País Poema - Autores

francisco urondo

a su lado
No serán muertos los pasos del amor; vacío / vino al mundo, tibio aún / por el viento que lo aposentaba / tan deliciosamente. / Y la tibieza fue / frío y el agua pied
amarla es difícil
Es buena, cuando duerme; / el calor de su cuerpo es un puñal de vidrio / que remonta los sueños. / Cuando calla, es buena / y su voz una premonición olvidada y peli
ave del paraíso
Sos como una perdiz empollando, todo / el día en la cama; reina de la indolencia, / cuidando todo el día que no se vaya el calor. / Sacerdotisa mía, panadera, / dam
benefacción
Piedad para los equivocados, para / los que apuraron el paso y los torpes / de lentitud. Para los que hablaron bajo tortura / o presión de cualquier tipo, para lo
carlos gardel
Extranjero del silencio / en el mundo arrasado; vertiente de la extrema melancolía / y del coraje y de la velocidad del amor y del miedo. / Dueño de la ciudad, de
casadas y cortesanas
Sobre el vuelo de su libertad, / es mejor no hablar. / Nadie se atreve a presumir estos aires, / a transferir su paciente eficacia. / Como ninguna pudo serlo, es in
fin y principios
Estoy en los ruidos de la tristeza, / en las tablas de la perdición, / en el aire de este tiempo maldito, infortunado; / llovizna criminal y sucia. / En aventuras,
hoy un juramento
Cuando esta casa, / en la que vivo hace años, / tenga / una salida, yo cerraré / la puerta para guardar su calor; / yo la abriré / para que los vientos / de todas partes,
la novia ausente
sigue amando / y a ella sobre todas / le atraen / pero no logra distinguir a la distancia / sufre así de una ausencia que crece / queda amarlas sin métodos y sin dese
la pura verdad
Si ustedes lo permiten, / prefiero seguir viviendo. / Después de todo y de pensarlo bien, no tengo / motivos para quejarme o protestar: / siempre he vivido en la gl
la verdad es la única realidad
Del otro lado de la reja está la realidad, de / este lado de la reja también está / la realidad; la única irreal / es la reja; la libertad es real aunque no se sa
la vuelta al pago
No quiero volver / a ese lugar / intransitable / y escuálido donde todo parece dormido. / Quiero calor, / dolor; sin soledades / sentir / alegría, a pesar de todo. / No qui
los descuidos
Mi mano se desliza en busca / de los pechos expertos: / el agua es tibia y generosa. / Bajo la tela prevenida de su prenda nocturna, / han bajado los cielos / para de
mensaje cifrado
Sólo te pido que dejemos este parque, que abandonemos / sus municiones, sus reproches para irnos por ahí, como / cascaritas / divertidas de pálidos carnavaales; h
no puedo quejarme
Estoy con pocos amigos y los que hay / suelen estar lejos y me ha quedado / un regusto que tengo al alcance de la mano / como un arma de fuego. Las usaré para nob
otra cosa
Queridos hijitos, su papá poco sabe de ustedes / y sufre por esto. Quiere ofrecer un destino / luminoso y alegre, pero no es todo / y ustedes saben: / las sombras, /
valeriana
a Francisco Kröpfl / abandonas tus fuerzas / en busca de nada / instigado por una pasión / curtido por un desaliento / ay dios / quién pudiera decir algo de nuestr