guillermo carnero
capricho de aranjuezRaso amarillo a cambio de mi vida. / Los bordados doseles, la nevada / palidez de las sedas. Amarillos / y azules y rosados terciopelos y tules, / y ocultos por las
cenicientaEsta dama ironiza / en las implicaciones de su beso. / Huella el patio de armas con el Príncipe Azul, / y al ingeniar fruición / lo escuchamos croar en su inquieto
dad limosna a belisario (1)Durante muchos años la casa se asentó en tierra firme / estrechándola bajo su peso, y creció con ella, / y la tierra cuarteada en estío por el desplome de sus / m
dad limosna a belisario (2)Hemos puesto en cuestión numerosas gramáticas, / leído hasta la saciedad la experiencia de otros / y en fotografías borrosas perseguido su imagen / inquiriendo un
el embarco para citereaHoy que la triste nave está al partir, / con su espectacular monotonía, / quiero quedarme en la ribera, ver / confluir los colores en un mar de ceniza, / y mientras
giovanni battisa piranesiAquí el espectador se ve forzado / a una actitud esencialmente equívoca / pues la calzada que allá abajo cruza / el valle, nebulosa, lejanísima, / arranca de sus pi
las ruinas de disneylandiaMuchachita taimada (tan sin malicia) entonces, / propensa sólo a nuestros juegos lúgubres / por entusiasmo de recién convrsa, / ¿quién te reprocharía tu sumisión,
museo de historia naturalEncerrados en un espacio distante / perfeccionan allí la estabilidad de no ser / más que inmovilidad de animales simbólicos / la escorzada pantera, el mono encade
paestumLos dioses nos observan desde la geometría / que es su imagen. / Sus templos no temen a la luz / sino que en ella erigen el fulgor / de su blancura: columnatas / pate
palabras de tersitesEsa carcasa ocre es Helena, la gracia de la nuca / aureolada de cabellos lúcidos. / Los que la amaron son inmortales ahí, en la tierra inverniza, / o bien envejec
puisque réalizme il y aVuelve la vista atrás y busca esa evidencia / con que un objeto atrae a la palabra propia / y el uno al otro se revelan; en el mutuo contacto / experiencia y pala
watteau en noguent-sur-marneEn el brillante centro de la sala se oye / las risas y el reloj. En cuatro círculos / giran las Estaciones, y las Gracias recatan / su desnudez en el coronamiento