PAIS POEMA

Libros de giorgos seferis

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giorgos seferis

anhelo
Sin color, sin cuerpo / este cariño que vaga / disperso, apiñado, / una y otra vez disperso, / palpita sin embargo / en el bocado de la manzana, / en la incisión del higo, / en una cereza grana, / en el grano de
balance
He viajado, me he cansado y escrito poco / pero pensé mucho en el regreso, cuarenta años. / El hombre en todas las edades es un niño: / la ternura y la brutalidad de la cuna; / a lo demás le pone límite l
caligrama
Las pirámides / son los senos de la arena / donde mama el cielo / y esta palmera / es el falo del sol / hincado en la soledad absoluta
desasosiego
Por apagar su sed pugnaban tus labios / en busca del fresco prado regado del Eurotas / y tú a galope en pos de tu lebrel, no te alcanzaron / y de las puntas de tus senos destilaba el sudor.
dieciséis hai-ku
Este instante… / Marco Aurelio / Vierte en el lago / sólo una gota de vino / y el sol se extinguirá. / * * * / Ni un solo trébol / de cuatro hojas en el campo, / ¿quién falla de los tres? / * * * / Sillas vacías, / las
en las grutas del mar
En las grutas del mar / hay una sed, hay un amor, / hay un embeleso, / sustancias sólidas todo como las conchas / que puedes tenerlas en tu mano. / En las grutas del mar / te miraba a los ojos días enteros: / y
epigrama
Un borrón en el verde secante / un verso apagado sin final, / una pala de ventilador estival / que ha cortado el denso calor; / el ceñidor que se quedó en mis manos / cuando el deseo cruzó a la otra orilla /
epitafio
Los tizones en la niebla / eran rosas enraizadas en tu corazón, / la ceniza velaba tu rostro / cada mañana. / Desbrozando sombras de cipreses / te marchaste el otro verano.
estrofa
Instante, venido de una mano / que tanto había amado, / me diste precioso alcance al oscurecer, / como una paloma negra. / Clareaba ante mí el camino, / vaho sutil de un sueño / en el ocaso de una sagrada cen
flores de la roca
Flores de la roca frente al verde mar, / vetas que me evocan otros amores, / bruñidas por la lentitud de la llovizna, / flores de la roca, semblantes / que llegaron cuando nadie hablaba y que me hablaron /
la hoja del álamo
Temblaba tanto que se la llevó el viento / temblaba tanto cómo no se la iba a llevar el viento / allá lejos / un mar / allá lejos / una isla al sol / y las manos aferradas a los remos / muriendo a la vista del
rima
Labios, guardianes de mi amor que iba extinguiéndose / manos, lazos de mi juventud que iba escapándose / tez de un rostro perdido en algún punto de la naturaleza / árboles… pájaros… caza… / Cuerpo, uva ne