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Libros de flor alba uribe

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flor alba uribe

amantes
Ascendente marea creciendo en lenta fiebre / los amantes se buscan y enlazan dulcemente, / como árboles que avanzan, / cumpliendo su destino de incendiada epidermis. / De pie son dos espadas que luchan te
canción tardía
«Te amaré siempre, siempre» / Inapelable noria de las palabras que da vueltas, / al otro lado de la ausencia, / junto al vaciad0 pozo de los sueños. / «Tú y yo por la vida y por la muerte» / Quién retuerce
capricho
Hoy he besado a un hombre hechura de la tierra, / elemental, / agreste, / sin linaje ni aroma. / Capricho en el desgaste de una tarde cualquiera. / ¡Dura carne de cobre para mi carne ardía. / Y aconteció, tan
consejos de afrodita
A la hora del amor llega desnudo, / desnudo y puro, / como quien vive su muerte y resucita. / Besa / hasta que sean de piedra tus labios / y tu lengua. / Acaricia / hasta que palidezcan los tigres camorreros. / E
delictia carnis
Voy por tu cuerpo / con la avidez / gozosa / de un lobo que demarca / su nuevo territorio, / preciso tu latido, / tu miel, / tu levadura, / el tacto que me brinda / paraísos contrarios. / -Tu piel, / con su fragancia / d
derrota
Anuncio mi regreso al límite marcado. / Al reloj con sus rígidas señales, / a las siglas convenidas y ese rictus / que amedrenta / los símbolos vitales. / Sí, ya estoy aquí, vedme desnuda / de toda rebelión,
deseo
La noche / traficante de eróticas consignas. / Los amantes transcurren hacia el éxtasis. / Un almizcle ritual de miel salobre / impregna el aire y su fervor me ubica / en el puntual laberinto del deseo. / Ser
erótica
Pon en guardia tu cuerpo y el ritmo de tus sueños. / Desde la médula del tiempo busco tu paraíso, / la mezcla de tu sangre, / el crisol de tu sexo / donde el futuro ensaya su cósmica simiente. / Estoy desnu
evocación
En dónde estarás ahora, dulce amigo, / qué luz desatará de ti mi sombra, / qué boca lapidará lo que antes fuimos, / qué piel me exilará / de tu memoria. / En dónde estarás ahora, mientras bebe / su postrer ar
farsante
¡Oh, deseado! / Cuánto amor profanado para hallarte, / cuánta fábula escrita sobre ruinas, / y el dolor clausurado en roca viva / para sellar tu fuga innumerable. / Pero fuiste / huella en el viento, / mediodía
génesis
Entonces era el caos, / la sombra en desmesura. Apenas el vacío / al borde de la nada. Sopor de los abismos. / ¡Soledad! ¡Soledad! / Y tú en el umbral empujaste las sombras, / milenios de silencio, baldías
germinal
Hoy contiene mi cuerpo avidez de parcela. / Tendida, alegre, / abierta / bajo el sol llameante, / por los cuatro costados me recorre la vida / y destila en mi boca sus ardientes resinas. / Trasciende poro a p
hastío
Llega el hastío, / presencia inapelable, / paciente jornalero del olvido, / y murmura al oído del amante: / es hora de partir / tu copa está vacía / Y el mirlo del deseo ya no canta. / Alza tu cuerpo, / ¡libéralo
la hora
Hombre mío, / es la hora / de la pasión unánime, / la conjunción perfecta que nos brinda el instante. / ¡Oh, pura incandescencia de cuerpos que se / buscan / y esperan anhelantes la dúplice ventura! / Tus brazo
máscaras
Nos sabíamos convidados a la fiesta / de la dicha perfecta. / La fiesta es legado de los dioses / para los seres puros. / Lo sabíamos / desde el prodigio inicial de las miradas, / desde el asombro de todas la
miedo
A veces pienso que tú y yo / es lo único que nos queda. / La gente se ha ido a la deriva buscando sus valores / extraviados, / cada espalda se ajusta, contra un muro eludiendo el saqueo / de la sombra, / y se
momentos
I / Cuando llega el amor nada es distinto. / La lluvia cae y su agrietada lámina / nos señala el relámpago inconstante. / El ebrio, / de tan siempre, / va más ebrio, / por la calle que conoce sus monólogos. / Per
narciso
¡Te dije que te amaba! / Mi grito pasional cubrió la tierra / y escaló galaxia tras galaxia / para trizar tu impavidez remota. / Pero tú, inalienable, / auscultabas el eco de tus pasos. / ¡Te dije que sufría!
nostalgia
Regresa un viejo aroma y soy de nuevo / la niña solitaria y su paisaje: / los árboles, / riberas cenagosas, / y el río que traslada sus aguas sin premura. / La casa inagotable mimando aquel fantasma / materno
paisaje con mar
Pardo lecho de arena, / playa inerte, / plural surtidor de toda raza, / cauce donde lo vital fluye y palpita. / La luz / divide el mundo / en hemisferios: / separa un duro azul bruñido luz arriba, / abajo el otro
poema desolado
Ya se que existen otras penas / con más pavura y más complejidad, / pero este es mi dolor y a él me aferro, / no pregunten por qué. / Hace tanto que olvidé mi cédula de arraigo, / extravié mi equipaje, / el p
presencia de la tristeza
Nos toma sin un porqué, / sin hora señalada, / sin un tímido ademán sobre la espalda; / franquea el instante su presencia advenediza, / pálida huésped / con su viudez de fiesta. / Y se asila en silencio, / fibr
suicidio de amor
Se suicidó el amor esta mañana / porque a la libertad la encarcelaron. / Pierde el amor su escudo y su gardenia / cuando la libertad no es su legado. / Desanduvo esquelas y fragancias, / la breve sinrazón d
una mujer, un hombre
Una mujer, / desnuda ante el espejo, / acaricia dulcemente su cintura, / la vital insurgencia de sus pechos, / la encendida penumbra de su sexo, / baja al río enlunado de sus muslos / y actualiza el edén su a