gabriele d'annunzio
carnaval viejo locoCarnaval viejo loco / vendió su colchón / para compran pan y vino / espaguetis y salchichón. / Como un glotón comió / una montón de roscas fritas / le creció tanto la p
el inefable gozo…Celebra el grande, el inefable goce / de vivir, de ser joven, de ser fuerte, / de hincar los dientes ávidos y blancos / en los más dulces frutos terrenales. / De p
la lluvia en el pinarCalla. En las lindes / del bosque no oigo / palabras que dices, / humanas; pero oigo / palabras más nuevas / que pronuncian gotas y hojas / lejanas. / Escucha. Llueve / de
las manos¡Oh manos de mujeres encontradas / una vez en el sueño y en la vida: / manos, por la pasión enloquecida / opresas una vez, o desfloradas / con la boca, en el sueño,
mujeresHan existido mujeres serenas de ojos claros, / infinitas y silenciosas como esa llanura / que atraviesa un río de agua pura. / Han existido mujeres con visos de o
pánfilaYa que el amor que brinda nuestra esfera / no consigue aplacar en el artista / ese orgullo viril que no tolera / ni el rastro de una sombra pasajera, / que pueda os
un sueñoEstaba muerta, sin calor La herida / era visible apenas en el flanco: / ¡estrecha fuga, para tanta vida¡ / El lienzo funeral no era más blanco / que el cadáver. Jam
vas spiritualeLa diestra espiritual sobre un salterio, / solemne y taciturna, / una mujer vigila en el misterio / de la hora nocturna. / Un gran bosque de símbolos circunda, / a es
¡quédate!¡Quédate! Descansa / Junto a mí. / No te vayas. / Yo te cuidaré siempre. / Te arrepentirás de todo / Excepto de venir a mí, / libremente, con orgullo. / Te amo. No tengo