fina garcía marruz
a aquel vago delirio de la salaA aquel vago delirio de la sala / traías el portal azul del pueblo / de tu niñez, en tu silencio abríase / una lejana cena misteriosa. / Cayó el espeso velo de los
al despertarAl despertar / uno se vuelve / al que era / al que tiene / el nombre con que nos llaman, / al despertar / uno se vuelve / seguro, / sin pérdida, / al uno mismo / al uno solo / re
ama la superficie casta y tristeAma la superficie casta y triste. / Lo profundo es lo que se manifiesta. / La playa lila, el traje aquel, la fiesta / pobre y dichosa de lo que ahora existe / Sé el
cine mudoNo es que le falta / el sonido, / es que tiene / el silencio.
cómo ha cambiado el tiempoAmigo, el que yo más amaba, / venid a la luz del alba / Cómo ha cambiado el tiempo aquella fija / mirada inteligente que una extraña / ternura, como un sol, desdibu
como un romanoQuién sirve / como un romano / -ese monarca / natural- una cena? / A quién no merma / jamás su oficio / sino alegría? / Rey, Guerrero, / Oficiante, / y Padre siempre. / Quién / -
cruz de palomasCreíamos que la cruz / era sólo de amargura / y ahora vemos las palomas / poblando sus travesaños. / (Verdad que es en San Clemente / y en el siglo de María.) / La cruz
cuando el tiempo ya es ido, uno retornaCuando el tiempo ya es ido, uno retorna / como a la casa de la infancia, a algunos / días, rostros, sucesos que supieron / recorrer el camino de nuestro corazón. /
de qué silencio eres tú silencio¿De qué silencio eres tú silencio? / ¿De qué silencio eres tú silencio? / ¿De qué voz, qué clamor, qué quién responde? / Abismo del azul, ¿qué hacemos en tu seno,
del tiempo largoA veces, en raros / instantes, se abre, talud / real y enorme, el tiempo / transcurrido. / Y no es entonces / breve el tiempo. Como el pájaro / al elevarse abarca con s
el huéspedQué raro es el amor, qué raro / aun entre amantes / que se aman, aun en el seno / de la casa materna, / la entrañable, / qué instante / tan raro aquel en que él irrumpe
el que solía visitarnos, el que eraEl que solía visitarnos, el que era / de todos más amado, suave vuelve / a la sala sencilla, cada día / más real y más leve, ya de humo. / ¿Cuándo tocó la puerta? N
huésped me fue palabra misteriosaHuésped me fue palabra misteriosa. / Huésped es el que viene de muy lejos, / de algún pueblo que nunca habremos visto. / Huésped es el que viene por la noche, / toc
italiaEn Roma, / la Madona. / En Florencia, / la Doncella. / La Pasión, / en Venecia. / Amica mea.
la banda giganteA Lichi, su cantor / La banda gigante, como los alones de su sombrero provocador al frente, quiere romper, inaugurar lo enorme. (Lo enorme, cariñosamente, bri
la noble habana¿Por qué, Señora, / el aire, el desafío, / pierna y botín robustos / y pecho de paloma? / ¿Por qué, conquistadora, / sobre los raros farallones / de desiguales ángulos /
la pietà de miguel angelAy, es como una luna, / esos delgados miembros sostenidos / por la madre, ahora poderosa, / más allá del dolor. / La mano sosteniéndolo la arruga / levemente la piel
los extraños retratosAhora que estamos solos, / infancia mía, / hablemos, / olvidando un momento / los extraños retratos / que nos hicieron. / Hablemos de lo que tú y yo, / por no tener ya na
no, no, memoria del pasado díaNo, no, memoria del pasado día / vengas sobre este sol y césped santo. / No vuelva yo a invocar refugio tanto / de lo que así se crece en despedida. / Quédeme tu in
príncipe oscuroNada entiendo, Señor, di lo que he sido. / Virgen es todo acto, el más impuro. / Yo no puedo llegar a esos oscuros / ángeles que he engendrado y que he movido / Act
qué caprichosa y exquisita mano¿Qué caprichosa y exquisita mano / trazó, eligió ese gesto perdurable, / lo sacó de su nada, como un dios, / para alumbrar por siempre otra alegría? / ¿Participabas
retrato de una virgenElla no sabe bien lo que ha pasado. / Él era su amigo, y ahora / le ha dicho adiós. / ¡Ella que lo veía / como el padre, el esposo / que iba a ser! / Ahora pasea con ot
saboresEs una trattoria / de callecita apartada / en nuestra primera noche / de Roma. Barre el portal / un niño de Amicis. / Anota el padre la orden, / la madre, al fondo, coc
sarcófago de los espososSosteniendo las copas / invisibles, / familiarmente, eternamente juntos / en el lecho / de la fecundación y de la muerte, / serenamente lúcidos / y sonreídos / (con un «s
si mis poemas todos se perdiesenSi mis poemas todos se perdiesen / la pequeña verdad que en ellos brilla / permanecería igual en alguna piedra gris / junto al agua, o en una verde yerba. / Si los
toma mi manoToma mi mano, / hazme sentir que estás cerca / en la novedad de esta hora / en que mi mano es nueva en tu mano, / y es mi mano porque tú la tomas / y mi pecho ha qued
una cara, un rumor, un fiel instanteUna cara, un rumor, un fiel instante / ensordecen de pronto lo que miro / y por primera vez entonces vivo / el tiempo que ha quedado ya distante. / Es como un lento
una dulce nevada está cayendoUna dulce nevada está cayendo / detrás de cada cosa, cada amante, / una dulce nevada comprendiendo / lo que la vida tiene de distante. / Un monólogo lento de diaman
uno vuelve a subir las escalerasUno vuelve a subir las escaleras / de su casa perdida (ya no llevan / a ningún sitio), alguien nos llama / con una voz querida, familiar. / Pero ya no hace falta co
y cuando el tiempo torna impuro un rostroY cuando el tiempo torna impuro un rostro, / una vida que amamos en su hora / cierta de dar, por siempre más reales / que su verdad presente, lo veremos / cuando lo
y lo real es lo que aún no ha sidoY lo real es lo que aún no ha sido! / Toda apariencia es una misteriosa / aparición. En la rama de otoño / no acaba el fruto sino en la velada / promesa de ser siem
y sin embargo sé que son tinieblasY sin embargo sé que son tinieblas / las luces del hogar a que me aferro, / me agarro a una mampara, a un hondo hierro / y sin embargo sé que son tinieblas. / Porqu
¡oh vosotras, lámparas del otoño!Oh vosotras, lámparas del otoño, / más fragante que todos los estíos! / ¿Por qué ha de ser aquel que devenimos / con el tiempo, más real, menos efímero, / que aquel
¿quién no conoce ese sendero en sombras¿Quién no conoce ese sendero en sombras, / ese continuo hablar, interrumpiéndose / el uno al otro amigo, en el gozoso / diálogo hasta la puerta de la casa, / servid