gabriel celaya
a andrés basterraAndrés, aunque te quitas la boina cuando paso / y me llamas «señor», distanciándote un poco. / reprobándome veo que no lleve corbata, / que trate falsamente de se
a blas de oteroAmigo Blas de Otero: Porque sé que tú existes, / y porque el mundo existe, y yo también existo, / porque tú y yo y el mundo nos estamos muriendo, / gastando nuest
a pablo nerudaTe escribo desde un puerto. / La mar salvaje llora. / Salvaje, y triste, y solo, te escribo abandonado. / Las olas funerales redoblan el vacío. / Los megáfonos llam
a veces me figuro que estoy enamoradoA veces me figuro que estoy enamorado, / y es dulce, y es extraño, / aunque, visto por fuera, es estúpido, absurdo. / Las canciones de moda me parecen bonitas, / y
amorVivir es fácil y, a veces, casi alegre. / Esta tarde -mar, pinares, azul-, / suspendido entre los brazos ligerísimos del aire / y entre los tuyos, dulce, dulce mí
amor de hombreMi estricta voluntad, mi punta seca / que está domando en ella / oceánicas pasiones y rumores antiguos. El cauterio que aplico / a esa llaga amorosa que, sin form
amparo-eszbáIndecisa y cambiante, ¿eres amor o muerte? / ¡Ay, ven, Amparo-Ezbá, que te estoy esperando! / Es la palpitación de origen quien podría / acogerte, y besarte, y of
apasionadamente¡Y tanto, y tanto te amo / que mis palabras mueren / en un rumor de besos sin descanso! / ¡Y tanto todavía que mis manos / no te hallan al tocarte! / ¡Tanto y tan sin
biografíaNo cojas la cuchara con la mano izquierda. / No pongas los codos en la mesa. / Dobla bien la servilleta. / Eso, para empezar. / Extraiga la raíz cuadrada de tres mi
cerca y lejosMás allá del pecado, / indecible, te adoro, / y al buscar mis palabras / sólo encuentro unos besos. / En el pecho, en la nuca, / te quiero. / En el cáliz secreto, / te qu
consejo mortalLevanta tu edificio. Planta un árbol. / Combate si eres joven. Y haz el amor, ¡ah, siempre! / Mas no olvides al fin construir con tus triunfos / lo que más necesi
cuéntame cómo vives(CÓMO VAS MURIENDO) / Cuéntame cómo vives; / dime sencillamente cómo pasan tus días, / tus lentísimos odios, tus pólvoras alegres / y las confusas olas que te lleva
cuéntame cómo vives (cómo vas muriendo)Cuéntame cómo vives; / dime sencillamente cómo pasan tus días, / tus lentísimos odios, tus pólvoras alegres / y las confusas olas que te llevan perdido / en la camb
de nocheY la noche se eleva como música en ciernes, / y las estrellas brillan temblando de extinguirse, / y el frío, el claro frío, / el gran frío del mundo, / la poca real
dedicatoria finalPero tú existes ahí. A mi lado. ¡Tan cerca! / Muerdes una manzana. Y la manzana existe. / Te enfadas. Te ríes. Estás existiendo. / Y abres tanto los ojos que mata
descansoCon ternura, con paz, con inocencia, / con una blanda tristeza o el cansancio / que viene a ser un perro fiel que acariciamos, / estoy sentado en mi sillón y soy
desde lo informeUn dulce llanto espeso, / una delicia informe, / materia que me envuelve y sofoca magnolias, / suave silencio oscuro, / aliento largo y blando. / Las caricias se espe
deseadaDeseada, ¡tan suave!, / confín donde resbalo. / ¡Oh siempre un poco ausente, / suspendida en la nada! / ¿Son tus ojos dulces? / No, que está turbado / tu mirar brillant
despedidaQuizás, cuando me muera, / dirán: Era un poeta. / Y el mundo, siempre bello, brillará sin conciencia. / Quizás tú no recuerdes / quién fui, mas en ti suenen / los anó
églogaRubio, fuerte, manso, / triste sin melancolía / como el mediodía, / lento como la tierra, / toscas las manos que parten / el pan y abarcan el seno / maternal de Ceres, /
el toque delicadoSi toco en mi dolor, todo lo siento / mío, mío, perdido vagamente. / Si toco en el dolor mas de repente / me vuelvo a las estrellas y a lo bello, / yo siento el cor
en ti terminoEste objeto de amor no es un objeto puro; / es un objeto bello, y creo que eso basta. / Bellos son sus brazos, sus hombros, sus senos; / bellos son sus ojos (¡y q
epílogoY al fin reina el silencio. / Pues siempre, aún sin quererlo, / guardamos un secreto.
españa en marchaNosotros somos quien somos. / ¡Basta de Historia y de cuentos! / ¡Allá los muertos! Que entierren como Dios manda a sus muertos. / Ni vivimos del pasado, / ni damos
fecundaciónY si yo te toco, tú eres lo que eres; / y si no te toco, / tú, tranquila, duermes. / Tú, conmigo, todo; / tú, sin mi, perdida; / tú, mujer conmigo, / nada si no nombro.
