País Poema - Autores

gerardo diego

a c. a. debussy
Sonidos y perfumes, Claudio Aquiles, / giran al aire de la noche hermosa. / Tú sabes dónde yerra un son de rosa, / una fragancia rara de añafiles / con sordina, de
a caballo en el quinto del mundo…
(Imagen) / A caballo en el quinto del mundo / un jugador jugaba al sí y al no / Las lluvias de colores / Emigraban al país de flores / Bandadas de flores / Flores de sí
a manuel machado
Porque se llama Manuel / y Machado se apellida, / en su verso Muerte y Vida / juegan partida y nivel. / ¿Quién vence? Tablas. Y él, / banderillero de Apolo, / supo, can
a mis amigos de santander que festejaron…
A mis amigos de Santander que festejaron / mi nombramiento profesional. / Debiera hora deciros: —«Amigos, / muchas gracias», y sentarme, pero sin ripios. / Per
abanico
El vals llora en mi ojal / Silencio / En mi hombro se ha posado el sueño / y es del mismo temblor que sus cabellos
adentro, más adentro
Adentro, más adentro, / hasta encontrar en mí todas las cosas. / Afuera, más afuera, / hasta llegar a ti en todas las cosas. / secreto panteísmo. / Mi oración es así.
adiós a pedro salinas
El cielo se serena / Salinas cuando suena / Cantan los verbos en vacaciones / jaculatorias y conjugaciones / Yo seré tú serás él será / La imagen de ayer mañana volve
agua verde, verde, verde…
Agua verde, verde, verde, / agua encantada del Júcar, / verde del pinar serrano / que casi te vio en la cuna / —bosques de san sebastianes / en la serranía oscur
ahogo
Déjame hacer un árbol con tus trenzas. / Mañana me hallarán ahorcado / en el nudo celeste de tus venas. / Se va a casar la novia / del marinerito. / Haré una gran paj
amor
Góngora 1927 / Era el mes que aplicaba sus teorías / cada vez que un amor nacía en torno / cediendo dócil peso y calorías / cuando por caridad ya para adorno / en ben
ángelus
A Antonio Machado / Sentado en el columpio / el ángelus dormita / Enmudecen los astros y los frutos / Y los hombres heridos / pasean sus surtidores / como delfines líri
ante las torres de compostela
También la piedra, si hay estrellas, vuela. / Sobre la noche biselada y fría / creced, mellizos lirios de osadía; / creced, pujad, torres de Compostela. / Campo de
arrastrar largamente la cola del desmayo…
Arrastrar largamente la cola del desmayo / sin miedo a una posible rebelión de fragancia / Dejarse florecer durante el mes de mayo / de alelíes las manos los ojos
autorretrato
Todo lo que llevo dentro / está ahí fuera. / Se ha hecho -fiel a sí mismo- / mi evidencia. / Mis pensamientos son montes, / mares, selvas, / bloques de sal cegadora, / fl
ayer soñaba
Ayer soñaba. / Tú eras un árbol manso / – isla morada, abanico de brisa – / entre la siesta densa. / Y yo me adormecía. / Después yo era un arroyo / Y arqueaba mi lomo
azucenas en camisa
A Fernando Villalón / Venid a oír de rosas y azucenas / la alborotada esbelta risa / Venid a ver las rosas sin cadenas / las azucenas en camisa / Venid las amazonas d
bandeja
Nada más / Dejar la cabeza / sobre la mesilla / Y dormir con el sueño de Holofernes
brindis
A mis amigos de Santander que festejaron / mi nombramiento profesional. / Debiera hora deciros: «Amigos, / muchas gracias», y sentarme, pero sin ripios. / Permitidm
calatañazor
Azor, Calatañazor, / juguete. / Tu puerta, ojiva menor, / es tan estrecha, / que no entra un moro, jinete, / y a pie no cabe una flecha. / Descabalga, Almanzor. / Huye pr
canción
(Hasta siempre) / De la sombra de otoño se fabrican palabras, / de las palabras nubes, nubes, / de las nubes mejillas, / de tus mejillas nace el sol los días pares,
canción al niño jesús
Si la palmera pudiera / volverse tan niña, niña, / como cuando era una niña / con cintura de pulsera. / Para que el Niño la viera… / Si la palmera tuviera / las patas d
caracol silencioso
Caracol silencioso / en búsqueda del fuego / de la red de obsidiana / donde caen recuerdos / del minúsculo espejo / garabato del tiempo / tensa cuerda de luna / en arpegi
columpio
