País Poema - Autores

giovanna pollarolo

a veces ocurre
te despiertas a medianoche / enciendes la luz y la luz no se enciende / caminas a oscuras, adivinando. / O te quedas pensando / tratando de olvidar que tienes sed. /
aparta de mí este cáliz
Caminando llego al río. Me gusta el olor. Las hierbas, los / matorrales raquíticos, ese verde medio seco que tal vez el / agua de este año hará retoñar. / Bendigo
bien difícil
Bien difícil es ser la musa de un poeta en estos tiempos / eres su mujer y él se aprovecha / de todas esas imágenes que lo asfixian / una casa una mujer unos hijo
de vuelta a casa
Luego que chupó vinagre, dijo TODO ESTÁ / CONSUMADO / Te llevaste la almohada / que te regalé el día de navidad / el televisor / un par de libros / tu ropa. / De ti me qu
delirios (cuatro)
Le cuenta que pintó el cuarto: / se ha transformado, dice sonriente, / antes, con el verde cancha de tenis de Vencedor / lucía asfixiante, opresivo, oscuro. / Ahora
delirios (uno)
Quiero celebrar contigo estos años / y no sé qué hacer para atraerte / he tendido mis redes / pero caminas cerca de mí como en un campo minado. / Igual que Ulises / t
después de los 30
Dicen / que después de los 30 las mujeres envejecen pronto / malhumoradas / sufren de males jamás pensados / no se resignan / y sufren comparándose con la rosa marchi
el llegó con la luna llena
La noche era clara / el mar calmado y azul. / Esa noche la luna se mostró entera / sin la sombra de ninguna nube; / eran las doce / y nuestros cuerpos proyectaban som
el principio
Esa navidad le regalé una almohada. / Una almohada no es más que eso: un regalo. / Pudo haber sido un libro / una corbata, un perfume, un reloj. Pero le regalé / un
el rosario de la aurora (y de la noche)
Para no pensar rezo un avemaría tras otra / cada Dios te salve deja un resquicio / y te apareces / una mañana cuando desperté y me mirabas / por la carretera Lima-T
el sueño del domingo (por la tarde)
El locutor atropella sus palabras / cada jugada anuncia el gol que no llega / Inca Kola la bebida de sabor nacional / ¿Arde su carro ? / Llévelo a Automotriz Rivard
en el avión
compré una botella de champagne / ¡Ilusa yo! / el viaje me hizo creer / que a mi vuelta / tú y yo, otra vez. / La botella está en la refrigeradora / helándose.
en la playa
Mi hermana y yo jugamos paleta. / Pelota azul, raqueta de madera / en la arena, a la hora del crepúsculo. / Queremos tener calor para el obligado baño de la tarde
las letras de tu nombre
Decir «las letras de tu nombre no me dejan ver / no me dejan verme’ / puede parecer una metáfora útil para empezar un poema / una frase que anuncie con dudosa bel
miércoles de ceniza
No quisiste humillar tu cabeza / ni mostrar tus lágrimas, / tampoco cambiar de vestido / cubrir tu cuerpo de cenizas / llevar un cilicio cuarenta días / en la cintura
peregrinación al santuario de la virgen de las peñas
Clavada ahí donde estás, entre las peñas del valle de Azapa / te miro otra vez. / He llegado de rodillas, sin zapatos / transitando el estrecho camino / y te ofrezc
presagio
Fue casual, sin querer / mi mano tropezó con la botella de vino. / Sonreí recordando el tiempo de los almuerzos familiares / cuando una copa derramada / al azar / sig
primera declaración de la esclava
Yo jadeo por ti. / Muero por tu mano en la mía / sueño con tu abrazo / mi ilusión es que un día me digas / ven, quiero besarte / te adoro, eres hermosa. / Yo podría si
primera plegaria
Se derraman más lágrimas por las plegarias atendidas / que por las no atendidas. / Santa Teresa / Si fuiste Tú el artífice / si ante Ti juramos / que seríamos el uno
primera y única declaración del señor
Yo sólo quiero que seas feliz, / no te amo / soy tu amigo y aprecio tu amor / mi cariño es infinito / pero no puedo darte lo que quieres / no me enciendes / tu piel no
segunda declaración, de rodillas
No quiero santificar Tu nombre / pero lo santifico y musito: / Estira Tu mano y llévame contigo / a Tu reino / aunque no sea Tu voluntad. / Eres mi señor / y debes cuid
segunda plegaria
Cada noche me siento en la butaca de siempre / y amparada por la oscuridad de la sala / olvido durante dos horas el agobio y mi pena. / De vuelta a la casa vacía /
subida al cerro (peregrinaje a la cruz)
La cruz está en la punta del cerro. / Allí se salvaron, cuentan los viejos, / los pescadores y sus familias / cuando el mar se salió una noche / que el auto esté si
todas se llaman maría
Todas se llaman María / y es inútil distinguirlas / buscar para cada una el rostro diferente / saber cuál del ellas fue la enamorada / la que supo romper el frasco
ultimo peregrinaje
Si la luna no puede conceder mi deseo / si el conjuro es un engaño / iré al cerro, dije. / Compré velas y flores de papel / y prometí subir todos los lunes que qued
vila-vila
A veces se asola, dijo la mujer. / ¿Asola? pregunto. / Desaparece, se corrige sonriendo. / Acá decimos asola / cuando las lanchas regresan vacías del mar. / ¡Ah! Se a
yo quería ser mariposa
los ensayos a las cinco, después de clase / un ballet con música de Strauss / que cerrará con broche de oro las fiestas del colegio / argumento y coreografía son