País Poema - Autores

eugenio de nora

adiós
¿Recuerdas? Era así. Césped de alfombra / florecía en colores dulcemente, / y en la vibrante y tibia y clara sombra / era verdad tu cuerpo adolescente. / Dorados, r
canción sin destino
Tú, nunca encontrado, / sólo a quien busqué. / ¿Siempre he de seguirte / sin llegarte a ver? / Amor prometido / en rosa y en luna, / en toda belleza / que quede o que huy
canción triste
Mi tristeza decía: / ¿Qué flor nueva iluminas / en tu tierra de voz? / Sangran viejas heridas, / y llora el ruiseñor / de ayer, al aire nuevo, / su canción. / Y yo: / ¡Ay,
canto al demonio de la sangre
Una vez más tu látigo de fuego, / ¡déspota de la sangre! , y adelante. / Tu música brutal de mar furioso / que el mundo toca, ¡y adelante! / ¡Oh Capitán! Tú sabes q
carmen de la eterna vida
Miraba yo las rosas penando de alegría, / solas entre mis manos, atónitas, perdidas. / Miraba antes las rosas. Quería tener, tenerlas. / Quería querer. Quería. Ma
carmen de la riqueza
Yo, muchacho aldeano, regresando / por mis años de fresca y verde senda, / traigo, para tu tiempo, la alegría / de aquella inagotable primavera. / Para tu boca trai
carmen de la tarde bella
Querría solamente una rosa; / esta luz clara y tibia en los ojos, / y una rosa entre las verdes hojas. / Una rosa, / para mirarla, para descansar, / para sentir el al
carmen de la voz más pura
¡Maravillosos pájaros del alba! / Los musicales ramos / del aire, quietos. ¿Para quién / cantamos? / …Decís el cielo, lejana rosa / y violeta; en lo alto, / es azul, ti
carmen de las manos maravillosas
¡Versos de amor! Qué pronto queda / dicho todo, sin empezar. / Es igual que mirar al cielo / iluminado alguna vez. / Tan honda en lejanía, tan puro / lo que quisiéram
carmen de unos recuerdos
Hermosa, / sólo hermosa. / Estrellas tibias en tu pelo suelto / que el aire combatía; / prados floridos, cielos / en el agua, curvados / animales ligeros cuerpo abajo,
carmen del amor implacable
Está lejos el mar, pero recuerdo / el musical chasquido de las olas / -oh cima, oh prados de agua florecida-, / corona de la fuerza melodiosa. / Está lejos el mar,
carmen del éxtasis
Distraída del mundo; más, lejana / como un vuelo de pájaros, tú existes / donde el silencio empieza, donde el alma. / Donde las avenidas, misteriosas / de árboles a
el amor que lucha
Hacia días hermosos voy contigo, llevado / por tus ojos desnudos, por tu voz sin palabras. / ( Ojos hondos que guardan las auroras del mundo, / tibia voz de caric
elegía a la belleza exterior
Quiero cantarte hoy, amor mío, / con voz de cielo bajo el agua. / Tú me estás arrancando con la vida / esta canción, ay, ésta, la más tierna y amarga. / Tú me estás
futuro envejecido
Los niños, muchos niños, piden techo, / lloran alma, tiritan sin rencor. / Acaso está lloviendo, acaso hubo / la naranja que no alcanzó su mano, / o el frío, o las
honda es la herida del amor al verte
Honda es la herida del amor al verte / en mis ojos mortales reflejada; / pero la daga más apasionada / la hunde el recuerdo, España: poseerte / es mirarte en el alm
lamento
¡Seguid, seguid ese camino, / hermanos; / y a mí dejadme aquí / gritando! / ¡Dejadme aquí! Sobre esta tierra seca, / mordido por el viento áspero / -campanario de Dios /
otra voz
Durante tiempo y tiempo, / mirando a las estrellas, entre dulces muchachas, / flores azules, pájaros de colores, / y otras circunstancias así de tiernas y conmove
país
País rico en sol; en sangre / vertida y seca al sol, para que adorne / (dicen ellos) la enseña; país rico / en olivos, naranjas, monjas, cobre, / panderetas y vinos
poesía
Bajo el alba, / entre rosas extasiadas, / salí camino del cielo, / para ver si te encontraba. / Para ver si te encontraba, / y tú, mi vida, no estabas. / Tú no estabas.
último sueño
Aquí hubo un hombre. Aquí, sobre este borde mismo, / yo vi su chorro erguido cesar, caer de pronto. / En esta misma esquina del tiempo estaba, estuvo. / Pero aquí
un deber de alegría
¿Yo fui triste? / En la noche / siento que avanza el mundo como el amor de un / cuerpo, / como la pobre vida, combatida y cansada, / aún encuentra en la noche la cegu