francisco azuela
aztecal viiiEn este poema de muertos / se te murió tu padre, / se murieron tu abuelo y tu siembra / y se acabó la tarde en una mirada. / En este poema de muertos / se murió el amor de tus antiguos, / se murieron tus pája
el cóndor de los andes, víctima de sueñosI / En la sombra de la vida, que es una sola, alta, profunda y misteriosa cae un eco de destinos imposibles. La humanidad anda sin aliento, cautiva, rompiendo sus silencios. Llega el viento, trae su
el tren de fuego¿Quién camina poeta sobre tus lágrimas? / Lágrima uno / Lleno de sauces el tiempo echa su llanto y su asma; / viejo y tullido echa su cárcel de árboles sobre el mundo, / su tierra de metal y de hambre elé