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Libros de goya gutiérrez

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goya gutiérrez

bajo el manto de estrellas
Bajo el manto de estrellas / De Nevsehir, / Te transportó la nota dilatada / Del cantor de un alminar. / Y en esa noche que tú ya conocías / A oscuras y vestida de un silencio remoto / Te embarcaste, como en
benarés
Aunque penetres lentamente, / Al principio no sabes / Si estás en un infierno, / Pero el olor a polvo / De ruedas, pies desnudos, / Pezuñas y pedales / Es terroso y terreno. / Y el flujo inagotable, / De embarran
ciudad de los amantes
entre las diagonales de su cuerpo / mis pasos indecisos te buscaban, / huyendo de esos túneles inmensos / que engullen el metal / de los atardeceres, / y traspasan como agujeros negros / la ciudad y sus sueño
ciudad de los tranvías
los azules y verdes se entibiaban / hacia malvas y púrpuras, / como hogar encendido crepitaba la tarde, / y Ariadna / en sus ojos de niña, silenciosa / apresaba / el vuelo de las hojas y el ondear de un hilo:
ciudad hospitalaria
entre lisa pared y pálido jazmín / suben hacia este monte / palomas, tulipanes, bellas gardenias, / con sus manos de verde laurel / abrirán lechos blancos a la noche insomne, / vaciarán de dolor las cuencas
ciudad violentada
no hacen falta batallas, / huestes, generalifes, / metralletas y láser / marcas ultramodernas, / ni carros de combate, / ni buques de contienda / puede oprimir un techo, / la baldía ventana / que ha incitado al s
dar vida cantar su muerte
Tú sabes que no es fácil / que vuelvan a brotar esos gladiolos / Decir que en otro orden la luna el mar existen / Que grullas cenicientas transporten en su pico / la tormenta que sus sílabas puedan / relamp
de 'hacia lo abierto'
Tierra o existencia 1ª parte / De su revelación (Fragmento) / I / Ojalá sabiéndome vivir pudiera / Abrir mi corazón como granada / Reintegrar a la tierra al agua al aire al fuego / esa semilla que a ti y
de parada y destino imprevisible
Hay trenes como flechas traspasando mi ensueño / Oigo en la lejanía su aullido dilatado en el aire / en medio de la noche / Y todos sus vagones semejan componentes / de esa vieja manada de los antiguos lo
el cantar de los amantes
Espuma espuma / Tragarse el mar respirar agua azul / limpiar con su sal los pulmones enfermos / de ese alquitrán del tedio que atrapa a algunos / seres que se escriben y pactan con la muerte / y has de esta
en el regreso
XVII / Un día quisiera fondear mi nave / y acercarme a nado / como el ladrón que ha olvidado su oficio / Cuando los párpados apretados / retienen las imágenes de los ensueños / Cuando la noche abre sus oscuro
escribiendo lo que huye
El amante de rasgos afilados / y manos de marfil / tiene una cueva en el pecho / atravesada por hielos milenarios / El amante de la China del Norte / sostiene siglos en los hombros / a cambio de un oro viejo /
la flor del hibisco
IV. Ahora que la luz permite reencontrar / Los silencios que en el grito hibernaban, / Ahora que la lluvia crece irreversible / Bajo el resplandor del trigo y sus espigas / No quiero / Que el tiempo en que
presente
Me desboco / En las arterias de tu música, / En sus ojos de neón. / Abrazo claros de luna. / Hago equilibrios / En las aristas de la madrugada, / Destruyo los límites, / Altero el orden de los días y las noches
tiempo cero
Un pájaro metálico / Devora la distancia, / Pero sabes que estás lejos / Cuando miras las sonrisas / Blancas, sin ironía / De su noche. / Allí, donde la bruma / Desdibuja los perfiles, / Y la montaña se alza / Amam