A caballo en el quicio del mundo / un soñador jugaba al sí y al no / Las lluvias de colores / emigraban al país de los amores / Bandadas de flores / Flores de sí / Flor
continuidad
Las campanas en flor no se han hecho para los senos de oficina / ni el tallo esbelto de los lápices remata en cáliz de condescendencia / La presencia de la muer
cuadro
A Maurice Raynal / El mantel jirón del cielo / es mi estandarte / y el licor del poniente / da su reflejo al arte / Yo prefiero el mar cerrado / y al sol le pongo sordi
decir de la rioja
No sabe la que es vida quien en ti no reposa, / Rioja, de tan abierta, secreta y misteriosa, / sabor de los sentidos confirmando a la rosa, / estribo de los Ángel
el ciprés de silos
A Ángel del Río / Enhiesto surtidor de sombra y sueño / que acongojas el cielo con tu lanza. / Chorro que a las estrellas casi alcanza / devanado a sí mismo en loco
el mantel jirón del cielo
El mantel jirón del cielo / es mi estandarte / y el licor del poniente / da su reflejo al arte / Yo prefiero el mar cerrado / y al sol le pongo sordina / Mi poesía y la
el sueño
Apoya en mí la cabeza, / si tienes sueño. / apoya en mí la cabeza, / aquí, en mi pecho. / Descansa, duérmete, sueña, / no tengas miedo del mundo, / que yo te velo. / Leva
ella
¿No la conocéis? Entonces / imaginadla, soñadla. / ¿Quién será capaz de hacer / el retrato de la amada? / Yo sólo podría hablaros / vagamente de su lánguida / figura, d
en mitad de un verso
Murió en mitad de un verso, / cantándolo, floreciéndole, / y quedó el verso abierto, disponible / para la eternidad, / mecido por la brisa, / la brisa que jamás concl
enhiesto surtidor de sombra y sueño…
Enhiesto surtidor de sombra y sueño / que acongojas el cielo con tu lanza. / Chorro que a las estrellas casi alcanza / devanado a sí mismo en loco empeño. / Mástil
era el mes que aplicaba sus teorías…
Góngora 1927 / Era el mes que aplicaba sus teorías / cada vez que un amor nacía en torno / cediendo dócil peso y calorías / cuando por caridad ya para adorno / en ben
era en numancia, al tiempo que declina…
Era en Numancia, al tiempo que declina / la tarde del agosto augusto y lento, / Numancia del silencio y de la ruina, / alma de libertad, trono del viento. / La luz
esperanza
¿Quién dijo que se agotan la curva el oro el deseo / el legítimo sonido de la luna sobre el mármol / y el perfecto plisado de los élitros / del cine cuando ejerce
estabais las tres hermanas…
(El romancero de la novia) / Estabais las tres hermanas, / las tres de todos los cuentos, / las tres en el mirador / tejiendo encajes y sueños. / Y yo pasé por la cal
estabas en el agua…
Estabas en el agua / Estabas que yo te vi / Todas las ciudades / lloraban por ti / Las ciudades desnudas / balando como bestias en manada / A tu paso / las palabras eran
están todas…
(Manual de espumas) / Están todas / También las que se encienden en las noches de moda / Nace del cielo tanto humo / que ha oxidado mis ojos / Son sensibles al tacto
fábula de equis y zeta
Amor / Góngora 1927 / Era el mes que aplicaba sus teorías / cada vez que un amor nacía en torno / cediendo dócil peso y calorías / cuándo por caridad ya para adorno / e
gesto
A la brisa, a la abeja, a la hermosa / el rosal puede dedicar la rosa. / Al poeta, al grumete, a la doncella / la noche puede dedicar la estrella. / Si eres tú mism
giralda
Giralda en prisma puro de Sevilla, / nivelada del plomo y de la estrella, / molde en engaste azul, torre sin mella, / palma de arquitectura sin semilla. / Si su esp
giralda en prisma puro de sevilla…
Giralda en prisma puro de Sevilla, / nivelada del plomo y de la estrella, / molde en engaste azul, torre sin mella, / palma de arquitectura sin semilla. / Si su esp
glosa
Déjame vivir verdades: / la verdad de tus miradas, / la de tus apasionadas / promesas de eternidades, / y entre tus sinceridades, / la doble verdad querida / con que ll
guitarra
Habrá un silencio verde / todo hecho de guitarras destrenzadas / La guitarra es un pozo / con viento en vez de agua.