hasta la muerteEn el paisaje oscuro / oigo tu voz, tu voz, / tu larga voz de espesas / caricias resbaladas, / mojadas y olorosas. / La noche me suspende / en un vuelo pausado / e, inmóv
iban los dos vestidos con descaro…Iban los dos vestidos con descaro / minifalda, melenas / cogidos de la mano, / tan jóvenes que casi daban miedo, / tan absortos en un cero / que, aunque n
la noche viene desnudaLa noche viene desnuda: / senos de luna, / guantes morados. / Con los brazos en alto / ya la estoy esperando. / ¡Qué cerca de mi oído / enmudecen sus labios! / ¡Amor, amo
la poesía es un arma cargada de futuroCuando ya nada se espera personalmente exaltante, / mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia, / fieramente existiendo, ciegamente afirmado, / como un pu
la vida que murmura. la vida abierta…La vida que murmura. La vida abierta. / La vida sonriente y siempre inquieta. / La vida que huye volviendo la cabeza, / tentadora o quizá, sólo niña traviesa. / La
la vida, ahí fueraEsa vida que no es mía y me rodea, / el misterio de la muerte, lo que llamamos la muerte / y el misterio de la vida siempre abierta, / lo que llamamos la vida / en
los espejos transparentesUno dice lo que dice, mas no dice lo que piensa. / Los espejos no reflejan: transparentan. / Todo mira fascinante de frente, pero no existe. / Todo vuelve por det
momentos felicesCuando llueve y reviso mis papeles, y acabo / tirando todo al fuego: poemas incompletos, / pagarés no pagados, cartas de amigos muertos, / fotografías, besos guar
morir¡Ay tú, siempre lejana! / (Tu cuerpo poseído / me parece aún intacto.) / ¡Ay, tu sonrisa esquiva! / ¡Ay, tus palabras vagas! / Todo tan sin sentido / (adorable, imposib
mujerEsas nubes amadas se hacen al fin estatua. / Si acaricio, doy forma / y, en el azul, desnuda como una diosa antigua, / estás tú, sólo bella. / Mas si viene la noche
ni más ni menosSon tus pechos pequeños, / son tus ojos confusos, / lo que no tiene nombre / y no comprendo, adoro. / Son tus muslos largos / y es tu cabello corto; / lo que siempre me
ninfaSe detiene en el borde del abismo y escucha, / viniendo desde el fondo, rampante, dulce, densa, / una serpiente alada, una música vaga. / Escapa por la suave pere
penúltimas palabrasMientras las estrellas brillan temblorosas, / te diré una palabra sencilla y antigua, / palabra siempre dicha, pero nunca entendida, / palabra que tan sólo de tú
perdido de amorLa fatiga, la inmensa / fatiga de los días repetidos. / (Toda alegría supone / algo de heroísmo.) / Admirable enemiga, / de ti nazco sufriendo. / (Arder: Así me miento /
porque síPececito esquivo, / caballito que monto, / delicia que no nombro, / y quiero, quiero, quiero. / Cuando te beso, acierto; / cuando te toco, creo; / si te acaricio mido / m
primeras materias iberasEl esparto, la sal, el granito, / lo estrictamente seco, lo ardientemente blanco, / la furia indivisible en la luz absoluta / de un sol por todo lo alto y un espa
salpicada de espuma, de salitreSalpicada de espuma, de salitre, / desnuda, desde el mar, / viene gritando: / La vida, sí, la vida misma: / ¡Un delirio por los prados! / Desde mi ventana blanca, / con
tau-lLa bonita mentira de cada día / no engaña a nadie, pero ayuda a vivir, y exalta. / No pido más. / Amanece inundando. / Los pájaros cantores / cierran los circuitos el
tú que solo eres túMi vicio, mi locura, mi alegría, / ¡todavía muchacha! / Mi nunca suficientemente amada, / cámbiame los ojos si así quieres, / pónmelos de ira. / Es lo mismo. Me das v
tus gritos y mis gritos en el albaTus gritos y mis gritos en el alba. / Nuestros blancos caballos corriendo / con un polvo de luz sobre la playa. / Tus labios y mis labios de salitre. / Nuestras rub
un día entre nosotrosYo me siento. Tú te sientes. Nos sentimos, / estamos juntos. Somos / terriblemente dichosos, / como el cielo siempre azul, como el espanto, / como la luz que es la
una pareja perdidaIban los dos vestidos con descaro / minifalda, melenas / cogidos de la mano, / tan jóvenes que casi daban miedo, / tan absortos en un cero / que, aunque no se veían,
venusEn la alcoba sombría, / entre fríos basaltos, / el vientre monumental y luminoso / de una estatua de mármol. / La lluvia adormecía los secretos / y pulsaba tensas cue
¿quién eres?Con cambiarte de traje, te cambio también de alma. / ( No adivinas mi angustia. No sé casi quién eres. ) / Si te revuelvo el pelo tú ríes locamente / mientras a m