso del aura, onda de luz: / eso eres tú. Tú, sombra aérea, que cu
rima xviSi al mecer las azules campanillas / de tu balcón, / crees que suspirando pasa el viento / murmurador, / sabe que, oculto entre las verdes hojas, / suspiro yo. / Si al
rima xviiHoy la tierra y los cielos me sonríen, / hoy llega al fondo de mi alma el sol, / hoy la he visto… La he visto y me ha mirado… / ¡Hoy creo en Dios!
rima xviiiFatigada del baile, / encendido el color, breve el aliento, / apoyada en mi brazo, / del salón se detuvo en un extremo. / Entre la leve gasa / que levantaba el palpit
rima xviii: fatigada del baileFatigada del baile, / encendido el color, breve el aliento, / apoyada en mi brazo, / del salón se detuvo en un extremo. / Entre la leve gasa / que levanta el palpitan
rima xxSabe, si alguna vez tus labios rojos / quema invisible atmósfera abrasada, / que el alma que hablar puede con los ojos, / también puede besar con la mirada.
rima xxi: ¿qué es poesía?¿Qué es poesía?, dices mientras clavas / en mi pupila tu pupila azul. / ¿Que es poesía? ¿Y tú me lo preguntas? / Poesía… eres tú.
rima xxii¿Cómo vive esa rosa que has prendido / junto a tu corazón? / Nunca hasta ahora contemplé en el mundo / junto al volcán la flor.
rima xxii: ¿cómo vive esa rosa…?¿Cómo vive esa rosa que has prendido / junto a tu corazón? / Nunca hasta ahora contemplé en la tierra / sobre el volcán la flor.
rima xxiiiPor una mirada, un mundo; / por una sonrisa, un cielo; / por un beso… ¡Yo no sé / qué te diera por un beso!
rima xxivDos rojas lenguas de fuego / que a un mismo tronco enlazadas / se aproximan y, al besarse, / forman una sola llama. / Dos notas que del laúd / a un tiempo la mano arr
rima xxiv: dos rojas lenguas de fuegoDos rojas lenguas de fuego / que a un mismo tronco enlazadas / se aproximan y al besarse / forman una sola llama; / dos notas que del laúd / a un tiempo la mano arran
rima xxixSobre la falda tenía / el libro abierto; / en mi mejilla tocaban / sus rizos negros; / no veíamos letras / ninguno creo; / mas guardábamos ambos / hondo silencio. / ¿Cuánto
rima xxix: sobre la falda teníaSobre la falda tenía / El libro abierto; / En mi mejilla tocaban / Sus rizos negros; / No veíamos las letras / Ninguno, creo; / Mas guardábamos ambos / Hondo silencio. / ¿C
rima xxvCuando en la noche te envuelven / las alas de tul del sueño / y tus tendidas pestañas / semejan arcos de ébano, / por escuchar los latidos / de tu corazón inquieto / y
rima xxv: cuando en la noche te envuelvenCuando en la noche te envuelven / las alas de tul del sueño / y tus tendidas pestañas / semejan arcos de ébano, / por escuchar los latidos / de tu corazón inquieto / y
rima xxviVoy contra mi interés al confesarlo; / no obstante, amada mía, / pienso, cual tú, que una oda sólo es buena / de un billete del Banco al dorso escrita. / No faltará
rima xxviiDespierta, tiemblo al mirarte; / dormida, me atrevo a verte; / por eso, alma de mi alma, / yo velo mientras tú duermes. / Despierta, ríes, y al reír tus labios / inqu
rima xxvii: despierta, tiemblo al mirarteDespierta, tiemblo al mirarte; / dormida, me atrevo a verte; / por eso, alma de mi alma, / yo velo mientras tú duermes. / Despierta, ríes, y al reír, tus labios / inq
rima xxviiiCuando entre la sombra oscura, / perdida una voz murmura / turbando su triste calma, / si en el fondo de mi alma / la oigo dulce resonar, / dime: ¿es que el viento en
rima xxxAsomaba a sus ojos una lágrima / y a mi labio una frase de perdón; / habló el orgullo y se enjugó su llanto, / y la frase en mis labios expiró. / Yo voy por un cami
rima xxx: asomaba a sus ojos una lágrimaAsomaba a sus ojos una lágrima / y a mi labio una frase de perdón; / habló el orgullo y se enjugó su llanto / y la frase en mis labios expiró. / Yo voy por un camin
rima xxxiNuestra pasión fue un trágico sainete / en cuya absurda fábula / lo cómico y lo grave confundidos / risas y llanto arrancan. / Pero fue lo peor de aquella historia /
rima xxxiiPasaba arrolladora en su hermosura / y el paso le dejé; / ni aun a mirarla me volví y, no obstante, / algo a mi oído murmuró: ?Esa es. / ¿Quién reunió la tarde a la
rima xxxiiiEs cuestión de palabras y, no obstante, / ni tú ni yo jamás, / después de lo pasado, convendremos / en quién la culpa está. / ¡Lástima que el Amor un diccionario / no
rima xxxiii: es cuestión de palabras…Es cuestión de palabras, y, no obstante, / ni tú ni yo jamás, / después de lo pasado, convendremos / en quién la culpa está. / ¡Lástima que el amor un diccionario / n
rima xxxivCruza callada, y son sus movimientos / silenciosa armonía: / suenan sus pasos, y al sonar recuerdan / del himno alado la cadencia rítmica. / Los ojos entreabre, aqu
rima xxxix¿A qué me lo decís? Lo sé: es mudable, / es altanera y vana y caprichosa; / antes que el sentimiento de su alma, / brotará el agua de la estéril roca. / Sé que en s
rima xxxix: a qué me lo dices¿A qué me lo dices? Lo sé: es mudable, / es altanera y vana y caprichosa, / antes que el sentimiento de su alma / brotará el agua de la estéril roca. / Sé que en su
rima xxxv¡No me admiró tu olvido! Aunque de un día, / me admiró tu cariño mucho más; / porque lo que hay en mí que vale algo, / eso… ni lo pudiste sospechar.
rima xxxv: no me admiró tu olvido…¡No me admiró tu olvido! Aunque de un día / me admiró tu cariño mucho más, / porque lo que hay en mí que vale algo, / eso… ¡ni lo pudiste sospechar!
rima xxxviSi de nuestros agravios en un libro / se escribiese la historia, / y se borrase en nuestras almas cuanto / se borrase en sus hojas. / ¡Te quiero tanto aún! ¡Dejó en
rima xxxviiAntes que tú me moriré; escondido / en las entrañas ya / el hierro llevo con que abrió tu mano / la ancha herida mortal. / Antes que tú me moriré; y mi espíritu, / en
rima xxxviiiLos suspiros son aire y van al aire. / Las lágrimas son agua y van al mar. / Dime, mujer, cuando el amor se olvida, / ¿sabes tú adónde va?