insinuación
Oh, ven, ven, ¿a qué esperas? / Los árboles te llaman / agitando sus miembros infinitos. / La tierra abre sedienta / la boca, y modifica / la incómoda postura de sus
insomnio
Tú y tu desnudo sueño. No lo sabes. / Duermes. No. No lo sabes. Yo en desvelo, / y tú, inocente, duermes bajo el cielo. / Tú por tu sueño, y por el mar las naves.
la despedida
Aquel día -estoy seguro- / me amaste con toda el alma. / Yo no sé por qué sería. / Tal vez porque me marchaba… / -Me vas a olvidar -dijiste- . / Ay, tu ausencia será
la sombra del nogal
Homenaje a Vicente Aleixandre. / La sombra del nogal es peligrosa / Tupido en el octubre como bóveda / como cúpula inmóvil / nos cobija e invita / a su caricia fresca
la sombra del nogal es peligrosa…
La sombra del nogal es peligrosa / Tupido en el octubre como bóveda / como cúpula inmóvil / nos cobija e invita / a su caricia fresca / y van cayendo frutos uno a uno
las tres hermanas
Estabais las tres hermanas, / las tres de todos los cuentos, / las tres en el mirador / tejiendo encajes y sueños. / Y yo pasé por la calle / y miré… Mis pasos secos /
letrilla de la virgen maría esperando la navidad
Cuando venga, ay, yo no sé / con qué le envolveré yo, / con qué. / Ay, dímelo tú, la luna, / cuando en tus brazos de hechizo / tomas al roble macizo / y le acunas en tu
los días niños cantan en mi ventana…
Los días niños cantan en mi ventana / Las casas son todas de papel / y van y viven las golondrinas / doblando y desdoblando esquinas / Violadores de rosas / Gozadores
madrigal
A Juan Ramón Jiménez / Estabas en el agua / Estabas que yo te vi / Todas las ciudades / lloraban por ti / Las ciudades desnudas / balando como bestias en manada / A tu pa
me estás enseñando a amar
Me estás enseñando a amar. / Yo no sabía. / Amar es no pedir, es dar, / noche tras día. / La Noche ama al Día, el claro / ama a la Oscura. / Qué amor tan perfecto y tan
mujer de ausencia
Mujer de ausencia, / escultura de música en el tiempo. / Cuando modelo el busto / faltan los pies y el rostro se deshizo. / Ni el retrato me fija con su química / el
no está el aire propicio para estampar mejillas
No está el aire propicio para estampar mejillas. / Se borraron la flechas que indicaban la ruta / más copiosa de pájaros para los que agonizan. / Se arrastran por
no verte
Un día y otro día y otro día. / No verte. / Poderte ver, saber que andas tan cerca, / que es probable el milagro de la suerte. / No verte. / Y el corazón y el cálculo
nocturno
A Manuel Machado. / Están todas / También las que se encienden en las noches de moda / Nace del cielo tanto humo / que ha oxidado mis ojos / Son sensibles al tacto la
nocturno xi
Sentadas sobre un pozo alabastrino / una mujer desnuda -amor profano- / y una blanca doncella -amor divino-. / ¿No recordáis el cuadro de Tiziano? / También en el n
nocturno xii
A Santiago de la Escalera / La noche resbala / con mansa dulzura. / Como una azucena / de nevada túnica, / inocente y lírica, / florece la luna. / las estrellas cantan / su
nocturno xiv
A Enrique Menéndez / Ha cruzado divina y desnuda. / Es la Forma, es la Forma, es la Forma. / El artista, sujeto en la Norma, / la llama en su ayuda. / Cuando pasa son
nubes
