gonzalo osses vilches
al ver pasar a la genteAl ver pasar a la gente, / ¿Nunca te has preguntado quiénes son? / ¿Por qué luchan, qué sienten, qué hacen? / ¿serán protagonistas de historias románticas, / serán
bastó tan sólo un síBastó tan sólo un sí / para vivir el ya y el después, / bastaron algunos suspiros / para crear un hoy. / Bastó tan sólo un sí en el momento justo / para que muriera e
conversaciones conmigo mismoMe gustaría decirle al viento que no te quiero, que te he olvidado; / me gustaría pedirle al tiempo que me perdone, por mi pasado. / Me gustaría cantarle al cie
cuánto te odio distancia¡Cuánto te odio distancia! / Vestida de puta disimulas tu ingenuidad, / con tu ligero de olvido alimentas el recuerdo / ¡cuánto te odio distancia! / La rabia que ll
cuenta regresivaLas luces se apagan… Valparaíso está oscuro. / Los fusiles apuntan hacia la presa de turno, que soy yo, / que tuve alma, que amé sin calmas. / Las sirenas se enci
de la inmortalidad del cangrejoA mi padre / Me encontré de repente, casi sin darme cuenta / por el viejo y nunca terminado camino de los recuerdos. / Recuerdos que alguna vez fueron pasos en mi
definiciónNo soy bueno ni malo ni bueno / Soy irresponsable, / como un niño que al salir / se mete el sol / en un bolsillo agujereado.
deseoNo vuelvas, / mejor no vuelvas. / Si lo haces, / me consumirá la pena, / arderé de rabia / y moriré de celos. / Porque yo sé / que si tú vuelves, / -si alguna vez regresas-
ecosObserva como se alejan… volando. / Mira como regresan… humillados. / Siente el dolor en sus rostros, / la palabra que corre por sus venas, / escucha su agonía etern
el hombre que mira al ponienteSobre las llanuras / del cielo atardeciendo / cabalgan figuras, / como manchas. / Un hombre / mira hacia el poniente. / A sus espaldas / la oscuridad avanza. / Pero la mira
epílogoNo me mires, con tus verdes ojos gastados, / no me llames, con tu boca suave y quebrada, / no me extiendas tus tibias manos amantes, / ni menos, camines en puntil
epitafioEl día que me mate, / los trenes llevarán minutos de retraso, / el tiempo justo para recoger mi cuerpo de las vías. / Y la ciudad se abrirá, desvencijada y pujant
huelo malHuelo a muerte en estos días, huelo a olvido, / a poema inacabado, a tristeza, a pecado. / Huelo a estorbo de recuerdos, a Navidad de niños huérfanos. / A polvo p
introducciónEl verde ha sido verde desde mucho antes que tú y yo fuésemos nosotros / y de mucho antes que ambos volviésemos a ser extraños. / Cuando vivíamos en rojo y soñá
inventarioEsta ciudad sin Dios, este amorío, / estos versos inspirados por el alcohol, / el día que llegué y tu te habías ido, / tus compactos y los libros, / que dejaste en
ironíaA ti te gustaba el hecho / que yo dijera ser poeta / Pensabas que así me tendrías / y yo -baboso- te escribiría / largos y encendidos versos. / Versos que exaltaran t
los rostros del olvidoAhora espero acorralar las pocas palabras que me agradan / para abrirlas por el medio y descubrir su fondo. / Dos de ellas se escondieron en mi viejo diccionari
noticiasHace una semana te fuiste de Chile hacia otro país, / muy al norte de aquí. / Yo no sé cuanto tiempo estarás alejado de mí, ni si regresarás, / pero para que al v
otoñoAfuera; en las calles hay olvido de vehementes tormentas. / Afuera; desde las ramas de un árbol sigue brillando el sol. / Afuera; sopla el viento revolviendo la
otoño perpetuoCada vez que es otoño / yo me quedo en el tiempo / y cada hoja que cae, / traerá tu recuerdo. / …y aquél viento frío, / que penetra mis huesos, / y esa fría llovizna, / q
poema para un día cercanoTú estarás lejos. / Yo dejaré la vida / como una pena olvidada / que se abandona para / proseguir el camino, / y emprenderé la muerte. / Detrás de mí, siguiéndome, / irán
post-scriptumEstoy muerto -ahora sí- / ya no soy, ya no siento / viviré entre tus instantes / seré sólo un pensamiento / uno oscuro, uno negro / tendré forma de recuerdo / Seré algo
propuestaTe propongo algo… / te propongo que imagines que llego a tu casa una mañana, / una mañana de invierno, una mañana con lluvia. / Imagíname de traje, con ese traje
qué me importa la muerte¡Qué me importa la muerte! / Ráfaga veloz que rasante te besa. / Canción de torrente con veneno en la sangre. / Trueno desierto con arenas que dan tu tiempo. / Vino
revelaciónSólo un gesto audaz / bastó para revelarme / el significado de todo cuanto allí existía. / Supe entonces, / que una flor bien podía ser todo el jardín. / Que la palab
si te dijeraSi te dijera, / Que ha llovido un niño, / Que una flor se ha hecho hombre, / Que los pájaros son una mancha azul, / Que las mañanas crecen de raíz a la sombra de lo
tres tiemposAhora, / atado al mástil de la indecencia, / ahogado entre mi semen y mi sangre… / Desespero. / Después, / contando posibilidades imposibles, / inventando odiosidades v
túSurgiste de su propia nada / a mi presente. / En un revuelo de otoños a medio caer. / De la flor misma de mi árbol preferido. / Del grito que nunca di. / Del sueño qu
tu castigoTu castigo será / saber que yo he sufrido / Tu castigo será / verme sufrir / Serás quién, / desde la otra orilla, / me extienda su mano / sobre el abismo / Para que yo la r
último deseoHa muerto el hombre que yo fui, te lo prometo, / incluso siento pena por él; / tan falso, tan cruel, tan bohemio, / tan absurdo en su vivir, tan grotesco. / Ha muer
vocesEscribe pobre engendro Nerudiano, / pero esta noche no escribas los versos más tristes, / escribe de una vez las rimas más alegres, / pero escríbelas tú ¡No se la