PAIS POEMA

Libros de fabio morábito

Autores

fabio morábito

a tientas
Cada libro que escribo / me envejece, / me vuelve un descreído. / Escribo en contra / de mis pensamientos / y en contra del ruido / de mis hábitos. / Con cada libro / pago un viaje / que no hice. / En cada página que
bahía quina
Esta mujer que abandona en la arena / su cuerpo es una roca que dibuja / la luz del mediodía, roca oscura / sin sed, sin ojos, sin sombra siquiera. / Esta mujer está tendida y sueña / que es una roca que la
ciudad de méxico
Un día mi padre dijo / nos vamos, y tú eras / la meta: otra lengua, / otros amigos. No: / los amigos de siempre, / la lengua, la que hablo. / Me he revuelto en tus aguas / volcánicas y urbanas / hasta al fin cono
cuarteto de pompeya
I / Nos desnudamos tanto / hasta perder el sexo / debajo de la cama, / nos desnudamos tanto / que las moscas juraban / que habíamos muerto. / Te desnudé por dentro, / te desquicié tan hondo / que se extravió mi org
dime tú si no es cierto
Dime tú si no es cierto / que el techo de esta casa / es todo de verdad, / que es la verdad más plena / de todo lo construido, / el muro en más reposo, / la redención de tantos / errores y desvíos, / la mano que
el viento, mas
El viento, mas / que yo, / se fuma este cigarro / entre mis dedos, / dejándome el placer / de sólo tres o cuatro bocanadas, / y el mar expropia las palabras / que te digo, / porque, acostada, no me oyes. / El sol,
in limine
Por el perdón del mar / nacen todas las playas / sin razón y sin orden, / una cada cien mares. / Yo nací en una playa / de África, mis padres / me llevaron al norte, / a una ciudad febril, / hoy vivo en las monta
la esponja
Si en un plano colocamos un cierto número de pasillos y galerías que se crujan y se comunican, obtenemos un laberinto. Si a este laberinto le conectamos por todas partes, arriba, abajo y a los lad
la mesa
A veces la madera / de mi mesa / tiene un crujido oscuro, / un desgarrón / difuso de tormenta. / Una periódica migraña / la tortura. / Sus fibras ceden, / se descruzan, / buscan un acomodo / más humano. / Es la madera /
los columpios
Los columpios no son noticia, / son simples como un hueso / o como un horizonte, / funcionan con un cuerpo / y su manutención estriba / en una mano de pintura / cada tanto, / cada generación los pinta / de un col
mi madre ya no ha ido al mar
Mi madre ya no ha ido / al mar / lleva una buena cantidad de años / tierra adentro, / un siglo de interioridad / cumpliéndose. / Se ha resecado de sus hijos / y vive lejos / en toros consanguíneos. / Es como una es
milán
Ya regresé a tu ausencia / de puentes y reflejos, / de amplios espacios libres, / marinos. Vuelvo al aire / amargo de tus plazas, / a tus patios estrechos. / No supiste enseñarme / a perderme, te debo / los fruto
miramos largamente el mar
Miramos largamente el mar / después del pleito, sin hablarnos. / No la pasamos bien en Cádiz / esos dos días. / Sentí al decir que no quería / tener un hijo por ahora, / que había llegado a un punto divisorio
mudanza
A fuerza de mudarme / he aprendido a no pegar / los muebles a los muros, / a no clavar muy hondo, / a atornillar sólo lo justo. / He aprendido a respetar las huellas / de los viejos inquilinos: / un clavo, una
oigo los coches
En la mañana oigo los coches / que no pueden / arrancar. / A lo mejor, entre los árboles, / hay pájaros así, / que tardan en lanzarse / al diario vuelo, / y algunos nunca lo consiguen. / Me alegro cuando un auto,
para sentirse vivo
En la naturaleza / todo está de pie: / los árboles, / los pájaros que están / sobre los árboles, / las hojas que se estiran / para limpiarse de las ramas. / Y cada uno piensa que los otros / son el suelo. / Las hoj
pelambre
Qué hermoso debe ser / tener una pelambre, / ser homogéneos contra el frío, / sentir / como una cualidad intrínseca, / y no como tarea, la vida. / Sentir por la abundancia / de los pelos / que se está vivo para a
pierino sempio
Tal vez fue la manera que tenías / de abrirlos, / de sostenerlos con la mano / frente al grupo / y caminar por el salón leyendo / con voz pausada, / sin dar explicaciones para no romper / el ritmo del relato, / c
si te revuelca la ola
a Sandra Suter / que se quedó nadando / Si te revuelca la ola / procura que sea joven, / esbelta, ardiente, / te dejará molido el cuerpo / y el corazón más grande; / cuídate de las olas / retóricas y viejas, / de l