A Melchor Fernández Almagro. / Yo pastor de bulevares / desataba los bancos / y sentado en la orilla corriente del paseo / dejaba divagar mis corderos escolares / Tod
otoño
Mujer densa de horas / y amarilla de frutos / como el sol del ayer / El reloj de los vientos te vio florecer / cuando en su jaula antigua / se arrancaba las plumas el
otra casa aventada
También aquí me han aventado la casa. / ¿No me dejaréis una siquiera / de aquellas pocas de mis nacimientos / para que alguien pueda, al fin, vivirme, / renacerme, /
palabras proféticas
Homenaje a San Juan de la Cruz / Arrastrar largamente la cola del desmayo / sin miedo a una posible rebelión de fragancia / Dejarse florecer durante el mes de may
penúltima estación
He aquí helados, cristalinos, / sobre el virginal regazo, / muertos ya para el abrazo, / aquellos miembros divinos. / Huyeron los asesinos. / Qué soledad sin colores.
por qué cuando te hablo
¿Por qué cuando te hablo / cierro los ojos? / Yo pienso en aquel día / y en que tú me los cierres / – esperanza infinita -, / a ver si mis palabras / – costumbre larga
posesión
Fue una tarde de enero. Mi entereza / de cántabro se defendía, encastillaba. / Mis amigos pensaban persuadirme, / no conocían aún la irrebatible / casta de mi carác
primavera
A Melchor Fernández Almagro. / Los días niños cantan en mi ventana / Las casas son todas de papel / y van y viven las golondrinas / doblando y desdoblando esquinas /
quién ha entrado en el portal
¿Quién ha entrado en el portal, / en el portal de Belén? / ¿Quién ha entrado por la puerta? / ¿quién ha entrado, quién?. / La noche, el frío, la escarcha / y la espad
quisiera ser convexo
Quisiera ser convexo / para tu mano cóncava. / Y como un tronco hueco / para acogerte en mi regazo / y darte sombra y sueño. / Suave y horizontal e interminable / para
reflejos
A Pedro Garfias / En este río lácteo / los navíos no sueñan sobre el álveo / Como un guante famélico / el día se me escapa de los dedos / Me voy quedando exhausto / per
revelación
A Blas Taracena / Era en Numancia, al tiempo que declina / la tarde del agosto augusto y lento, / Numancia del silencio y de la ruina, / alma de libertad, trono del
río duero, río duero
Río Duero, río Duero, / nadie a acompañarte baja, / nadie se detiene a oír / tu eterna estrofa de agua. / Indiferente o cobarde / la ciudad vuelve la espalda. / No quie
romance del duero
Río Duero, río Duero, / nadie a acompañarte baja; / nadie se detiene a oír / tu eterna estrofa de agua. / Indiferente o cobarde, / la ciudad vuelve la espalda. / No qui
romance del júcar
Agua verde, verde, verde, / agua encantada del Júcar, / verde del pinar serrano / que casi te vio en la cuna / -bosques de san sebastianes / en la serranía oscura, / qu
rosa mística
Era ella. / Y nadie lo sabía. / Pero cuando pasaba / los árboles se arrodillaban. / Anidaba en sus ojos / el Ave María / y en su cabellera / se trenzaban las letanías, / Er
sentado en el columpio…
Sentado en el columpio / el ángelus dormita / Enmudecen los astros y los frutos / Y los hombres heridos / pasean sus surtidores / como delfines líricos / Otros más agob
siempre abiertos tus ojos
Siempre abiertos tus ojos / (muchas veces se dijo) como un faro. / Pero la luz que exhalan / no derrama su chorro en los naufragios. / Enjuto, aunque desnudo, / voy d
