etnairis rivera
búsquedaEse oscuro pasaje en el que me busco / con obstinación, hasta el agotamiento, / me niega el espejo donde pueda descansar. / Pena de no ver qué me empuja, / qué hilos me atan con fervor a ese primer portal
cada cual de su galaxiaEn este lugar, cada cual llega de su galaxia. / Baila, canta, mira profunda o levemente, / según pueda, / y luego saca su resumé de conquista y colonización. / En este lugar, que rescata de la abulia, / con
canto de la pachamama (1)He querido escribir, más que nada vivir / intensamente, / estar en el aroma, en la médula de las cosas. / Tantos fantasmas dijeron amarme / y sobre ellos me derramé como la lluvia de anoche. / La que ame fa
canto de la pachamama (2)Este niño no tiene padre reconocido / ni se parecerá a nadie en particular. / Excluiremos de su alimento al miedo. / Nacerá de la buena familia del solo vientre de su madre. / Ya le contará ella que la pr
el pumaAntes de comenzar el camino de la vida, sueño con el puma. / Salgo de una aldea progresista, busco la salida. / Y allí, la vía de tren en medio demarca los mundos. / El camino lleva a la selva, que no e
esa blanca florEsa blanca flor, / que en la mañana al abrirse, / hace de tu día una celebración, / trae el ilusorio encanto de una beldad enloquecida de deseo. / Ávida de la más desesperada estación de fuego, / esa blanca
la casaEl vacío de las sombras destechó mi cabeza / y la casa quedó dolida, suspendida en el asombro. / La casa, con cuerpo de hombre alto y acento del sur, / quedó tocada de ese rayo raro de locura, / insomne e
la lobaEn fin, que no hay respuestas simples / al aullido solitario de una loba. / Debí nacer en la manada / donde la orfandad no existe. / Cómo habría de descifrar los signos / en las múltiples vestiduras de la s
rito de la vidaBesarle el gozo al olvido, / cómo le hago para besar un año entero de noches / que bebían el olvido. / Ahora cabalgo sobre un rey de corazones / como un río entre las piernas. / Ahora esas divinas cuerdas d
un hombre hermoso en mi bocaLa idea permanece lozana / de mis luces hacia adentro. / No cambias la piel del deseo / porque las líneas del ojo se marquen con rabia. / Oh tiempo, dios ingrato, / para mí, un hombre hermoso en mi boca. / Lo