günter grass
al final tres deseosVen, baila conmigo mientras aún aliente / y exista de suelas arriba. / Lo que de cambiar el paso he aprendido desde mi infancia / me sigue siendo conocido, como la palma de la mano, / pero a menudo, en la
amorEs esto: / Transacciones sin efectivo. / La manta siempre un poco corta. / El contacto flojo. / Buscar más allá del horizonte. / Rozar con cuatro zapatos las hojas muertas / y frotar mentalmente pies desnudos
amor en agostoCuando los dos juntos / entre las arañas y debajo de las arañas, / nos vamos, con muchos miembros, a la red, / que, hecha en casa, / me coge a ti y a mí, / somos / el uno / presa / del otro.
danza de los velosY cae otro / pues tu vestuario, inagotable: / el cajón de los saldos, en liquidación. / Y menos enredada en cada uno, / hay una historia: / continuará. / Y, velada siempre de nuevo, / entregas sorpresas, / a vece
danza en la nieveDespués de tantos cambios de tiempo, / duros se levantaban unos árboles ante un gris mojado, / ninguna otra cosa se le ocurría al invierno- / ¡nieva!, ¡nieva! / Sobre el este y el oeste cae nieve, / cubre,
estadio de nocheLentamente ascendió el balón en el cielo. / Entonces se vio que estaba lleno el graderío. / En la portería estaba el poeta solitario, / pero el árbitro pitó fuera de juego.
fuertes golpesPrimero tintinearon los vasos, / luego nosotros, a dos voces, / pero nada se hizo añicos.
sobre pies de barroLuego, casi lista / y habiendo conseguido una figura esbelta, / en mitad de la danza, se desplomó / una pareja, / cayó hecha añicos. / Bellamente, en el suelo, los miembros, / en desorden. / Grietas, a lo largo
tango mortaleOrden, como desde arriba: el cuerpo que huye el cuerpo, / estirado, está en fuga, / así es como esto nos arrebata. / Ningún abismo, pero una vastedad a la que, / como si hubiera espejos alrededor, / lanzamo
un milagroHace un momento todavía flojo y gastado, / después de tantos años de uso, / él está de pie / -¡qué milagro!, / está de pie-, / quiere ser objeto de tu asombro, del mío y del tuyo, / difamado y al mismo tiempo
varadosTras empinado ascenso, / hasta llegar más alto que las nubes / y más arriba aún, / Ícaro e Ícara se precipitan / más rápido de lo previsto, / pero aterrizan suavemente en las dunas, / donde -más empinado aún-