silencio
La voz, la blanca voz que me llamaba / ya apenas entre sueños la adivino. / Suena su son angélico / cada día más tímido. / Bajo el agua del lago va enterrándose, / va
sucesiva
Déjame acariciarte lentamente, / déjame lentamente comprobarte, / ver que eres de verdad, un continuarte / de ti misma a ti misma extensamente. / Onda tras onda irr
sueños
Anoche soñé contigo. / Ya no me acuerdo qué era. / Pero tú aún eras mía, / eras mi novia. ¡Qué bella / mentira! Las blancas alas / del sueño nos traen, nos llevan / por
también la piedra, si hay estrellas, vuela…
También la piedra, si hay estrellas, vuela. / Sobre la noche biselada y fría / creced, mellizos lirios de osadía; / creced, pujad, torres de Compostela. / Campo de
te diré el secreto de la vida
El secreto de la vida es intercalar / entre palmera y palmera un hijo pródigo / y a la derecha del viento y a la izquierda del loco / conseguir que se filtre una
tentación
No. De noche no. De noche / no, porque me miran ellas. / Sería un mudo reproche / el rubor de las estrellas. / Tan inocentes, tan puras, / con sus ojos ignorantes, / la
torerillo de triana
Torerillo en Triana / frente a Sevilla. / Cántale a la Sultana / tu seguidilla. / Sultana de mis penas / y mi esperanza. / Plaza de las arenas / de la Maestranza. / Arenas
torerillo en triana
Torerillo en Triana, / frente a Sevilla. / Cántale a la sultana / tu seguidilla. / Sultana de mis penas / y mi esperanza. / Plaza de las Arenas / de la Maestranza. / Arenas
tú me miras, amor, al fin me miras
Tú me miras, amor, al fin me miras / de frente, tú me miras y te entregas / y de tus ojos líricos trasiegas / tu inocencia a los míos. No retiras / tu onda y onda d
tú y tu desnudo sueño. no lo sabes…
Tú y tu desnudo sueño. No lo sabes. / Duermes. No. No lo sabes. Yo en desvelo, / y tú, inocente, duermes bajo el cielo. / Tú por tu sueño, y por el mar las naves.
tuya
Ya sólo existe una palabra: tuya. / Ángeles por el mar la están salvando / cuando ya se iba a hundir, la están alzando, / calentando sus alas. ¡Aleluya! / Las criat
una a una desmonté las piezas de tu alma
Una a una desmonté las piezas de tu alma. / Vi cómo era por dentro: / sus suaves coyunturas, / la resistencia esbelta de sus trazos. / Te aprendí palmo a palmo. / Per
valle vallejo
Albert Samain diría Vallejo dice / Gerardo Diego enmudecido dirá mañana / y por una sola vez Piedra de estupor / y madera dulce de establo querido amigo / hermano e
venid a oír de rosas y azucenas
Venid a oír de rosas y azucenas / la alborotada esbelta risa / Venid a ver las rosas sin cadenas / las azucenas en camisa / Venid las amazonas del instinto / los caba
versos, versos, más versos…
(Evasión) / Versos, versos, más versos, / versos / para los hombres buenos, sublimes de ideales / y para los perversos; / versos / para los filisteos, torpes e irremisi
villancico del rifador
¿Cuánto me dan por la estrella y la luna? / ¿Cuánto me dan por el Niño y la cuna? / Este es un Niño sin padre ni abuelo, / este es un Niño nevado del cielo. / ¿Cuán
yo pastor de bulevares…
Yo pastor de bulevares / desataba los bancos / y sentado en la orilla corriente del paseo / dejaba divagar mis corderos escolares / Todo había cesado / Mi cuademo / úni